Baja la calificación crediticia de Colombia por deterioro fiscal: las razones detrás de la rebaja de S&P y Moody’s
Las principales agencias calificadoras de riesgo, S&P Global Ratings y Moody’s, rebajaron recientemente la calificación crediticia de Colombia, generando preocupación en los mercados financieros y en el entorno económico nacional.
La decisión responde a un deterioro fiscal estructural y sostenido, que ha encendido las alertas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas del país. Aquí le presentamos un análisis detrás de la decisión que tomaron las calificadoras de riesgo.
Un déficit fiscal creciente e insostenible
Uno de los factores clave detrás de la baja en la calificación crediticia de Colombia es el desequilibrio fiscal cada vez más pronunciado. El déficit fiscal alcanzó un 6.1% del PIB en 2024 y se proyecta que escale hasta un 7.1% en 2025, niveles considerados muy por encima de los límites prudentes definidos por organismos internacionales como el FMI.
Este desequilibrio indica que el Gobierno colombiano está gastando mucho más de lo que recauda, generando presiones adicionales sobre su capacidad de pago.

Le puede interesar: A empleados públicos del Distrito les llegará plata inesperada y con retroactivo: hay nueva tabla salarial 2025
Aumento de la deuda pública y carga de intereses
La deuda pública neta del Gobierno colombiano se encuentra en ascenso sostenido. Entre 2025 y 2028, se espera que supere el 64% del PIB, lo que implica un mayor esfuerzo financiero para cumplir con los compromisos adquiridos.
Además, el pago de intereses por esta deuda podría alcanzar el 5% del PIB en 2026 y representar hasta el 17% de los ingresos del Gobierno central en 2025, lo que reduce aún más el margen para inversión social y gasto productivo.
La suspensión de la regla fiscal genera incertidumbre
Otro aspecto señalado por las calificadoras para bajar la calificación crediticia de Colombia es la suspensión de la regla fiscal, una herramienta que busca garantizar el equilibrio entre ingresos y gastos públicos, así como un nivel de deuda sostenible.
La regla estará suspendida por tres años consecutivos, y su inoperancia ha generado incertidumbre sobre la disciplina fiscal del Gobierno colombiano. La falta de una guía clara del ajuste fiscal para retornar a la regla hace más difícil prever una corrección sostenible del déficit.

Le puede interesar: De la Séptima Papeleta a la Asamblea Constituyente de Petro: diferencias, similitudes y límites constitucionales
Bajo crecimiento y limitadas opciones de ajuste
La capacidad de ajuste presupuestario también se encuentra limitada y es otro factor para bajar la calificación crediticia de Colombia. Con el contexto actual de bajo crecimiento económico, el Banco Mundial estima que el crecimiento colombiano terminará el año en 2.4%, sumado a un aumento del gasto público ha reducido el espacio fiscal.
Frente a eso, el gobierno ha anunciado que presentará una reforma tributaria en el segundo semestre del año, pero dadas las tensiones con el legislativo está por verse si se aprueba en el Congreso.
Perspectiva negativa y advertencias de nuevas rebajas
S&P, además de reducir la calificación crediticia de Colombia, mantuvo una perspectiva negativa, advirtiendo que si no se adoptan medidas contundentes para estabilizar la deuda y el déficit, podría haber nuevas degradaciones en los próximos 18 meses.
Por su parte, Moody’s mantuvo el grado de inversión, pero también señaló el deterioro fiscal y la suspensión de la regla fiscal como elementos preocupantes.
Mayores tasas y menor inversión
La rebaja de la calificación crediticia de Colombia tiene efectos directos e inmediatos. Colombia tendrá que pagar tasas de interés más altas para financiarse en los mercados internacionales, lo que encarece el costo de la deuda. Además, corre el riesgo de perder el acceso a fondos de inversión que solo colocan capital en países con grado de inversión.
También existe la posibilidad de una salida de capitales extranjeros y mayor presión sobre los títulos de deuda pública, lo cual puede empeorar el panorama financiero e impactar negativamente la inversión, la confianza empresarial y el crecimiento económico.

Llamado al ajuste fiscal para mejorar la calificación crediticia de Colombia
La rebaja en la calificación de riesgo soberano refleja una percepción creciente de vulnerabilidad fiscal en Colombia. El país enfrenta una combinación peligrosa de alto déficit, aumento de deuda, ausencia de reglas fiscales claras y bajo crecimiento económico.
A poco más de un año de finalizar el gobierno de Gustavo Petro la situación fiscal es preocupante, el próximo gobierno recibirá un panorama fiscal que necesitará medidas y tendrá el riesgo de nuevas rebajas en la calificación de riesgo.
Siga leyendo: Reforma pensional: decisión de la Corte Constitucional pone en aprietos el Marco Fiscal de Mediano Plazo