domingo, 7 de agosto de 2022
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Tributación en Latinoamérica es reducida, desigual y regresiva: CEPAL

Según un informe de la CEPAL publicado este año, los sistemas fiscales latinoamericanos se caracterizan por recaudar poco, gravar ineficientemente los impuestos de las personas naturales y ser regresivos.

America Latina

La Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (CEPAL) publicó este año un análisis de la tributación en 17 países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estado Plurinacional de Bolivia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay).

El informe, titulado Panorama Fiscal. Los desafíos de la Política Fiscal en la recuperación transformadora pos-COVID-2019, señala la persistencia de deficiencias en los sistemas tributarios de América Latina. A continuación, presentamos cinco de ellas:

  1. El nivel de recaudo es bajo en comparación con los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Mientras estos reportaron en 2018 una carga tributaria promedio del 33,9%, los países de América Latina registraron una del 20,8%.
  1. En América Latina hay una alta desigualdad en la contribución de las personas más pudientes al ingreso nacional. La participación del 1% más rico en los ingresos nacionales netos —es decir, antes del descuento de los impuestos y sin contar los pasivos— cambia según cada país. De acuerdo con las cifras reportadas por la CEPAL en 2019, Brasil, Chile y México fueron los países en los que el 1% más rico hizo mayores contribuciones al ingreso nacional, superiores al 27%. En Colombia, Costa Rica y Perú, la participación fue de alrededor del 20%. Y en Ecuador, El Salvador y Uruguay, fue inferior al 17%.
Estructura tributaria en America Latina. PBC
  1. En América Latina la tributación directa, es decir, los impuestos que gravan directamente los ingresos, es reducida. En efecto, mientras en la región el impuesto sobre la renta aporta en promedio el 27,3% del recaudo, en los países de la OCDE este porcentaje asciende al 34%. Ocurre lo mismo con las contribuciones provenientes de la seguridad social: el recaudo en los países de la OCDE es del 26,6% del total del recaudo, mientras que en América Latina es del 17,1%.

Además, el informe plantea que existe una gran brecha entre el recaudo proveniente del impuesto de renta para personas naturales y el proveniente del impuesto de renta para empresas. En los países de América Latina la renta de personas naturales es equivalente al 9,8% del recaudo y la de las empresas es del 15,2%. En los países de la OCDE, en cambio, las personas naturales tienen una contribución al ingreso nacional del 24% por concepto de renta y las empresas uno del 9,3%.



  1. En América Latina tienen un gran peso los tributos indirectos, es decir, aquellos aplicados al consumo de bienes y servicios, como el IVA, que no gravan en mayor medida a las personas con más recursos. En términos de estructura tributaria, el informe señaló que “en América Latina el recaudo proviene principalmente de los impuestos al consumo, que representan un 49,8% de los ingresos totales. En la OCDE tiene un mayor peso relativo el impuesto sobre la renta, que llega al 34,0% del total, y las contribuciones a la seguridad social, que representan un 26,6% del total, en tanto que los impuestos al consumo alcanzan a un 32,3% del total”.
2021.08.05. Imagen 2. Estructura tributaria en America Latina. PBC
  1. Los sistemas tributarios latinoamericanos logran un recaudo reducido. Esto es resultado, en parte, de una estructura tributaria basada en impuestos indirectos como el IVA y otros impuestos al consumo. En países con niveles significativos de pobreza, como los latinoamericanos, los impuestos al consumo no logran obtener un gran recaudo y no contribuyen a reducir la desigualdad. Según el informe, los tributos directos, como el impuesto sobre la renta y los impuestos a la propiedad, son los idóneos si lo que se quiere es recaudar de manera progresiva, esto es, con gravámenes que tengan en cuenta la capacidad económica de las personas.

El contraste en este punto entre los países de la región y los de la OCDE es amplio. De acuerdo con las cifras reportadas en 2018, en América Latina los impuestos indirectos aportaron el 49% y los directos el 51% del recaudo. En los países de la OCDE, en cambio, los impuestos indirectos aportan el 34% y los directos el 66%.

Adicionalmente, si bien entre 2000 y 2010 hubo avances importantes en la reducción de la pobreza y de la pobreza extrema, desde 2015 estas han venido aumentando. Según el informe, en esto influyó el auge de las exportaciones de materias primas que, al concluir, desencadenó una desaceleración económica y obligó a los países a realizar ajustes fiscales. Según otro informe de la CEPAL, titulado Panorama Social de América Latina, mientras en 2018 el 29,8% de la población de la región (181 millones de personas) se encontraba en situación de pobreza, en 2019 dicha cifra fue de 30,5% (187 millones de personas), lo que supone un aumento de 0,7pp. La pobreza extrema, por su parte, registró un incremento de 0,9pp en el mismo período: mientras en 2018 fue de 10,4% (63 millones de personas), en 2019 ascendió a 11,3% (70 millones de personas). Es probable que la situación se haya profundizado en 2020 y 2021 con la pandemia, pero aún no hay cifras consolidadas.

Puede ver el informe completo en este enlace.