Empresarios alertan que la anticipación de la retención en la fuente agravaría el pasivo de devoluciones ante la DIAN
La ANDI alerta sobre el impacto negativo que un ajuste en las tarifas de retención en la fuente podría tener en la liquidez y competitividad de las empresas, además de afectar el recaudo fiscal futuro.
Los saldos a favor declarados en el impuesto de renta por parte de las personas jurídicas en Colombia alcanzaron en 2023 un máximo histórico de $40,5 billones, de acuerdo con datos publicados recientemente por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Esta cifra refleja un incremento notable respecto a los años anteriores, donde los saldos reportados habían mostrado un crecimiento más moderado: $19,2 billones en 2019, $22,2 billones en 2020, $24,2 billones en 2021 y $25,6 billones en 2022.
El salto de casi 58% entre 2022 y 2023 encendió alertas entre los gremios empresariales, particularmente en la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI). La entidad advierte que un nuevo ajuste en las tarifas de retención en la fuente, como el propuesto en un proyecto de Decreto del Gobierno, podría agravar la situación financiera tanto para las empresas como para el propio Estado, comprometiendo el recaudo neto de renta desde 2026.
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Un crecimiento acelerado que preocupa a los empresarios
El análisis de la evolución de los saldos a favor muestra que, aunque los valores venían aumentando de forma sostenida, el crecimiento entre 2022 y 2023 fue particularmente abrupto. Esta dinámica plantea varias preocupaciones. Por un lado, sugiere que las empresas están teniendo mayores retenciones de las que efectivamente corresponden a su impuesto a cargo, generando saldos que posteriormente deben solicitar como devoluciones ante la DIAN. Por otro, refleja tensiones de flujo de caja que afectan la liquidez y la capacidad de inversión del sector productivo.
De acuerdo con la información disponible, sectores como la extracción de hulla declararon saldos a favor cercanos a $2,5 billones, la extracción de petróleo crudo cerca de $1,8 billones, y la industria manufacturera alrededor de $1,7 billones.
También sobresale el comercio mayorista de alimentos, bebidas y productos agrícolas, con más de $1,3 billones en saldos a favor reportados. Estos sectores, que han tenido una actividad económica dispar y presionada por factores externos e internos, serían algunos de los más afectados si se implementan nuevas alzas en las tarifas de retención en la fuente.
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La advertencia de la ANDI: efectos contraproducentes en el recaudo
En una comunicación enviada al Ministerio de Hacienda, firmada por Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, el gremio argumenta que el proyecto de Decreto que busca incrementar las tarifas de retención en la fuente parte de una premisa equivocada. Según la carta, los indicadores de rentabilidad de los sectores económicos no justifican un aumento generalizado de las tarifas. Por el contrario, el comportamiento observado en 2023 refleja más bien un entorno de alta volatilidad económica y mayores costos de operación para las empresas.
La ANDI señala que, de aprobarse el Decreto, se generaría un aumento artificial de los saldos a favor, lo que incrementaría el pasivo de la DIAN hacia los contribuyentes. Esto tendría dos efectos principales: primero, una presión adicional sobre las finanzas públicas al tener que gestionar mayores solicitudes de devolución; segundo, una afectación al recaudo neto de renta en los años siguientes, dado que los valores devueltos impactan directamente la base de recursos disponibles.
En términos simples, más retención en la fuente no significa necesariamente más recaudo, sino más devoluciones y mayores costos administrativos, tanto para la DIAN como para los empresarios.

Contexto económico: aumentos de costos y desaceleración
La posición de la ANDI se respalda en la situación macroeconómica que atraviesa el país. Durante los primeros meses de 2025, las empresas han enfrentado un panorama complejo, caracterizado por un entorno internacional de alta incertidumbre y mercados menos dinámicos. A nivel interno, se registró un aumento en los costos fijos y variables de operación, impulsado por factores como el incremento del salario mínimo en 11%, el alza de las tarifas eléctricas y mayores costos logísticos debido a bloqueos y dificultades en las cadenas de suministro.
Aunque los pronósticos apuntan a un crecimiento económico ligeramente mejor en Colombia para este año, de acuerdo con proyecciones recientes el crecimiento sería moderado, en torno al 3% y 2,4%, según el Fondo Monetario Internacional y revisiones locales. Esta expansión, más lenta de lo esperado, implicaría que las empresas no tendrán márgenes amplios para absorber mayores cargas tributarias sin afectar su competitividad, especialmente si se incrementa la retención en la fuente.

Una propuesta alternativa: reducción de tarifas de retención
Frente a este escenario, la ANDI propone no incrementar las tarifas de retención en la fuente, sino, por el contrario, revisarlas a la baja para hacerlas consistentes con la rentabilidad real de las empresas. Esta medida, argumenta el gremio, permitiría proteger el capital de trabajo de las compañías, mejorar su flujo de caja y reducir el costo de oportunidad del dinero retenido por largos periodos antes de su devolución por parte de la DIAN.
Además, se advierte que el actual nivel de tasas de interés en Colombia, que sigue siendo elevado en términos históricos, agrava el impacto financiero de las retenciones excesivas. Las empresas que se ven obligadas a financiar su operación mientras esperan las devoluciones incurren en costos financieros que deterioran su rentabilidad.
Según la ANDI, promover un esquema de retenciones más ajustado a la realidad económica fortalecería la sostenibilidad financiera del tejido empresarial y evitaría distorsiones innecesarias en el sistema tributario.

¿Qué sigue para el proyecto de Decreto?
El proyecto de Decreto aún se encuentra en etapa de discusión, y diversos sectores empresariales han solicitado espacios de diálogo con el Gobierno para presentar sus argumentos. La ANDI, por su parte, reiteró su disposición a reunirse con el Ministerio de Hacienda para exponer con mayor detalle las implicaciones que tendría la implementación del Decreto en su forma actual.
El debate sobre las tarifas de retención en la fuente será clave en los próximos meses, en un contexto donde el equilibrio entre recaudo fiscal, sostenibilidad empresarial y crecimiento económico será más importante que nunca.