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sábado, 10 de enero de 2026
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¿Conoce la importancia del cobre en la transición energética?

Miguel Oñate, experto en energía y Director de Desarrollo de Negocios Water Mining, explicó en entrevista exclusiva con Más Colombia la relevancia del cobre en la transición energética.
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¿Para qué se usa el cobre hoy en día?

El cobre es uno de los minerales más importantes por su conductividad eléctrica y térmica. El cobre y sus más de 400 aleaciones se usan en diversos sectores: construcción, herramientas, electrónica, maquinaria, equipos industriales, medicina, transporte y generación eléctrica.


¿Por qué el cobre es un metal estratégico para la economía?

Por su versatilidad y uso en diversos sectores productivos. El cobre posee características tan únicas que al día de hoy no existe un sustituto suficientemente desarrollado y probado que pueda reemplazarlo. Además, es considerado un indicador clave para la actividad económica, dado el rol que desempeña en el desarrollo tecnológico mundial y el impacto que tiene en algunas economías. 

Actualmente, ¿cuáles son los países que más demandan cobre y qué usos le dan?

La principal demanda de cobre proviene de China, Estados Unidos, Japón, Europa y Rusia. Los usos principales que se le dan a este metal son: construcción, consumo general, red eléctrica, maquinaria industrial y transporte. 

¿El cobre tiene actualmente aplicaciones en el sector energético y eléctrico?


El Cobre es un excelente conductor de calor y electricidad, por lo que es clave para cableado, generadores, motores, calefacción solar, intercambiadores de calor y soluciones de energía renovable. La tendencia global a una economía más verde ha impulsado el uso de energías 100% renovables, las cuales utilizan el cobre para su implementación y operatividad.

¿Por qué el cobre es importante para la transición energética y la descarbonización de la energía?

El cobre es clave para la transición a una economía verde y sostenible. Tiene un rol clave en los sistemas de energía renovable —solar, hidroeléctrica, térmica y eólica—y es un recurso 100% renovable. De hecho, el 80% del cobre que circula actualmente es reciclado. 

Adicionalmente, es un mineral esencial para el desarrollo de nuevas tecnologías que permiten producir energía eléctrica de forma limpia, sustentable y con pocas emisiones de carbono, como la industria de electromovilidad. Parte de la transición energética incluye el uso intensivo de vehículos híbridos y/o 100% eléctricos. La migración hacia estos vehículos ha sido impulsada por el desarrollo de baterías de gran capacidad y motores eléctricos de alta eficiencia, inversores y gran cantidad de cableado, en los que el cobre es un componente primario. Asimismo, la infraestructura de carga y distribución de los vehículos eléctricos requiere de tecnologías basadas en cobre. 

Hasta aquí hemos hablado de las actividades económicas en las que el cobre tendrá un papel protagónico. ¿En cuáles no será así?

Tiendo a pensar que están relacionados con las actividades agrícolas, ganaderas o pesqueras, pues no son intensivas en el uso del cobre.

A nivel mundial, ¿qué tan avanzadas están esas tecnologías que demandan cobre en mayor medida?


Como mencioné antes, una de las tecnologías que está demandando mayor cantidad de cobre es la electromovilidad. Las perspectivas de los vehículos eléctricos siguen siendo muy prometedoras gracias al rápido ritmo de la innovación y reducción de costos. La carga rápida, la conectividad digital y la carga inteligente son solo algunas de las tecnologías que ya han acelerado la adopción de los vehículos eléctricos en los últimos años. A medida que aumenta la demanda de coches y buses eléctricos, así como cualquier otra forma de transporte eléctrico, también aumentará la demanda de cobre.

Por otro lado, se prevé que los centros de datos (Data Centers), muy demandados en estos tiempos, representarán el 67% de la demanda de cobre en el sector de la construcción para 2030. Este mercado se valoró en cerca de 50 billones de dólares en 2020 y se especula que en 2026 esta cifra aumentará a más de 100 millones de dólares. 

Ya conversamos sobre la demanda de cobre. Miremos ahora la oferta. ¿Qué tan costoso es producir cobre?

