viernes, 12 de agosto de 2022
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El mundo está cerca de incumplir las metas de calentamiento global

La ONU destacó que limitar el calentamiento global a cerca de 1,5 grados centígrados (ºC), o incluso a 2ºC, es un objetivo difícil de alcanzar. El alza en la temperatura podría llevar a 100 millones de personas a la pobreza de aquí a 2030.

Maíz, Calor, Clima

El informe Cambio climático 2021: La base de la ciencia física, publicado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), destaca que los efectos del cambio climático se están empezando a registrar a lo largo del planeta, en forma de olas de calor, fuertes precipitaciones, sequías, veranos más largos, inviernos más cortos y ciclones tropicales.

“El cambio climático está afectando cada rincón del planeta de múltiples formas. Los cambios que experimentamos aumentarán con el incremento del calentamiento”, afirmó Panmao Zhai, uno de los copresidentes del Grupo de Trabajo del IPCC. Esto se debe a que las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de las actividades humanas han calentado el planeta en 1,1ºC desde el periodo de 1850-1900 hasta la actualidad. 

Con base en este panorama, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, aseguró que este es “un código rojo para la humanidad […]. El umbral de calentamiento global acordado internacionalmente de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales estaba peligrosamente cerca. Corremos el riesgo inminente de alcanzar los 1,5 grados a corto plazo. La única manera de evitar que se sobrepase este umbral es redoblar urgentemente nuestros esfuerzos”.



Guterres también resaltó que “todas las naciones, especialmente las economías avanzadas del G20, deben unirse a la meta de emisiones netas cero, y reforzar sus promesas de frenar y revertir el calentamiento global, con planes creíbles, concretos y mejorados”. Estos deben establecer medidas detalladas en las llamadas “Contribuciones Nacionales Determinadas“, que alientan a cada gobierno a escribir su propio plan, en el que describa cada uno de sus compromisos y en qué cantidad planea reducir sus emisiones.

Se estima que, a menos que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan de manera inmediata y a gran escala, limitar el calentamiento a cerca de 1,5ºC o incluso a 2ºC será un objetivo inalcanzable. De hecho, un calentamiento de 2ºC podría suceder en los próximos 20 años, detalló el estudio, en el que participaron 234 científicos de 66 países, entre los que está la profesora e ingeniera de la Universidad de Antioquia, Paola Andrea Arias.   

Además de las mayores inundaciones, olas de calor extremo más frecuentes, sequías más largas, pérdida de las capas de hielo e incendios voraces, el aumento en la temperatura mundial también podría llevar a otros 100 millones de personas a la pobreza de aquí a 2030. Esto se debe a que “las poblaciones más vulnerables se enfrentan a riesgos cada vez mayores, como la inseguridad alimentaria, y tienen menos oportunidades de salir de la pobreza y conseguir una vida mejor”, señaló la ONU.

Aunque el futuro en materia de clima no parece ser alentador, los expertos aseguraron que se puede cambiar el curso del planeta. “Una reducción sustancial y sostenida de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y de otros gases de efecto invernadero permitiría limitar el cambio climático. Aunque las mejoras en la calidad del aire serían rápidas, podrían pasar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas mundiales se estabilizasen”, detalló el estudio, que podrá leer en este enlace.

Para mitigar el impacto del cambio climático, se necesitan inversiones importantes. A pesar de que, hace más de una década, los países desarrollados se comprometieron a aportar de forma conjunta US$100.000 millones al año en forma de apoyo a la acción climática en los países en desarrollo, en el informe se subrayó que este acuerdo no se está cumpliendo, ya que los últimos datos disponibles para 2018 muestran un aporte de US$79.000 millones.

“La financiación procede de una amplia gama de fuentes de financiación públicas y privadas, que apoyan iniciativas innovadoras de acción climática a nivel local, nacional o transnacional. Se puede utilizar una variedad de instrumentos financieros para proporcionar financiación climática, desde bonos verdes hasta préstamos directos para proyectos o inversiones directas en proveedores de energía o tecnología”, destacó la ONU.

Efectos del cambio climático en los países de la región

El estudio señaló que, entre 1998 y 2020, el clima tuvo efectos negativos en la salud y el desarrollo socioeconómico de más de 277 millones de personas en América Latina y el Caribe.

En relación con el futuro, el organismo internacional prevé que, en la mayoría de los países de América del Sur, aumentarán la intensidad y frecuencia de las precipitaciones extremas y las inundaciones pluviales, al igual que la duración de la sequía. Según información compartida por la ONU, “las peores sequías en 50 años en el sur de la Amazonia y el récord de huracanes e inundaciones en Centroamérica durante 2020 son la nueva normalidad que espera a América Latina”.

Los datos evidencian lo que está sucediendo en la región. El 2020 se convirtió en el segundo año más cálido de América del Sur, con 1,0 grados centígrados, es decir que este periodo estuvo 0,8 y 0,6 por encima de los registros que se tienen de 1981 y 2010, respectivamente, en materia de temperatura. Ese año no solo se registró la peor sequía de los últimos 50 años en el sur de la Amazonia y en la región del Pantanal, sino que fue el año de incendios más activos en el sur de la Amazonia, al superar lo ocurrido en 2019.

¿Qué le espera a Colombia?

“Todos los países y regiones del mundo se ven afectados por el calentamiento de la Tierra, experimentando así cambios en el clima y en la frecuencia, magnitud e intensidad de eventos hidrometereológicos extremos. Colombia no es la excepción”, señaló Maritza Florian, especialista en Cambio Climático, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de WWF Colombia (del inglés World Wild Fund for Nature; en español, Fondo Mundial para la Naturaleza).

Al analizar la situación particular de Colombia, Florian explicó que todo el territorio colombiano se enfrenta a algún grado de riesgo por el cambio climático, y que las regiones insular y amazónica presentan un riesgo muy alto. Esto se evidencia en la Tercera Comunicación Nacional, elaborada por el Ideam, en la que se destaca que “de no limitar el calentamiento global, la probabilidad de ocurrencia de riesgos se incrementa [en Colombia], viendo materializados impactos relacionados con cambios en regímenes de precipitación (lluvias), aumento de nivel del mar e incremento de temperatura que tienen implicaciones para los sistemas socio ecológicos y la economía país”.

Florian explicó que, con el objetivo de mitigar estas consecuencias, “el gobierno de Colombia recientemente renovó su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC por sus siglas en inglés) ante la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, incluyendo una meta de reducción de emisiones del 51% para el año 2030 y un portafolio amplio de medidas de adaptación al cambio climático”. 

No obstante, el país enfrenta una situación delicada. Si bien no es un jugador clave en la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), al aportar menos del 1% de las emisiones globales, sí lo es en materia de biodiversidad. Al respecto, las cifras muestran que, en 2020, la deforestación aumentó un 8% con respecto a 2019. Según el ministro de Ambiente, Carlos Correa, el país perdió 171.685 hectáreas de bosque natural en 2020. La Amazonia, una región clave para el mundo en términos climáticos y de biodiversidad, sigue siendo la más afectada. Allí, la deforestación aumentó en 11.000 hectáreas, al pasar de 98.256 hectáreas en 2019 a 109.302 en 2020.