Conflicto entre Irán e Israel se intensifica: riesgos en el Estrecho de Ormuz y otras rutas marítimas claves en 2025
El comercio marítimo internacional enfrenta una creciente presión por cuenta de conflictos geopolíticos en puntos neurálgicos del planeta. Rutas claves como el Estrecho de Ormuz y el Canal de Suez están en riesgo, lo que amenaza la estabilidad del flujo global de bienes y energía.
A continuación, le presentamos un panorama de las tensiones que se están desarrollando actualmente en Medio Oriente y Asia.
Tensiones entre Irán e Israel
Las recientes hostilidades entre Irán e Israel han intensificado la presión sobre las rutas marítimas del Medio Oriente, especialmente el Estrecho de Ormuz y el Canal de Suez.
El conflicto se agravó el 13 de junio, cuando Israel lanzó bombardeos sobre altos mandos militares iraníes y científicos vinculados al programa nuclear. Israel justificó su ataque como una medida para impedir el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán, lo cual fue negado por Teherán.
Estados Unidos también participó en el conflicto, atacando tres instalaciones nucleares iraníes el 22 de junio. Aunque desde el 24 de junio rige un alto el fuego, Irán ha manifestado su desconfianza respecto al compromiso de Israel con la tregua y ha advertido que responderá con fuerza si se rompe el acuerdo.
En paralelo, Irán ha exigido a Naciones Unidas que se reconozca la responsabilidad de Israel y Estados Unidos en la escalada del conflicto, solicitando compensaciones por los daños causados.
Estados Unidos, por su parte, ha advertido que retomará los bombardeos si Irán alcanza niveles de enriquecimiento de uranio que le permitan fabricar armas nucleares. Actualmente, Irán enriquece uranio al 60%, muy por encima del 3,67% permitido en el acuerdo nuclear de 2015, del cual EE. UU. se retiró.

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Las cinco rutas marítimas clave y su importancia global
El comercio internacional depende en gran medida de cinco rutas marítimas principales. Estas «autopistas del mar» canalizan más del 80% del comercio global y atraviesan puntos geoestratégicos clave, donde convergen intereses económicos, militares y diplomáticos.
Estrecho de Ormuz
Ubicado entre Irán y Omán, el Estrecho de Ormuz es esencial para el transporte mundial de petroleo y gas. Por él transita cerca del 46% del petróleo comercializado por vía marítima y el 26% del gas natural licuado.
La zona es uno de los epicentros de la geopolítica energética. Conflictos como la guerra en Yemen, las tensiones entre Irán y Arabia Saudí, y la rivalidad entre Teherán y Occidente, han elevado el nivel de alerta. A pesar de que las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudí se han restablecido, la amenaza de un posible cierre del estrecho persiste.
Canal de Suez
Este canal artificial, inaugurado en 1869, conecta el Mar Mediterráneo con el Mar Rojo, siendo esencial para el comercio entre Europa y Asia. Maneja aproximadamente el 10% del tráfico marítimo mundial, con más de 20.000 naves al año.
Su cercanía a zonas de conflicto como Israel, Palestina y Siria ha aumentado la posibilidad de interrupciones. La guerra entre Irán e Israel, además de la situación en Gaza y el Mar Rojo, ha incrementado la presión sobre esta vía.
Canal de Panamá
Ubicado en América Central, une los océanos Atlántico y Pacífico, facilitando el comercio entre ambos hemisferios. En 2024 fue transitado por cerca de 14.000 buques, que movilizaron 291 millones de toneladas de carga.
A pesar de la actividad criminal en la región del Darién y las tensiones sociales internas, el canal opera con normalidad. Su estabilidad se ve reforzada por la supervisión de Panamá y la alta dependencia de Estados Unidos, su principal usuario.

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Estrecho de Gibraltar
Esta vía natural conecta el Mar Mediterráneo con el Océano Atlántico y constituye una de las principales rutas entre Europa, África y América. Aproximadamente 100.000 embarcaciones lo cruzan cada año, lo que representa el 10% del tráfico marítimo global.
La ruta se mantiene estable gracias a la cooperación entre España y Marruecos, a la eficiente infraestructura portuaria y a su ubicación geográfica relativamente alejada de conflictos armados.
Estrecho de Malaca
Este estrecho, que separa la península de Malasia de la isla de Sumatra, es el más transitado del mundo. Por él circula alrededor del 30% del comercio marítimo global, incluyendo las exportaciones de China, Japón, Corea del Sur, India y otras potencias asiáticas.
Su estabilidad depende de la relación entre China e India, además de las tensiones entre Estados Unidos y China por Taiwán. También influyen amenazas como la piratería y la presencia de grupos terroristas en el sudeste asiático, que han obligado a las navieras a invertir en seguridad adicional.

El Estrecho de Ormuz: una amenaza latente
Entre todas las rutas, el Estrecho de Ormuz destaca como el más vulnerable por su importancia energética y por el contexto político de Medio Oriente. Cualquier interrupción en esta zona tendría repercusiones directas en el precio del petróleo y la estabilidad económica mundial.
Recientemente, el Parlamento de Irán aprobó una moción que permitiría cerrar este paso estratégico, como respuesta a los ataques realizados por Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes. Sin embargo, la decisión final depende del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.
Aunque la medida no ha sido implementada, la posibilidad de que sea cerrado aún es latente. El gobierno estadounidense ha solicitado a China que utilice su influencia para evitar una escalada que afecte el suministro energético global. Un cierre del Estrecho de Ormuz significaría una disrupción en el comercio de petróleo y gas, afectando a países importadores y provocando un aumento inmediato de los precios internacionales.
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