Preocupación por la llegada del fenómeno del Niño 2026, pronósticos apuntan a que iniciaría en el segundo semestre
Aunque todavía podría faltar tiempo, el posible fenómeno del Niño 2026 ya empieza a preocupar. Expertos creen que podría darse hacia mitad de año en adelante, así que varias regiones están bajo observación.
Desde ya hay preocupación por lo que pueda traer el fenómeno del Niño 2026. Los pronósticos apuntan a que se formaría en el segundo semestre, y por eso diferentes zonas del país están pendientes de cómo podría impactar.
Aunque en los primeros meses de 2026 se han registrado lluvias en varias zonas, los análisis muestran que el clima podría cambiar en los próximos meses. El fenómeno del Niño para este año está asociado a menos lluvias y a un aumento en las temperaturas, condiciones que suelen afectar importantes sectores como el agua y la energía.

Le puede interesar: En 2025, Colombia evidenció crecimiento en la producción de leche: el récord fue de 8.405 millones de litros
Señales de un posible cambio en el clima
Según proyecciones, Colombia se mantendría en condiciones cercanas a la normalidad hasta finales de mayo. Después de ese periodo, aumentaría la probabilidad de que el fenómeno del Niño 2026 comience a tomar fuerza.
Las señales vienen principalmente del océano Pacífico, donde se han detectado cambios en la temperatura del agua. Este es uno de los factores que más influye en la aparición del fenómeno.
Dentro de lo que se está monitoreando está el aumento de la temperatura del océano, los cambios en los patrones de lluvia, la transición de condiciones climáticas actuales y el comportamiento de modelos internacionales. El seguimiento a estas variables es clave para confirmar la llegada del fenómeno del Niño 2026.
¿Cuándo podría comenzar el fenómeno del Niño 2026?
Las estimaciones ubican el posible inicio del fenómeno del Niño 2026 entre junio y agosto. En ese periodo se espera una transición más clara hacia condiciones secas en varias regiones del país.
Algunas proyecciones incluso señalan que el evento podría extenderse hasta finales del año. Esto implicaría varios meses con menos lluvias y temperaturas más altas de lo habitual.

Sin embargo, aún hay incertidumbre. Durante los primeros meses del año, los modelos climáticos pueden cambiar, por lo que el comportamiento del fenómeno del Niño sigue en evaluación.
¿Qué efectos tendría para el país?
De confirmarse, el fenómeno del Niño tendría efectos en varias regiones, especialmente en la Andina y el Caribe. Estas zonas suelen ser las más afectadas por la reducción de lluvias.
También le puede interesar: El acceso a medicamentos sigue siendo desigual en 2026 y Colombia enfrenta mayor dependencia del mercado internacional
Los efectos que se esperarían está la disminución de precipitaciones, el aumento de temperaturas, el riesgo de sequías y una menor disponibilidad de agua. Estos cambios pueden afectar actividades como la agricultura, el abastecimiento de agua y la generación de energía.
Riesgos para el sector energético
Uno de los sectores más atentos al fenómeno del Niño 2026 es el energético. La reducción de lluvias puede disminuir los niveles de los embalses, lo que obliga a usar otras fuentes de generación.
Lo anterior podría generar un mayor uso de plantas térmicas, incremento en costos de generación o incluso, presión sobre el sistema eléctrico. Y es que, aunque se prevé que el impacto en las facturas sea limitado, el comportamiento del fenómeno del Niño 2026 sigue siendo un factor de riesgo para el sistema.

¿Podría ser un evento fuerte?
Según el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo (Ecmwf), el fenómeno del Niño 2026 podría alcanzar una intensidad alta, incluso comparable con eventos históricos. Se ha planteado la posibilidad de un calentamiento significativo del océano Pacífico. Aun así, los especialistas insisten en que no se puede confirmar su magnitud.
La intensidad depende de varios factores que todavía están en evolución como el nivel de calentamiento del océano, la interacción entre variables atmosféricas o la evolución de las condiciones globales. Por ahora, el fenómeno del Niño 2026 se mantiene como una probabilidad en aumento, pero no como un hecho definitivo.