Importancia del abordaje de la migraña desde la atención primaria en Colombia
Erwin Hernández
Médico de la Universidad de La Sabana, PhD. en investigación clínica, Magíster en Atención Primaria en Salud, Magíster en Gobierno y Dirección del Sistema Sanitario. Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana.
La migraña no es simplemente un dolor de cabeza; es una compleja condición neurológica que afecta a millones de personas alrededor del mundo y representa una de las principales causas de discapacidad.
En Colombia, se estima que hasta el 15% de la población puede estar afectada por esta condición, lo que subraya la urgencia de integrar estrategias efectivas de manejo en todos los niveles del sistema de salud, especialmente en la atención primaria.
Le puede interesar: ¿Siente que su perro le entiende? Estudio hace sorprendente descubrimiento sobre la manera como perros interpretan a los humanos
Esta enfermedad se caracteriza por episodios de dolor de cabeza severo, frecuentemente unilateral y pulsátil, que puede durar entre 4 y 72 horas. La migraña puede tener síntomas acompañantes como náuseas, vómitos y una extrema sensibilidad a la luz y al sonido, los cuales hacen que los episodios de migraña sean debilitantes.
No obstante, a pesar de su alta prevalencia, la migraña sigue siendo subdiagnosticada y subtratada en muchas áreas, incluida Colombia, donde la falta de reconocimiento de la enfermedad contribuye a una carga significativa de discapacidad.
El abordaje de la migraña en la atención primaria es fundamental por varias razones, ya que los médicos de atención primaria están en una posición privilegiada para identificar esta condición tempranamente, iniciar tratamientos adecuados y educar a los pacientes sobre cómo gestionar los desencadenantes potenciales y mejorar su calidad de vida.

Así mimo, este nivel de atención también es crucial para el seguimiento regular, lo que puede prevenir la progresión de la migraña episódica a crónica, situaciones que se pueden presentar sin el manejo adecuado.
Por otro lado, a nivel nacional, aunque Colombia ha avanzado en la promoción de la salud y la atención médica de manera integral de esta enfermedad, los desafíos siguen siendo significativos en cuanto al manejo de la migraña.
Por ese motivo, es importante la integración y adaptación a nivel local de guías clínicas basadas en evidencia en la práctica diaria de los médicos de atención primaria, elementos que pueden ser esenciales para iniciar con el cambio de panorama de esta enfermedad. Además, es vital mejorar la educación continua de los profesionales de la salud sobre las estrategias de diagnóstico y manejo más efectivas para la migraña.
Lea también: Prográmese: estos son todos los conciertos del segundo semestre de 2024 en Colombia
Además del tratamiento farmacológico, que siempre debe ser supervisado por un profesional de salud experto (que conoce los riesgos, complicaciones y curso de la enfermedad), existen numerosas estrategias no farmacológicas que deben ser promovidas desde la atención primaria.
Entre estas estrategias no farmacológicas se encuentran la educación del paciente en cuanto a la identificación y manejo de factores desencadenantes, como el estrés, ciertos alimentos y cambios en el patrón del sueño. Igualmente, la promoción de un estilo de vida saludable, que incluya ejercicio regular y técnicas de relajación, puede tener un impacto significativo en la reducción de la frecuencia e intensidad de los ataques de migraña.
Para finalizar, es importante darle un abordaje a la migraña desde la atención primaria, la cual pude tener un papel decisivo no solo en el tratamiento sino también en la prevención de sus complicaciones a largo plazo.
La adopción de un enfoque más proactivo en el diagnóstico y manejo de la migraña en Colombia también podría reducir significativamente su impacto en la sociedad.
Por último, fortalecer la capacitación de los profesionales de la salud y asegurar que los pacientes reciban la orientación adecuada puede generar progresos significativos en la calidad de vida de la población y, por ende, en la salud pública del país.