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martes, 3 de marzo de 2026
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Inversión en Colombia sufre golpe histórico: enero 2026 fue el peor mes en 19 años

La inversión en Colombia muestra señales de fragilidad en 2025. Mientras el PIB crece impulsado por el consumo, la formación de capital y la inversión extranjera directa registran caídas preocupantes.
Miembros de la Junta Directiva del Banco de la República en sesión oficial mientras la inversión en Colombia marca su peor registro en enero en casi dos décadas.

La inversión en Colombia atraviesa un momento crítico. En 2025 el PIB creció 2,6%, el avance estuvo impulsado principalmente por el consumo y el gasto público, no por la acumulación de capital productivo.

La formación bruta de capital fijo apenas creció 1,3% y la construcción volvió a caer, mientras la inversión extranjera directa se redujo 16,1% frente a 2024 y acumula una caída de 33,2% desde 2022, de acuerdo con el último informe del Banco de la República. El resultado es una economía que crece, pero con bases frágiles para el mediano plazo.


¿Por qué la inversión en Colombia no despega pese al crecimiento del PIB?

La primera señal de alerta es la composición del crecimiento. El PIB creció 2,6% en 2025, pero el motor fue el consumo final (4,2%), mientras la inversión mostró un desempeño incompleto. La formación bruta de capital (2,1%) y la formación bruta de capital fijo – FBCF (1,3%) confirman que no hubo un auge de acumulación productiva.

Más preocupante aún: en el cuarto trimestre, la formación bruta de capital cayó 9,3% anual y 8,9% trimestral. Es decir, el cierre del año mostró una desaceleración clara de la inversión. Cuando una economía crece impulsada por consumo y no por capital, el crecimiento suele ser más vulnerable, más inflacionario y menos sostenible.

Gerente del Banco de la República durante intervención pública sobre el comportamiento de la inversión en Colombia y el crecimiento económico.
El debilitamiento de la inversión en Colombia plantea nuevos desafíos para la política monetaria y la estabilidad macroeconómica.

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Inversión en Colombia: construcción y minería siguen en terreno negativo

El componente más débil de la inversión en Colombia sigue siendo la construcción. En 2025, el sector construcción cayó 2,8% y dentro de la inversión fija, las edificaciones registraron descensos asociados a vivienda y otras estructuras. En el cuarto trimestre, la vivienda cayó 8,5% anual .

La minería también fue un lastre estructural, con una contracción de 6,2% en el año, lo que impacta directamente las exportaciones y la confianza inversionista. En contraste, maquinaria y equipo creció 9,0% en 2025, pero ese repunte no fue suficiente para compensar la debilidad de construcción y minería. El resultado es una acumulación de capital por debajo de los niveles de la década pasada.

Inversión extranjera directa: caída histórica y pérdida de atractivo

El deterioro no es solo interno. La inversión en Colombia también enfrenta un retroceso en los flujos externos. La inversión extranjera directa (IED) se ubicó en US$11.469 millones en 2025, una caída de 16,1% frente a 2024. Frente a 2022, cuando alcanzó US$17.182 millones, la caída acumulada es de 33,2%.


Por primera vez en 20 años, las remesas (US$13.098 millones) superaron la IED. El país está recibiendo más recursos por envíos de colombianos en el exterior que por inversión productiva extranjera.

Sectores como explotación de minas y canteras registraron desplomes de 95,4% en flujos, mientras la manufactura también retrocedió 42,8% frente al año previo.

¿Qué implica el bajo desempeño de la inversión en Colombia?

La inversión en Colombia no es solo un indicador contable. Define el crecimiento futuro, cuando la inversión es baja se limita la creación de empleo formal, la capacidad productiva y aumenta la dependencia de importaciones. De hecho, en 2025 las importaciones crecieron 8,4%, muy por encima de las exportaciones (1,8%). 

Esto refleja que la demanda interna corre más rápido que la producción local. Sin nueva inversión en industria, infraestructura y tecnología, la economía depende más del consumo y menos de su capacidad productiva estructural.

Ministro de Hacienda participa en mesa técnica mientras la inversión en Colombia registra su peor enero en 19 años.
El Gobierno enfrenta presión fiscal y desaceleración en la inversión en Colombia, en un contexto de caída de la formación de capital y menor inversión extranjera.