El costo de producir cobre varía de una operación minera a otra. Existen aspectos que influyen, como la ubicación, el clima, el costo de la energía, el acceso al agua, la mano de obra disponible y las regulaciones específicas de cada país. Sin embargo, el costo promedio de producción es de USD $1,3 – 1,8 / libra. Si se optimizan los procesos productivos, en el largo plazo, dichos costos pueden disminuir.  

¿Qué tanto potencial tiene Colombia en la producción de cobre? 

Colombia cuenta con un buen posicionamiento geográfico y una robusta infraestructura portuaria. Esto, en primer lugar, otorga al país condiciones favorables para producir energía renovable y biocombustibles a bajo costo, lo cual es muy atractivo para los inversionistas. Y, en segundo lugar, facilita la exportación de cobre hacia Asia, Estados Unidos y Europa, las regiones que más demandan este metal.

¿Cuáles son los países de América Latina que están liderando la producción de cobre? ¿Qué proyectos se tienen en marcha actualmente?


Actualmente, Chile y Perú son los mayores productores de cobre en América del sur. Chile, particularmente, se posiciona como la economía que contribuye con el mayor porcentaje de producción de cobre a nivel mundial, lo cual ha posicionado  al país como el centro minero del mundo, con grandes inversiones que le permitirán asegurar su nivel de producción para los próximos 30 años.

 Algunos de los proyectos destacables en Chile son:

  1.  Distrito Minero Centinela – Antofagasta Minerals
  2.  Expansión Collahuasi
  3.  Quebrada Blanca 2 – Teck
  4. Y la reciente finalización del proyecto de expansión de la mina Spence de BHP. 

En Perú podemos destacar:

  1. Expansiones en las operaciones de Southern Peru
  2. Quellaveco – Anglo American,
  3. Yanacocha Sulfuros (Newmont/Buenaventura).

¿Podría contarnos brevemente cuál ha sido la experiencia de Chile en esta materia?

Como ya fue mencionado anteriormente, Chile se ha posicionado como la economía mundial para el cobre. Esto se logró gracias a décadas de una economía estable, con reglas claras para los inversionistas, tanto a nivel fiscal como judicial. Sin embargo, el gran desafío que enfrenta Chile es pasar de ser un país extractor y exportador de cobre a un país que utilice el cobre en el desarrollo tecnológico. Con esto, se añadiría valor agregado a la cadena de suministro.

¿Por qué es importante que las empresas empiecen a demandar energía de otras fuentes distintas al carbón? ¿Podría traerles beneficios económicos en un futuro?

El cierre de las plantas de carbón es una realidad mundial y está ocurriendo a pasos acelerados. Las empresas deben plantear estrategias de suministro energético basado en energías limpias. Quienes no se sumen a esta tendencia, tendrán problemas a futuro para generar negocios, ya que los planes de descarbonización de las grandes industrias y economías exigen que las empresas participantes en la cadena de suministro desarrollen su producción con energía verde. 


Desde hace tiempo se está planteando que, con el auge de las fuentes de energía renovables —como la eólica y la solar—, se disparará la demanda de cobre, pues estas requieren de este metal en proporciones mucho mayores que las fuentes de energía tradicionales (carbón y petróleo). Esto para muchos analistas traerá consigo una escasez mundial de cobre. ¿Cuál es su lectura?

Efectivamente, las nuevas fuentes de energía renovable son un componente clave en la discusión actual y, dentro de poco, serán un requerimiento para toda actividad productiva. Actualmente, las proyecciones de la demanda son totalmente favorables para este metal. De hecho, solo en América, la expectativa de inversión en cobre supera los $450 billones de dólares.

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En este sentido, es cierto que la demanda de cobre crecerá y, con esta, su precio. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la demanda crece en relación con la oferta. Si los países no toman decisiones claves para crear marcos regulatorios claros, que permitan a los inversionistas mineros desarrollar sus proyectos con mayor grado de certidumbre, en plazos acotados y cumpliendo obviamente con las regulaciones ambientales, la oferta no será satisfecha y seguramente la demanda a largo plazo disminuirá. 

Sobre la escasez mundial de cobre, creo que lo importante es que este metal es 100% renovable. Como indiqué antes, casi el 80% del cobre que circula actualmente es reciclado.