Así puedes ayudar a las mujeres en medio de la crisis humanitaria en Córdoba
La crisis humanitaria en Córdoba suma más de 58.000 familias afectadas y albergues colapsados. Caribeñxs impulsa campaña de gestión menstrual.
Desde el 31 de enero la lluvia no ha dado tregua en Córdoba. Lo que comenzó como una temporada intensa de precipitaciones terminó convirtiéndose en una crisis humanitaria en Córdoba de gran magnitud, con municipios enteros bajo el agua y miles de familias desplazadas hacia albergues improvisados.
En medio de la crisis humanitaria en Córdoba, la organización Caribeñxs se vincula con iniciativas ciudadanas, como ollas comunitarias tipo WAWA COCINA DE AUTORA, y continúa identificando albergues autogestionados para dirigir mejor las ayudas, llegando a espacios que no suelen aparecer en los informes oficiales ni en los recorridos institucionales.
Desde otras ciudades, incluyendo Bogotá, es posible sumarse a la campaña donando insumos, aportando económicamente a través de la llave @zury314, difundiendo información o compartiendo contenidos que visibilicen la realidad en medio de la crisis humanitaria en Córdoba. Además, la empresa ENVÍA ha dispuesto su red logística de forma gratuita para transportar ayudas a Córdoba; los paquetes deben rotularse con “AYUDA A CÓRDOBA” para ser identificados y entregados correctamente.
Según el más reciente reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), al menos 16 municipios del departamento están inundados. El balance es alarmante: 58.020 familias afectadas, 18 personas fallecidas y cuatro heridas. Además, 10.346 viviendas presentan daños y 3.991 fueron destruidas. La emergencia no es aislada: se han registrado 118 eventos en 93 municipios de 16 departamentos del país.
La magnitud de la crisis humanitaria en Córdoba ha desbordado la capacidad de respuesta local. Los albergues no dan abasto. En muchos de ellos, decenas de personas comparten espacios reducidos, con acceso limitado a agua potable y servicios sanitarios. Es en ese escenario donde aparecen necesidades que no suelen estar en el centro de la conversación pública
En entrevista exclusiva con Más Colombia, la organización feminista Caribeñxs advirtió que la gestión menstrual no está siendo atendida de manera estructural en medio crisis humanitaria en Córdoba. Frente a este vacío, la colectividad lanzó una campaña dirigida a mujeres, niñas y personas menstruantes damnificadas.
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La iniciativa se concentra en garantizar insumos básicos para la salud íntima y el cuidado comunitario. Están recolectando toallas sanitarias, ropa interior nueva, medicamentos para el manejo de cólicos, tratamientos antimicóticos y kits de aseo, que entregan directamente en albergues y puntos de acopio identificados en el territorio.
En medio de la crisis humanitaria en Córdoba, la organización sostiene que menstruar en un albergue sin privacidad ni condiciones mínimas de higiene se ha convertido en una dificultad adicional que no está siendo contemplada dentro de la respuesta institucional.

Menstruar sin agua ni privacidad: la otra cara de la crisis humanitaria en Córdoba
Muchas mujeres, niñas y personas menstruantes llegan a los albergues “solo con la ropa que tenían puesta, incluso sin ropa interior, sin toallas sanitarias y sin posibilidad de cambiarse”. Aunque se reciben donaciones de ropa, la ropa interior debe ser nueva por razones de higiene, lo que representa una dificultad adicional en contextos de desastre, donde la disponibilidad es limitada y nunca suficiente, agrega Caribeñxs
Esta situación evidencia cómo la gestión de la menstruación suele no ser priorizada frente a otras necesidades básicas como la alimentación. Los insumos de gestión menstrual (toallas sanitarias, protectores, medicación para cólicos) no se distribuyen en cantidades adecuadas.
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Como consecuencia, se reportan infecciones vaginales, malestares físicos y afectaciones a la salud mental y autoestima, agravadas por la falta de privacidad y el hacinamiento en los baños de los albergues.
La entrevistada también subraya que malestares como los cólicos menstruales, que para muchas personas son incapacitantes, rara vez se consideran urgentes, y que existe un vacío de información sobre condiciones como endometriosis o síndrome de ovario poliquístico en estas poblaciones, aunque se sabe que se exacerban en contextos de emergencia.
Menstruación digna ya era crítica incluso antes de la emergencia en el territorio
El panorama de la salud menstrual en Colombia ya presentaba desafíos antes de las emergencias: una encuesta realizada en 2022 a niñas y adolescentes de Bogotá, Uribia y Riohacha mostró que más de la mitad 51,9% había faltado al menos un día de escuela durante su menstruación, y el 66% había tenido que interrumpir otras actividades diarias debido al sangrado.
La falta de infraestructura adecuada también es significativa, casi una quinta parte 19,8% no cuenta con baño de uso exclusivo en casa, lo que limita la privacidad y la seguridad para gestionar la menstruación.
En cuanto al acceso a información y productos de gestión menstrual, los resultados reflejan desigualdades y vacíos educativos, mientras el 61% recibió instrucción sobre menstruación de familiares o amigos, el 39% recurrió a fuentes externas, incluyendo redes sociales.
Aunque la mayoría conoce opciones más allá de la toalla higiénica 70,8%, solo el 59,4% utiliza la toalla desechable de manera habitual, mientras que el 40,6% emplea otros productos o ninguno.

Los apoyos en salud menstrual han sido muy limitados y desiguales en plena crisis
Caribeñxs enfatiza que, hasta ahora, los apoyos en salud menstrual han sido muy limitados y desiguales. No existe una estrategia clara ni sostenida que garantice insumos, medicamentos o atención especializada. Lo poco que ha llegado ha sido posible, en gran parte, gracias a iniciativas puntuales y al esfuerzo de personas que han tenido presente esta necesidad.
Siguen completamente ausentes políticas integrales de salud menstrual en emergencia: no hay distribución sistemática de toallas, no hay atención ginecológica suficiente, no se realizan campañas de prevención de infecciones y tampoco existe un enfoque diferencial. La respuesta permanece reactiva y fragmentada, sin abordaje estructural que asegure derechos y bienestar.
La organización subraya que la gestión menstrual debe ser reconocida como un tema de salud pública y derechos humanos, no como un asunto privado. Su incorporación debe ser obligatoria en todos los protocolos de atención a desastres, con presupuestos específicos, compras anticipadas de insumos, formación del personal y articulación con organizaciones territoriales, siempre con enfoque de género desde el inicio.
La organización también enfatiza la importancia de la educación menstrual, porque muchas personas aún desconocen los conceptos básicos sobre la gestión del ciclo. La menstruación se sigue percibiendo como un tema íntimo y silencioso, en lugar de abordarse como un asunto de salud pública y bienestar colectivo.

Cómo unirse a la campaña de gestión menstrual liderada por Caribeñxs y ayudar en Córdoba
La organización Caribeñxs impulsa una campaña de apoyo a niñas, mujeres y personas menstruantes damnificadas, con énfasis en gestión menstrual, salud íntima y cuidado comunitario. Recolecta toallas sanitarias, ropa interior nueva, medicamentos para cólicos, antimicóticos vaginales y kits de aseo, y los distribuye directamente en albergues y puntos de acopio.
Esta estrategia responde a que muchas veces la distribución de ayudas se limita a kits generales que no contemplan las necesidades específicas de las personas menstruantes. Además, la ausencia de un censo real sobre cuántas personas menstruantes se encuentran en cada albergue hace imposible una planeación seria; por eso, Caribeñxs realiza un mapeo y una identificación directa de necesidades, permitiendo brindar apoyo pertinente a personas y familias en este momento crítico.