Ingeniera utiliza Inteligencia Artificial para la minería y la construcción civil
Angie Natalia Páez Blanco innova al integrar mecanismos de Inteligencia Artificial (IA) para transformar el campo de la ingeniería civil.
La Inteligencia Artificial ha venido impulsando una verdadera revolución en sectores tradicionalmente basados en procesos manuales y toma de decisiones empírica, como la minería y la construcción civil. Tecnologías capaces de analizar grandes volúmenes de datos, predecir el comportamiento estructural y optimizar operaciones en tiempo real están cambiando la manera en que los proyectos se planifican, ejecutan y supervisan.
En este nuevo escenario, la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad dejan de ser simples objetivos para convertirse en resultados tangibles del uso estratégico de la innovación.
El valor de mercado de la Inteligencia Artificial en la construcción civil refleja claramente este momento de transformación. En 2025 alcanzó los US$ 5,13 mil millones y, según Vantage Market Research, se espera que esta cifra se cuadruplique para 2030, llegando a US$ 24,3 mil millones. Este crecimiento significativo demuestra que el uso de algoritmos inteligentes, análisis predictivo y automatización dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una necesidad competitiva inmediata.
En este contexto, los profesionales que combinan tecnología e ingeniería están ganando cada vez mayor protagonismo. Es el caso de Angie Natalia Páez Blanco, la especialista invitada a contribuir en este artículo.
Ingeniera civil colombiana y especialista en técnicas de voladura con explosivos, con un MBA en gestión estratégica e innovación, Angie identificó en su práctica profesional la oportunidad de incorporar IA y análisis de datos para transformar la voladura de roca de una práctica basada en la experiencia a una ciencia predictiva.
El enfoque de Angie Natalia se centra en superar métodos arcaicos que aún predominan en obras de construcción y zonas de extracción minera alrededor del mundo. Históricamente, la fragmentación de roca dependía de cálculos manuales y de la intuición de operadores experimentados, lo que con frecuencia generaba desperdicio de energía, vibraciones excesivas y riesgos de seguridad como proyección de fragmentos.
Al fundar Momentum Blasting LLC en Utah, la ingeniera propone un cambio de paradigma en el que cada carga explosiva es precedida por un riguroso análisis algorítmico. Estos modelos de inteligencia artificial procesan variables geológicas complejas y datos geomecánicos en tiempo real para predecir el comportamiento exacto de la roca bajo presión.
Su experiencia práctica en proyectos de infraestructura a gran escala en Colombia, como la construcción de vías de acceso al Túnel Guillermo Gaviria Echeverri, le permitió comprender que la eficiencia de un proyecto comienza desde su base. Natalia aplicó metodologías avanzadas para optimizar la perforación de cajones en condiciones geológicas inestables, demostrando que la precisión técnica reduce drásticamente reprocesos e impacto ambiental.

Actualmente, al integrar diseño generativo y análisis predictivo, está en capacidad de ofrecer soluciones que no solo aceleran los cronogramas de construcción, sino que también reducen los costos operativos a niveles que difícilmente las empresas tradicionales podrían alcanzar por sí solas.
El diferenciador de la especialista
El factor diferencial de su enfoque radica en la capacidad de transformar datos en bruto en decisiones estratégicas de alto impacto. En un momento en que la industria de la construcción civil enfrenta crecientes presiones por sostenibilidad y cumplimiento de plazos estrictos, el uso de IA para el control de vibraciones del terreno y la optimización de la fragmentación surge como una herramienta indispensable.
La trayectoria de Natalia demuestra que el ingeniero moderno debe ser un híbrido entre técnico de campo y analista de datos. Su visión estratégica, fortalecida por un MBA y una especialización en ingeniería militar, le permite hablar tanto el lenguaje de los inversionistas como el de los trabajadores, conectando la innovación tecnológica con las necesidades de infraestructura nacional.
Con la expansión de Momentum Blasting, la ingeniera colombiana se posiciona como una figura central en la modernización de un sector que mueve billones de dólares anualmente. La aplicación de inteligencia artificial en voladuras de roca permite un ahorro significativo de combustible en excavadoras y trituradoras, ya que una roca bien fragmentada requiere menos esfuerzo mecánico para ser retirada y procesada.
De esta manera, el trabajo de Natalia Páez Blanco va más allá de la ingeniería civil convencional; representa la evolución de la minería y la construcción hacia una era de mayor conciencia tecnológica, en la que el error humano se minimiza mediante modelos matemáticos capaces de aprender de cada voladura realizada, garantizando que el futuro de las ciudades y las minas se construya sobre una base de precisión absoluta.
Le puede interesar: Pacto por el Crédito: créditos más caros para quienes más los necesitaban