Compra de aviones de guerra para Colombia costaría más de un año de reforma tributaria
El 17 de diciembre, a través de un trino del Ministerio de Defensa, se conoció la decisión de renovar la flota de aviones Kfir para las Fuerza Aérea Colombiana (FAC). El anuncio fue realizado en Bogotá por el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, durante la ceremonia de ascenso de altos oficiales de las Fuerzas Militares y de la Policía:
“Hemos tomado unas decisiones de tipo administrativo definitivas para que esos instrumentos de defensa de la soberanía nacional lleguen, estén presentes en los próximos años. La Fuerza Aérea contará con una fuerza de superioridad aérea que reemplazará nuestros viejos aparatos Kafir”.
La decisión ha generado polémica, por la naturaleza de la compra —con fines militares— y por su altísimo costo, en un momento de desaceleración económica y en el que el presidente acaba de sancionar una reforma tributaria que fue defendida con el argumento de que los recursos se destinarían fundamentalmente a inversión social.
“Esta es una inversión, indudablemente, billonaria, si se mide en pesos colombianos, es una inversión estratégica si se mide desde los fines constitucionales”, declaró en esa oportunidad el jefe de Estado, refiriéndose a los aviones Kfir.
Varias personalidades de la vida política y económica del país han criticado al gobierno nacional por destinar altas sumas de dinero a la adquisición de aviones de guerra cuya necesidad no es clara. Y, si bien el Ministerio de Defensa señaló en su cuenta de Twitter que «la propuesta de los aviones Rafale es la mejor opción para el país en relación precio, eficiencia y operatividad», la intención de comprar aviones militares se mantiene.
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¿De dónde saldrán los recursos?
El presidente Petro anunció esta mañana en su cuenta de Twitter que los recursos para realizar esa compra billonaria no provendrán del recaudo de la reforma tributaria. “No se gastará un solo peso de la reforma tributaria ni de la inversión social en aviones de combate. Las prioridades de mi gobierno son y serán la reforma agraria, hambre cero, la educación superior gratuita, el bienestar de las madres cabeza de hogar y los jóvenes del país”.
Recordemos que la reforma tributaria, sancionada por el presidente Gustavo Petro, espera recaudar $80 billones en los cuatro años de mandato, de manera que la compra de los aviones representa más de un año de recaudo esperado.
Aún si los recursos para adquirir los aviones no provienen del dinero recaudado por esta reforma tributaria en particular, sí tendrían que ser cubiertos con gasto público y, como tal, provendrían de todos los colombianos. Incluso, si la flota fuera adquirida a crédito, este tendría que ser cubierto con recursos públicos, así como los intereses que se causaran.
Si bien en el momento no se conocen muchos detalles de la compra y no está claro de dónde saldrían los recursos, si la flota aérea mantiene el mismo precio de hace más de un año Colombia tendría que destinar cerca de $21,4 billones para comprarla, al cambio de hoy ($4.763).
¿Cuánto le costaría al país la compra de aviones F-16?
La decisión de adquirir estos aviones no es nueva. En 2021, el entonces presidente de la República, Iván Duque Márquez, anunció que reservaría USD $4.500 millones para la compra de aviones de combate, reseña el portal La Silla Vacía. En ese entonces, el precio de los aviones ascendía a $16,8 billones (con un dólar que superaba los $3.700), es decir, $4,6 billones menos que lo que costarían actualmente.
Dicho anuncio fue altamente criticado, en el contexto de las masivas protestas que generó la propuesta de reforma tributaria liderada por el entonces ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla y, finalmente, fue puesto en el congelador.
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Voces de advertencia
De acuerdo con el exsenador Jorge Enrique Robledo, los aviones que busca adquirir el gobierno nacional no se ajustan a la realidad del país, pues son aeronaves de guerras internacionales.
En declaraciones del pasado 20 de noviembre, Robledo manifestó que sus razones para oponerse a esa billonaria compra de los aviones son las mismas de hace año y medio, cuando Duque Márquez anunció su intención de adquirirlos.
“Esos son aviones de guerra poderosísimos. Son aviones de guerra internacional, entre países. Esos no son aviones para perseguir el narcotráfico, o sea que Colombia no los necesita porque Colombia no tiene ningún conflicto internacional con nadie”, puntualizó el ex congresista.
Según el exsenador, cuando el expresidente Duque anunció la compra de esos aviones, su valor era menor: “Esos aviones valían una montaña de plata, $14 billones de pesos que hacían falta en educación, salud, inundaciones, etc.”. En las actuales circunstancias de devaluación de la moneda Colombiana, “esos mismos aviones valen $25,5 billones que también se necesitan”, señaló.
El anuncio del presidente Petro tomó por sorpresa a parte de su bancada de gobierno, debido a que en su momento este se opuso a la decisión del presidente Duque. El 16 de marzo de 2021, el entonces senador, Gustavo Petro, manifestó: “La compra de aviones en medio de una crisis como la que vivimos, es el máximo grado de irresponsabilidad de un gobernante. No entiendo un país que pueda aplaudir que no se usen los recursos para salvar la vida y en cambio si en instrumentos para bombardear niños”.
El 20 de diciembre, la senadora y líder indígena wayúu, Martha Peralta Epieyú, dijo en su cuenta de Twitter: “Claro y sencillo. No estoy de acuerdo con la compra de aviones de combate, en ningún gobierno. Existen otras prioridades urgentes. Cuenten con nosotros para la Paz, nunca para la guerra”.
Otra voz de rechazo es la del diputado del Atlántico Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Petro, quién afirmó: “No estoy de acuerdo con la compra de aviones de combate. Todo para La Paz, nada para la guerra”.
Por su parte, Jorge Robledo insiste en que “lo que le estamos pidiendo al presidente Petro es coherencia, que no haga ahora lo que le criticó a su antecesor”.
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