Sorprendente: la Corte aprobó el uso de ChatGPT en los tribunales colombianos
Nueva sentencia permite el uso de ChatGPT en los tribunales colombianos y ratifica la responsabilidad ética de los jueces. Le contamos.
ChatGpt revolucionó el mundo de la inteligencia artificial. Esta herramienta, capaz de responder preguntas y peticiones de todo tipo ha desatado varios debates en torno al uso de la inteligencia artificial y hoy la Corte Constitucional se pronunció respecto a su uso en los tribunales colombianos.
Luego de que se conociera un caso en que un juez en Cartagena utilizó ChatGPT para la redacción de una sentencia, se levantó un debate respecto a los límites en el uso de las herramientas de inteligencia artificial dentro del ámbito jurídico.
Con la sentencia T-323 de 2024, la Corte adoptó una posición intermedia, permitiendo el uso de IA en decisiones judiciales bajo ciertas condiciones para que sean compatibles con el marco constitucional colombiano.
Aquí le contamos cuáles son los lineamientos que deben seguir los tribunales colombianos para utilizar ChatGPT.

Le puede interesar: Errores que salen caros: evite estos errores en su declaración de renta 2024 para que no pague multas
Ojo, sí se puede utilizar ChatGPT en los tribunales
La Corte Constitucional de Colombia le dio el sí al uso de ChatGPT en los tribunales del país. Sin embargo, ratificó que la herramienta de inteligencia artificial no reemplaza de ninguna manera a los jueces.
Para llegar a esta decisión la Corte revisó el famoso caso del fallo de tutela emitido por un juez en Cartagena que utilizó ChatGPT para redactar parte de la sentencia.
El caso, que giraba en torno a la protección de derechos fundamentales de un menor, despertó en su momento gran revuelo a nivel nacional e inició un debate al que hoy le pone fin la decisión de la Corte.
Según la sentencia T-323, es responsabilidad de los jueces velar por la independencia judicial, reconociendo que ChatGPT es una herramienta que puede utilizarse sin comprometer los principios de la Corte.
Así las cosas, la sentencia establece que en los tribunales deben primar los principios de:
“(i) transparencia, (ii) responsabilidad, (iii) privacidad, (iv) no sustitución de la racionalidad humana, (v) seriedad y verificación, (vi) prevención de riesgos, (vii) igualdad y equidad, (viii) control humano, (ix) regulación ética, (x) adecuación a buenas prácticas y estándares colectivos, (xi) seguimiento continuo y adaptación y (xii) idoneidad”.

No es claro, sin embargo, cuáles son los lineamientos puntuales que deben seguir los funcionarios de la rama judicial colombiana para usar ChatGPT sin incurrir en fallas. Ahora bien, la Corte sí fue clara en la necesidad de capacitar a los funcionarios para el uso de esta herramienta.
Por determinación de la Corte, el Consejo Superior de la Judicatura tendrá que difundir una guía en la que se establezcan los lineamientos de uso de la inteligencia artificial en el sistema judicial. Para tal fin, el Consejo tendrá un plazo máximo de 4 meses.
En particular, la guía debe proveer instrucciones para usar ChatGPT sin comprometer el accionar de los miembros del sistema judicial colombiano.
Según lo establece la sentencia, el Consejo Superior de la Judicatura ya inició la construcción de regulaciones sobre el uso de IA, incluyendo la sesión de trabajo con la Universidad de los Andes y la Universidad Externado, y el lanzamiento de JusticIALab.
También le puede interesar: Aranceles al acero: el dilema entre impulsar la industria local y redefinir la política industrial en Colombia
El eterno debate de la inteligencia artificial
La decisión de la Corte de permitir el uso de ChatGPT y otras inteligencias artificiales en el ámbito jurídico es un ángulo más en el eterno debate del uso de la inteligencia artificial.

Mucho se ha dicho respecto a la incertidumbre que rodea a las inteligencias artificiales y este veredicto incrementa el debate, permitiendo que en los tribunales colombianos se utilice abiertamente ChatGPT en la redacción de sentencias.
Lo cierto es que con la sentencia, la Corte dejó claro que lejos de condenar el uso de ChatGPT en el ámbito jurídico, el Consejo Superior de la Judicatura tendrá que capacitar a sus funcionarios en el uso de esta y otras herramientas de funciones semejantes. No solo no se prohíbe el uso de ChatGPT, sino que se promueve la capacitación a los funcionarios para el correcto uso de esta tecnología.
La Corte no es clara sobre los principios que definen el uso apropiado del ChatGPT, sino que manifiesta que es responsabilidad del juzgado definir los límites del uso de las herramientas de inteligencia artificial siempre y cuando se conserve la ética profesional de los juzgados.