Impuestos directos e indirectos: ¿qué son y en qué se diferencian?
El IVA, el impuesto a los combustibles, el impuesto a los cigarrillos y las bebidas alcohólicas y los llamados impuestos saludables y ambientales, que se están discutiendo actualmente por haber sido incluidos en la propuesta de reforma tributaria, tienen algo en común: son indirectos.
Este tipo de impuestos, también conocidos como regresivos, se caracterizan por que se cobran a todos por igual, sin tener en cuenta el patrimonio o los ingresos de los ciudadanos o las empresas.
Su carácter regresivo se debe a que se traducen en una mayor carga impositiva para quienes tienen un nivel económico más bajo, en el sentido de que quienes menos tienen deben destinar una mayor proporción de su ingreso para pagarlos que quienes más tienen.
Así, por ejemplo, cuando un obrero de la construcción y el dueño de la constructora para la que trabaja compran una bolsa de harina, deben pagar el mismo 5% de Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA), sin importar que su capacidad adquisitiva sea muy distinta. De esta manera, el obrero de la construcción debe hacer un mayor esfuerzo para pagar el impuesto, en el sentido de que debe destinar una mayor proporción de su ingreso para tal fin.
Le puede interesar: Se retrasa la aplicación del impuesto de renta a las multinacionales
En cambio, los impuestos directos, también conocidos como progresivos, son aquellos que aumentan a medida que crece la capacidad económica del contribuyente, de manera que quienes más tienen pagan más que aquellos que menos tienen. Así, reducen la presión sobre las personas con menos ingresos. En este tipo de impuestos quien tiene la obligación de pagarlo es la misma persona que tiene la obligación de declararlo.
Es el caso, por ejemplo, del impuesto predial. La suma que debe pagar el propietario por concepto de este impuesto depende del avalúo catastral de la propiedad. Para continuar con el ejemplo anterior, el obrero de la construcción pagará de predial por su casa una suma mucho menor que la que pagará el dueño de la constructora por la suya, en razón de que el avalúo de su vivienda es muy inferior.
Otros impuestos progresivos o directos son el impuesto de renta, el impuesto al patrimonio y el de industria y comercio.
La Constitución de 1991 ordena la progresividad
En el artículo 363 de la Constitución Política de Colombia se ordena la progresividad en materia tributaria: “El sistema tributario se funda en los principios de equidad, eficiencia y progresividad”, puede leerse.
Lea también: Las mujeres son una de las poblaciones más afectadas por la elusión de impuestos
El sentido de esto es lograr que el sistema tributario contribuya a disminuir la desigualdad social. En el fondo, la progresividad es una medida redistributiva de la riqueza.
Los impuestos indirectos aportan más de la mitad del recaudo
A pesar de lo que ordena la Constitución de 1991, más del 50% del recaudo fiscal proviene del cobro de impuestos regresivos.
De acuerdo con el Centro de Estudios del Trabajo (Cedetrabajo), en 2021 los impuestos indirectos aportaron el 54,2% del recaudo nacional, mientras que los impuestos directos aportaron el 45,8%.
Los dos impuestos que más aportaron al recaudo fueron el IVA, que como se explicó es un impuesto indirecto, y el impuesto de renta que, por el contrario, es directo. El primero aportó el 43,62% del recaudo y el segundo aportó el 44,73%.
Siga leyendo: Impuestos saludables: hay argumentos para todos los gustos
¿Qué otros impuestos existen?
Sí, existen muchos otros impuestos además de los que se mencionaron anteriormente. Aquí se incluyen algunos ejemplos adicionales de impuestos:
1. Impuesto predial: este impuesto se cobra sobre la propiedad de bienes inmuebles, como casas, edificios y terrenos.
2. Impuesto vehicular: este impuesto se cobra sobre los vehículos de motor, como automóviles, motocicletas y camiones.
3. Impuesto sobre la renta de las empresas: este impuesto se cobra sobre los ingresos de las empresas.
4. Impuesto sobre los dividendos: este impuesto se cobra sobre los dividendos pagados a los accionistas de una empresa.
5. Impuesto sobre las ganancias de juego: este impuesto se cobra sobre las ganancias obtenidas en juegos de azar, como casinos y loterías.
6. Impuesto sobre el consumo de combustible: este impuesto se cobra sobre el combustible utilizado en vehículos y maquinaria.
7. Impuesto sobre la contaminación: este impuesto se cobra a las empresas que producen emisiones contaminantes en el medio ambiente.
8. Impuesto sobre los bienes y servicios de lujo: este impuesto se cobra sobre los bienes y servicios de alta gama, como joyas, yates y aviones privados.
Es importante recordar que la lista de impuestos puede variar de un país a otro y que la cantidad y el tipo de impuestos que se aplican pueden cambiar con el tiempo, en impuestos Colombia puedes consultar esta información al respecto a los impuestos.