El proteccionismo comercial está ganando terreno en rubros claves como alimentos, medicamentos y petróleo
En los flujos comerciales internacionales pesan enormemente los intereses nacionales y los factores geopolíticos. En los precios y volúmenes de los alimentos y la energía influye la competencia, pero también el proteccionismo comercial.
Le puede interesar: La Comisión Europea pone fin a la exención antimonopolio para consorcios de transporte marítimo
Las potencias marcan la pauta del proteccionismo comercial
En materia de proteccionismo, el hecho reciente más protuberante fue el desencadenamiento de la guerra comercial de Estados Unidos contra China, en 2018, que implicó una aplicación mutua de sanciones que incluían la prohibición de numerosas importaciones y la restricción de importaciones.
El intercambio comercial entre estas dos potencias llegó a 690.000 millones en 2022, según el Fondo Monetario Internacional.
En lo que respecta a Estados Unidos y Europa, no han resuelto la disputa sobre los aranceles del 25% que Estados Unidos colocó a las importaciones de acero y aluminio, los cuales fueron sometidas a una disputa en el seno de la OMC.
Por su parte, la India hace controles a las exportaciones e importaciones de tecnología y defensa y a las exportaciones de cebolla y azúcar y arroz.
Según el FMI, ha disminuido la participación del comercio internacional en el PIB de algunos países importantes, como es el caso de India y China.
En el caso de China, este comercio llegó a representar alrededor del 35% del PIB, a mediados de la década de entre 2000 y 2010, y ha caído hasta el 20% entre 2021 y 2022. En el caso de la India pasó del 24%, en 2013, al 18% en 2022. Estados Unidos se ha mantenido en alrededor del 10% con una leve tendencia a la baja entre 2018 y 2022.
Las crisis recientes han acentuado el proteccionismo comercial
Durante la pandemia y en los años siguientes algunos países limitaron la exportación de medicamentos y de alimentos, dos categorías estratégicas por tratarse de bienes necesarios para la vida y claves para la seguridad nacional.
De acuerdo con la CEPAL, en 2020 más de 70 países restringieron la exportación de medicamentos, pero este fue un fenómeno transitorio durante el cual los países asiáticos, y principalmente China, ganaron participación en la exportación de productos de protección personal, tales como mascarillas.
En 2022, países como Rusia y Kazajstán restringieron la exportación de cereales y, después del comienzo de la guerra en Ucrania, tanto Rusia como Ucrania aplicaron restricciones a las exportaciones de trigo, cebada, azúcar, colza, maíz, semillas de girasol y aceite de girasol.
Según la OMC, desde el comienzo de la guerra y hasta febrero de 2023, se identificaron 96 restricciones a la exportación de productos agropecuarios esenciales por parte de 29 Miembros de la OMC. De estos, 88 afectaban a los alimentos y piensos y 8 a las exportaciones de determinados abonos.
En ese mismo periodo se eliminaron unas 28 medidas, con lo que bajó a 68 el número total de medidas aplicadas (63 a alimentos y 5 a abonos) por 27 Miembros de la OMC y 5 observadores. Según la OMC, el valor de las exportaciones mundiales totales que se vieron afectadas por restricciones a la exportación fue de USD 85.000 millones.
Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumania y Eslovaquia decidieron impedir las ventas internas de granos ucranianos, por considerar que estaban afectando a los productores de cada país. Si bien la Comisión Europea desaprobó esa medida, tres de esos países anunciaron recientemente que establecerán sus propias restricciones.
Después del estallido de la guerra en Ucrania, el proteccionismo comercial incluyó prohibiciones a las exportaciones implementadas por 16 países, que abarcan 29 medidas distintas y representan el 12,4% de las calorías comercializadas.
El proteccionismo comercial también incluyó prescripciones en materia de licencias de exportación aplicadas por siete países que abarcan 10 medidas distintas y representan 4,6 por ciento de las calorías comerciales, según informa el International Food Research Institute (IFPRI).
Estas prohibiciones y restricciones van más allá del rubro de los alimentos y tienen un alcance global.
Le puede interesar también: El peso de Ecopetrol en la economía y las finanzas públicas de Colombia sigue siendo incuestionable
El petróleo también ha sido objeto de proteccionismo comercial
Es bien conocido que el suministro de petróleo y por lo tanto su precio es controlado por la OPEP Plus, conformada por Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Venezuela, Argelia, Angola, Congo, Guinea Ecuatorial, Gabón, Libia, Nigeria, Emiratos Árabes Unidos, Rusia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, México, Bahrein, Brunei, Omán, Sudán y Sudán del Sur. Dado que la OPEP Plus determina en buena medida los volúmenes de producción, fija la franja de precios de este producto.
Según el Kobeissi Letter, un boletín especializado en negocios internacionales, es probable que los precios del petróleo se disparen aún más desde los USD 91,06 que tuvo el petróleo de la OPEP en promedio durante el mes de octubre.
Mientras tanto, a las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) de Estados Unidos les quedan 17 días de suministro, su nivel más bajo de la historia. Esto es aproximadamente la mitad del promedio histórico de 33 días que se remonta a 1990.
Además, la OPEP reafirmó su compromiso de más de 1,5 millones de barriles diarios de recortes voluntarios de producción. Todo ello mientras las exportaciones rusas de crudo se limitan y los mayores productores de petróleo del mundo están en guerra.
La disponibilidad de medicamentos, alimentos claves para la seguridad alimentaria y el petróleo, un material esencial no solo en el transporte sino en muchos procesos industriales, está determinada no solo por el mercado sino también por diversas políticas de proteccionismo comercial.