¿Cómo hacer para que el comercio mundial deje de ser analógico?
A raíz de la pandemia de Covid-19, el mundo viene enfrentando una crisis en las cadenas de suministro, que se ha visto agravada con la ya famosa “crisis de los contenedores”. Como consecuencia de esto, los precios internacionales de los alimentos y las materias primas han alcanzado niveles récord, una situación que ha afectado a todos los países, pero especialmente a aquellos de menores ingresos. En marzo, por ejemplo, el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó un promedio de 159.3 puntos, un 12.6% más que en febrero, cuando ya había alcanzado su nivel más alto desde su creación, en 1990.
Esta crisis ha jalonado una serie de discusiones sobre si los países deben reducir su dependencia de productos extranjeros, especialmente en áreas estratégicas —por ejemplo, los alimentos que hacen parte de la dieta básica, los medicamentos o los fertilizantes—, o si, por el contrario, se debe profundizar la globalización.
En ese contexto, el Foro Económico Mundial y la Organización Mundial del Comercio publicaron un reporte conjunto, titulado La promesa del TradeTech: enfoques de política para aprovechar la digitalización del comercio (The promise of TradeTech: Policy approaches to harness trade digitalization), el cual propone estrategias para profundizar la globalización del comercio mediante una mayor implementación de la tecnología.
El reporte encontró que el llamado TradeTech, una serie de tecnologías que permiten profundizar el comercio global y su digitalización, es importante para mejorar la resiliencia tanto en el comercio como en la cadena de suministro, para acelerar la recuperación económica y para lograr que el comercio sea más incluyente, eficiente y sostenible. Entre estas tecnologías se destacan la Inteligencia Artificial, el blockchain, las Tecnologías de Contabilidad Distribuida (DLT por sus siglas en inglés) y el Internet de las Cosas.
Además, el informe halló que la coordinación en la política internacional y las alianzas público-privadas son claves para asegurar que las regulaciones fragmentadas por los marcos nacionales no se vuelvan una barrera técnica a la adopción de tecnologías en el comercio global.
El desarrollo desigual puede ser un obstáculo
La adopción de TradeTech avanza rápidamente, impulsada en gran medida por el sector privado. No obstante, el informe señala que para aprovechar las tecnologías en el comercio se requiere innovación, pero también que la política comercial siga el ritmo de los avances tecnológicos.
Si bien el reporte encontró que los beneficios del TradeTech son prometedores, alertó que el desarrollo desigual de las tecnologías del comercio, debido entre otras cosas a la fragmentación regulatoria, puede llevar a un crecimiento desigual, acarrear riesgos de seguridad cibernética y profundizar una tendencia al tecno-nacionalismo.
Ante este panorama, el reporte identificó los componentes básicos para la adopción de políticas de TradeTech, a los que llamó las “5 G” del TradeTech, que impulsan la adopción y la escalabilidad de manera incluyente:
- Marcos globales de transmisión de datos y responsabilidad.
Para respaldar el desarrollo de un ecosistema global de transmisión de datos, el reporte plantea que se debe cerrar la brecha digital, establecer estándares internacionales frente a la ciberseguridad, abordar la fragmentación regulatoria y clarificar y adaptar los marcos de responsabilidad. - Reconocimiento legal global de transacciones y documentos electrónicos.
El reporte plantea que, para esto, no solo se requiere sustituir el papel por medios digitales. También es necesario desarrollar un marco regulatorio que reconozca las firmas electrónicas y permita la transferencia de documentos electrónicos a través de las fronteras, ahondar en el uso de los llamados contratos inteligentes y la tokenización de documentos comerciales. - Identidad digital global de personas y objetos.
De acuerdo con el reporte, es importante avanzar en las identidades digitales de las personas físicas y jurídicas, así como de los objetos físicos y digitales que envían o reciben información electrónica. Al respecto, señala que los acuerdos comerciales podrían, entre otras cosas, promover el uso de estándares globales abiertos para la identificación de productos y el intercambio de datos en las cadenas de valor globales, así como fomentar el desarrollo de marcos de certificación, en los que los operadores de identidad digital acreditados emitan identidades digitales reconocidas a nivel mundial. - Interoperabilidad global de modelos de datos para documentos comerciales y plataformas.
Hasta ahora, se ha fomentado sobre todo el uso de estándares en la facturación electrónica y la certificación electrónica de productos agrícolas. El informe plantea que “es necesario conectar las diversas plataformas, o desarrollar enfoques intersectoriales o interjurisdiccionales comunes, para permitir los flujos globales de datos y documentos electrónicos”. Asimismo, señala que los acuerdos comerciales podrían promover un uso más amplio de las bibliotecas semánticas existentes, las cuales definen qué significa qué, como la del Centro de las Naciones Unidas para la Facilitación del Comercio y el Comercio Electrónico y la de la Organización Mundial de Aduanas. - Acceso a las reglas del comercio global y leyes de computación.
A través de la programación, el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural, las máquinas pueden analizar documentos legales y realizar automáticamente tareas, regidas por parámetros establecidos, lo que acelera el procesamiento legal.
El informe sugiere que los futuros acuerdos comerciales pueden alentar a los gobiernos a publicar paquetes oficiales de políticas comerciales y reglas nacionales que afectan las transacciones transfronterizas, que sean ejecutables por máquinas, junto con los textos en lenguaje natural depositados. Esto podría, según los autores del estudio, ser supervisado, por ejemplo, por el Mecanismo de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC.
Estas medidas apuntan a profundizar la globalización del comercio, mediante una reducción de las barreras comerciales actuales, las cuales en muchos casos están relacionadas con las diferencias culturales, económicas y legales de los países y actúan como medidas proteccionistas de las economías nacionales, ante la competencia extranjera.
El TradeTech y los costos laborales
El Foro Económico Mundial y la Organización Mundial del Comercio señalaron que las tecnologías emergentes y la digitalización ya están cambiando el comercio. Según indicaron, “actualmente, solo el 18% del comercio de bienes está impulsado por el arbitraje de costos laborales”. Además, indicaron que “la aplicación de tecnologías autónomas, desde la robótica hasta la Inteligencia Artificial (IA), contribuyó a la operación de puertos y almacenes con personal mínimo durante los cierres” por la emergencia que desató el Covid-19.
La pandemia también demostró, según los organismos internacionales autores del informe, que el comercio digital y el comercio electrónico son necesarios para la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas. De hecho, una encuesta del Foro Económico Mundial evidenció que el 65% de las organizaciones han incorporado nuevas tecnologías, lo que ha reconfigurado cadenas de valor.
Al respecto, la directora general de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala, afirmó: “Las tecnologías avanzadas tienen el potencial de hacer que el comercio sea más eficiente e inclusivo, pero para que esto suceda, la acción política debe seguir el ritmo de los avances tecnológicos”.