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Reacciones y advertencias: caída de la IED, confianza y reglas de juego

Las cifras recientes sobre la inversión extranjera directa (IED) han generado fuertes reacciones en el debate público y empresarial. El analista Bruce Mac Master señaló que la IED “viene en picada”, recordando que pasó de cerca de US$17.000 millones en 2022 a alrededor de US$16.000 millones, luego a US$13.600 millones y finalmente a US$11.000 millones en el último año. A su juicio, el hecho de que las remesas hoy superen la inversión extranjera directa (algo que no ocurría desde hace dos décadas) es una señal preocupante sobre el clima de negocios y la confianza inversionista.

En la misma línea, sobre el comportamiento de la inversión en Colombia, el economista Diego Montañez-Herrera advirtió que enero de 2026 fue el peor enero para la IED en 19 años, con apenas US$480 millones, lo que representó una caída de 46% frente al mismo mes del año anterior y un nivel muy por debajo del promedio histórico cercano a US$816 millones. Además, recordó que la IED encadena dos años consecutivos de caídas de doble dígito: -19,2% en 2024 y -14,1% en 2025, según datos de la balanza cambiaria del Banco de la República.

Desde el sector empresarial, María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia, afirmó que no solo está cayendo la inversión, sino que se está “enfriando el voto de confianza” hacia el país. Según explicó, la IED total cayó 16,2% hasta US$11.469 millones, con descensos tanto en el sector minero-energético como en actividades no mineras. En un entorno regional donde los países compiten por el mismo capital, Lacouture advirtió,que la incertidumbre y la falta de reglas claras pueden desviar los flujos hacia otros destinos.


¿Puede mejorar la inversión en Colombia en 2026?

Las proyecciones apuntan a un crecimiento de 2,8% en 2026, pero con riesgos claros. La construcción podría mostrar una recuperación gradual por obras civiles, pero la incertidumbre política, el ciclo electoral y el impacto de medidas laborales pueden retrasar decisiones privadas.

Además, el endurecimiento financiero y tasas de interés aún elevadas pueden limitar nuevos proyectos de inversión. En síntesis, la recuperación de la inversión tendrá un camino difícil en 2026.

María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia interviene en público sobre inversión en Colombia
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia afirmó que no solo está cayendo la inversión, sino que se está “enfriando el voto de confianza” hacia el país.

¿Cómo se comportó la inversión extranjera directa por sectores?

El desglose sectorial confirma que la inversión extranjera directa (IED) en Colombia no solo cayó en términos agregados, sino que mostró contrastes importantes entre actividades económicas.

El sector de servicios financieros y empresariales concentró el 32% del total invertido, convirtiéndose en el mayor receptor de IED en el año. Además, fue uno de los pocos segmentos con desempeño positivo en utilidades: las empresas con capital extranjero en este rubro registraron un incremento de US$756,8 millones frente al año anterior.

El sector de minería y petróleo representó el 23% de la inversión extranjera total. Sin embargo, fue uno de los más golpeados en términos de rentabilidad. Las firmas de explotación petrolera redujeron sus utilidades en US$676,9 millones. Y las empresas de minas y canteras registraron una caída de US$503,7 millones en ganancias estimadas.

La industria manufacturera recibió el 15% de los flujos de IED. En términos de utilidades, presentó un incremento ligero de US$93,6 millones respecto a 2024. Aunque positivo, el aumento es modesto y no compensa el rezago estructural que viene acumulando el sector en materia de inversión productiva.

El rubro de comercio y hoteles concentró el 10% de la inversión extranjera. Al igual que el sector financiero, mostró un crecimiento relevante en utilidades, con un aumento de US$312,8 millones. Esto puede estar asociado al dinamismo del consumo interno y del turismo, que han sostenido parte del crecimiento económico reciente.


El sector de electricidad captó el 7% de la inversión total del año. Por su parte, transporte y comunicaciones representó el 6% de la IED, pero registró una disminución de US$95,4 millones en utilidades estimadas. El 7% restante se distribuyó entre sectores como agricultura, construcción y servicios comunales.

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