viernes, 17 de abril de 2026
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El nuevo director ENCARGADO de Cormagdalena

Roberto Ramírez Ocampo, Columnista

Roberto Ramírez Ocampo

Directivo de Democracia y Modernización Ganadera (Demogan). Consultor de Empresas en comercio internacional.

Es lamentable que el 31 de enero no se nombrara el director definitivo de Cormagdalena, la corporación del hilo de agua, que podría mejorar la vida de un 40% del país. No hablo del 80% que es la población que está en la cuenca, porque no es realista, pero sí los 128 municipios del río dejaran de contaminar y además todos potabilizaran el agua para sus vivientes, esa sería una transformación desconocida en el país.

Antes de continuar, quiero agradecer al saliente director ENCARGADO, a quien tuve la oportunidad de conocer e intercambiar conceptos en un conversatorio en la escuela naval de suboficiales de Barranquilla, donde asistieron otros dos maestros. 

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Uno de ellos ya puso proa a la eternidad, mi brigadier mayor de batallón, oficial de marina, Enrique Lequerica Otero, que con el tiempo se convirtió en mi maestro y a quien “obligué” a subir al escenario y fue su última aparición en público, y el CN® PhD José María Riola, que continúa siendo mi único compañero en la chalupa de la Fluviología que obstinadamente no hemos dejado hundir. 

El coronel Germán Puentes se desempeñó como director desde agosto de 2022 hasta enero de 2023, sin bajar la guardia un instante y con la prudencia que exigía no estar nombrado en propiedad. 

Coronel, no soy el llamado a hacerlo, pero en nombre de los ribereños, los navieros y las personas que entendemos que el Magdalena debe transformarse en una potencia ambiental, le reconozco su entrega y profesionalismo. 

Me resulta incomprensible el interés que pregona el gobierno por el río, y la falta de administración que demuestra con los hechos. Hay pocos profesionales que pueden manejar ese “potro”. 

Uno de ellos es el mismo coronel Puentes y me abstengo de dar más nombres para no descalificarlos. Haría énfasis en que no se nombre un político sino una persona del río, mujer u hombre, inclinándome por una mujer entre otras razones porque nunca ha tenido la corporación una dama al frente. 

Escuché al Presidente en Sucre, haciendo alusiones que algunos pueden pensar son acerca de la fundación del departamento del río. Espero que no sea así, pues esa sería una nueva aventura que no estamos preparados para iniciar. 

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Respetuosamente, considero que nada debe abordarse si no se tienen claras las cifras del proyecto o los proyectos. Por razones que no entiendo, muchos piensan que ser presidente autoriza a improvisar. Al contrario, pienso que nada debería estar más lejano del poder que innovar sobre la marcha.

Al río le urge que el equipo directivo se concentre en pocas cosas, bien financiadas, proyectadas a 20 o 30 años, siguiendo el ejemplo de otros ríos como el Ródano, el Misisipi y pocos más. 

Con la ingenua ilusión de que la persona que asuma en propiedad me lea y ojalá acepte sugerencias, le hago una lista de actividades.

  • Trabajar en coordinación con los navieros sin aceptar imposiciones, pero entendiendo que ellos tienen experiencias invaluables.
  • Levantar un plano satelital de las cerca de 80.000 hectáreas del río, sus ciénagas y afluentes. La geografía le permite entender el espacio, abarcar la importancia de su gestión y controlar la merced del río.
  • Iniciar un trabajo coordinado con la empresa privada para reforestar afluentes y cauce principal.
  • El satélite le va a permitir saber el número de hectáreas intocadas que tiene el Magdalena y hacer un programa de bonos REDD (por sus siglas en inglés) que puede generarle ingresos que sorprendan.
  • El dinero que obtenga con los bonos REDD, invertirlo en mejorar las tallas de captura, crear el cuerpo élite de guardarríos y parar la pesca por lo menos durante dos años. Con ese dinero les reconocería a las 45.000 familias de pescadores un pago mensual para NO pescar y para mejorar la conectividad de las ciénagas (salacuna de los peces, según Lequerica).
  • Encontrar soluciones asequibles para el tratamiento y potabilización de agua, poniendo un plazo.
  • Apoyar el turismo fluvial, que ya está ad portas de que suceda.

Son siete propuestas, y si la persona conoce de ríos, con seguridad tendrá sus propias ideas, que espero las comunique a los 40 millones de pobladores de la cuenca.

A nadie podemos aplaudir si hace su trabajo. A pesar de eso, estaría listo a hacerlo si veo que ese nuevo director cumple con algún logro que permanezca.

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