«El 24% de las naves arribadas al puerto de Buenaventura han sido afectadas»
Hablemos de la situación antes del Paro nacional. ¿Cómo se encontraba la actividad portuaria colombiana? ¿La había afectado la pandemia?
Antes del Paro Nacional la actividad portuaria nacional se desarrollaba normalmente, atendiendo sin interrupción la carga de importación, exportación y trasbordo. A pesar de la pandemia, el gobierno nacional mantuvo abierto el comercio exterior y la actividad portuaria nunca se detuvo. Sin embargo, según la Dirección General Marítima (DIMAR), en 2020 el número de operaciones de buques de carga disminuyó un 12.7% con respecto a 2019. A nivel nacional, el volumen de las importaciones y exportaciones disminuyó 11.6% y 23.5%, respectivamente.
¿Cuál ha sido el impacto del Paro?
Las consecuencias del Paro en la actividad portuaria tienen que ver exclusivamente con la afectación de las vías de acceso a los puertos. En Buenaventura solo hay una vía de acceso hacia el interior del país. Al presentar varios bloqueos, con interrupción total del paso de vehículos por muchos días, el puerto no recibió la carga de exportación ni evacuó la de importación, y la carga empezó a represarse. En la costa Atlántica, las vías de acceso han sufrido interrupciones esporádicas y temporales. Esto ha dificultado el acceso a los puertos, pero la actividad portuaria ha sido afectada en menor medida.
¿Quiénes han sido los más afectados?
Los principales afectados son los dueños de la carga, tanto de importación como de exportación, los camioneros que la transportan y las sociedades portuarias, que deben organizar sus recintos para acomodar la carga represada. Eso implica muchos movimientos de carga y traslados urbanos de la carga a otros espacios. El Paro también afecta a los agentes de aduana y de carga, así como a los navieros y sus agentes. Al no recibir carga de exportación, no pueden compensar el transporte marítimo ni reciben los contenedores vacíos que deben reposicionarse en el exterior. Además, empezaron a tener demoras en sus maniobras de atraque y, cuando todos los terminales marítimos se saturaron, debieron desviar sus buques hacia puertos alternos en el exterior. Al frenar sus reservas de nueva carga, perdieron oportunidades de negocio.
En Buenaventura, concretamente, ¿qué está pasando con las empresas navieras? ¿Cuántas se han ido?
El pasado 7 de mayo, la Sociedad Portuaria Industrial de Aguadulce (SPIA) dejó de atender nuevos buques y la Sociedad Portuaria Terminal de Contenedores de Buenaventura (TCBUEN) dejó de hacerlo desde el 31 de mayo. La Sociedad Portuaria Regional atiende ahora pocos buques, según la disponibilidad de sus patios. Según la Capitanía del Puerto de Buenaventura, en el último mes el 24% de las naves arribadas al puerto han sido afectadas: siete motonaves cancelaron su recalada, cinco han tenido que operar con limitaciones y ocho se encuentran en espera de un muelle para poder descargar. La DIAN evidenció que, entre el 11 de abril y el 27 de mayo de 2021, a los terminales portuarios de Buenaventura ingresaron 1.648.804 toneladas, de las cuales 1.190.889 se encuentran nacionalizadas. En este periodo, 44.592 contenedores no salieron de las terminales portuarias de Buenaventura. Las empresas navieras de línea regular seguirán prestando sus servicios a Colombia, pero su regreso a Buenaventura dependerá de la disponibilidad de las sociedades portuarias para recibir sus buques, una vez se restablezca el flujo normal de mercancías por carretera. La apertura de la vía y el paso de caravanas de camiones en los últimos días ha dado una buena señal.
¿Otros puertos del país han podido absorber el flujo de importaciones y exportaciones que normalmente llegaba y salía del Puerto de Buenaventura?
Durante las últimas semanas se estableció un proceso de cabotaje y de reembarque de mercancías entre Buenaventura y la Costa Atlántica. Al menos cuatro líneas navieras de carga regular y una de carga a granel trasladaron contenedores y granel hacia la Costa Atlántica, pasando por Panamá. Eso alivió aproximadamente 1.500 contenedores, pero es poco frente al tamaño del problema. Es posible que algunos importadores o exportadores hayan optado por hacer usos de puertos de la Costa Atlántica para sus mercancías, pero esa estadística no se conoce. En todo caso, mucha de la carga debe moverse por Buenaventura por su origen o destino en Colombia, y dirigirla hacia la Costa Atlántica no sería una alternativa viable.
¿Cómo ve el futuro del comercio marítimo en el puerto de Buenaventura?
Cuando se logre recuperar en forma permanente y segura el transporte entre Buenaventura y el interior del país, se deberá ir evacuando la carga represada y recibiendo nueva carga de exportación. Será un proceso paulatino. Las terminales marítimas deberán recuperar sus espacios de almacenamiento y su disponibilidad para el atraque de los buques que están desviándose. Una vez suceda esto, estamos convencidos de que podremos continuar desarrollando el comercio exterior colombiano con el mismo vigor del pasado.