domingo, 4 de diciembre de 2022
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El valor de hacer

Marta Isabel González, Columnista, Más Colombia

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

El pulgar es, aunque no parezca, una de las grandes diferencias que tenemos con otros mamíferos; las manos, además de sus muchas e incontables funciones, son también útiles para conectarnos con nuestro ser. En la era de la ansiedad y el estrés,  tareas manuales como dibujar, coser y tantas otras nos permiten alejarnos del afán del mundo. 

Uno de los mensajes que llevo a través de mi negocio, La Vendedora de Crepes, es que hay que darles valor a los oficios. Cuando trabajaba en Francia haciendo crepes, muchas personas (en Colombia) se asustaban porque de alguna forma consideraban que yo había bajado de categoría porque ya no me dedicaba a ejercer una profesión sino a hacer un oficio. 


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La mayoría de emprendimientos en Colombia nacen a partir de oficios. Yo hago crepes, otros hacen joyas, otros cerámica y la mayoría de emprendedores empezamos haciendo nosotros mismos lo que después vamos a vender. Escribo hoy para recordarles que el hecho de hacer no nos baja de categoría. 

En cambio, nos conecta con lo que somos, lo que hacemos se lleva una parte de nosotros y eso tiene un valor enorme y multidimensional. Le da valor al cliente porque se lleva algo único, le da valor a quien lo hace porque el hecho de hacer nos conecta con la esencia de lo que somos y le da valor al negocio porque nos permite conocer sus procesos detalladamente para que no nos metan los dedos a la boca el día que necesitemos contratar a alguien para que lo haga por nosotros. 

Ser emprendedor, por lo menos en mi experiencia, nos lleva a soltar el ego y a entender que valemos porque somos y no porque produzcamos o porque tengamos. En esa misma medida, debería recordarnos el valor de hacer, de alejarnos del mundo para crear algo único. Eso, precisamente, es una de las muchas razones para decir con la frente muy en alto que tenemos oficios, que lo que hacemos tiene alma y que eso no está de ninguna manera, ni en ninguna escala, por debajo del también valioso trabajo de quien se dedica a ejercer una carrera profesional.

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