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jueves, 30 de abril de 2026
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La inmersión de la empresa privada en la contratación pública

angela morales

Angela Morales

Abogada, especialista en Contratación Estatal de la Universidad de La Sabana. Es líder comercial de licitaciones en la firma Muñoz Abogados. Está vinculada al área comercial y de Compliance.

En la actualidad, el campo privado empresarial ha llevado su mirada hacia la contratación pública como una alternativa de crecimiento económico y profesional, van más allá de su experiencia obtenida durante años en temas específicos y se retan al poner la misma al servicio del mercado público.

Competir se torna intrigante, todo un desafío por llegar al fin de esta carrera donde sólo un proponente es quien obtiene el triunfo, ser contratista del Estado colombiano. 


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Existe un mercado inmenso, un mundo entero de necesidades por solventar para las entidades estatales. En la actualidad hay creadas más de 15 mil entidades, entre públicas y mixtas, que deben recurrir a la contratación tanto de personas como de empresas privadas para su correcto funcionamiento; bienes y servicios que requieren de un cubrimiento constante, objetos de contratación que van desde la construcción más sofisticada y tecnológica hasta el suministro de elementos de oficina, cafetería, papelería, entre muchos más. 

Pero ¿qué pasa internamente en estas empresas antes de iniciar un proceso de contratación? Como toda preparación a un acontecimiento importante, así se torna el ambiente laboral. 

Para dar el primer paso y salir a este mercado tan competitivo, se deben ajustar varios detalles internos, la organización de un departamento exclusivo para desarrollar esta actividad, aprendizaje de las etapas, tipos de procesos, formas de acceder a ellos, tiempos establecidos, son sólo el abrebocas de toda el camino que se debe transitar para el correcto funcionamiento y puesta en marcha de este ejercicio contractual, como también la conformación de todo un equipo que vaya en sintonía a este nuevo reto empresarial. 

La capacitación del talento humano es fundamental, moldear la percepción que tiene el trabajador de la contratación pública es pieza importante en todo el proceso. 


El constante estudio y capacitación de los colaboradores y profesionales de estas empresas privadas se convierte en el corazón de este proyecto, pero sin dejar a un lado el papel que juegan los directivos de las mismas.

Sus directivos son quienes deben ser pioneros y brindar ejemplo de compromiso, responsabilidad, motivación y participación, una total articulación de todas las áreas y ejes que integran estas compañías. 

Parte fundamental de este proceso es la experiencia. Como empresa tenemos la buena fe de poseerla, pero no es tan fácil como se cree. ¿Cómo probamos públicamente nuestra capacidad para ofertar?, es ahí donde toma gran sentido la labor que realizan las cámaras de comercio del país y su competencia para generar de manera legal el Registro Único de Proponentes (RUP) que se convertirá en la carta de presentación al momento de participar, la hoja de vida del empresariado colombiano. 

Organizar toda la práctica laboral de largos años es un proceso tedioso, pero de gran importancia. La información contenida en el ya mencionado registro nos permite ser candidatos potenciales frente a un proceso de contratación, es la que determinará si tenemos o no la capacidad tanto profesional como económica. 

Este también es una herramienta eficaz para verificar el estado de la empresa, su eje organizacional, así como para legalizar el estado financiero de la misma. 

Sumergirse en el mundo de la contratación pública implica el relacionamiento directo de la empresa y sus colaboradores con las diferentes plataformas que aporta el Estado, herramientas fundamentales en el ejercicio de contratación que también brindan un parte de transparencia entorno al desarrollo de estos procesos tan cuestionados en el país, muchas veces viciados e inmersos en corrupción. 

En el año 2015, con el lanzamiento de la plataforma SECOP II, por parte de Colombia Compra Eficiente, se revolucionó la forma de acceder a todo tipo de proceso de contratación, se les dio gran participación a los proveedores, la oportunidad de integrarse directamente, suscribir contratos de manera electrónica, acceso a las entidades obligadas a usar esta herramienta y vía libre a su historial y plan anual de adquisiciones.


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Este interés de las empresas privadas por vincularse a la contratación estatal rompe el mito de que esta sólo es aplicable a las de carácter público, ubica en una balanza todos los extremos del mercado laboral, obliga a todos los interesados a adaptarse a los logros y desafíos que nos presenta el día a día y sobre todo ahondar en el tan acelerado espacio virtual, estar a la vanguardia de lo que este ofrece, flexibilizar las obligaciones del empleado permitiéndole también su continúa capacitación para generar un avance y total conocimiento del proceso que se quiere llevar a cabo con éxito. 

Una de los grandes retos empresariales es visualizar al estado como cliente potencial, romper ese paradigma de dificultad, de poca rentabilidad y corrupción, este último por razones muy obvias de la historia y el panorama actual de nuestro país, pero también es responsabilidad de los empresarios del sector privado apoderarse de lo público, hacerlo funcionar articuladamente, de forma transparente y seguir dando pasos para la eliminación total de este fenómeno, tener claro que la corrupción no está por encima de la ley y que puede existir una buena ejecución de los contratos obtenidos. 

La contratación pública es hoy un tema empresarial que toma fuerza y es un gran atractivo por la cantidad de recursos que se manejan alrededor de todos los tipos de procesos existentes. Es tanto el auge, que se convierte en un estandarte para la vida financiera de las empresas, las cuales ven en este mercado la oportunidad de expandir sus relaciones comerciales y, por consiguiente, aumentar su patrimonio, incentivar el crecimiento personal y profesional de todos sus colaboradores. 

Finalmente, después de tomar la determinación de iniciar este reto de inmersión de la contratación pública en los privados, es de vital importancia que esta sea un área totalmente constituida con bases y pilares sólidos, capacitada y dispuesta a operar en todos los campos de acción, articulada al momento de llevar a cabo un proceso y por supuesto con el objetivo claro, ampliar experiencia y consecución de recursos.

Es sólo así, sentando un precedente de trabajo estructurado en la compañía, que se está listo para salir al mercado estatal finalizando con éxito cada proceso, expandiendo el alcance de los productos o servicios prestados y aumentando significativamente las relaciones comerciales de la empresa privada a la que se pertenece.