La evasión de impuestos está disparada en el mundo: resultados de las medidas para controlarla son marginales

Para controlar la evasión de impuestos se han establecido acuerdos de intercambios de información bancaria de forma automática y multilateral que entró en vigor desde 2017 y que la aplican en la actualidad más de 100 países. Este intercambio ha sido parcialmente exitoso.
En el informe El Estado de la Justicia Fiscal 2023, Tax Justice Network estima que el mundo podría perder recursos fiscales por USD $480.000 millones al año durante la próxima década.
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De estos, USD $311.000 millones se perderían por el abuso del impuesto de sociedades y USD $169.000 millones por evasión de impuestos en paraísos fiscales.
También se ha promovido un impuesto mínimo mundial para las empresas multinacionales, el cual ha sido ineficaz. Este se conoce como el Marco Inclusivo BEPS (Inclusive Framework BEPS) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Los avances en el control de la evasión han sido muy limitados
Una reciente evaluación, realizada por el EU Tax Observatory —un laboratorio de investigación especializado en cuestiones de fiscalidad internacional que fue creado en 2021—, analizó los diversos tipos de evasión tanto por medios legales como ilegales.
Dentro de los medios legales de evasión se incluyen, por ejemplo, el trasladarse al extranjero para beneficiarse de regímenes fiscales especiales diseñados para atraer a personas adineradas. Entre los medios ilegales está simplemente no cancelar los impuestos que se deben pagar.
Según la investigación, realizada por más de 100 investigadores, ha habido avances en materia de evasión fiscal, pero aún son insuficientes.
Por ejemplo, se ha reducido en una tercera parte en los últimos 10 años la evasión de impuestos extraterritorial, derivada de los individuos más adinerados.
mitad los ingresos previstos.
La evasión de impuestos —incluida la que se da en el limbo de la legalidad— se produce cada vez más a escala doméstica. Los milmillonarios de todo el mundo tienen unos tipos impositivos efectivos que fluctúan entre el 0% y el 0,5% de su riqueza, debido al frecuente uso de empresas fantasma para eludir el impuesto sobre la renta.
Propuestas en estudio
Para resolver esta situación el informe propone que se implemente un impuesto mínimo global sobre los milmillonarios, equivalente al 2% de su riqueza.
Esta medida recaudaría cerca de USD $250.000 millones (afectando a menos de 3.000 individuos) al año. Un impuesto mínimo mundial reforzado sobre las empresas multinacionales recaudaría otros USD $250.000 millones al año.
Uno de los obstáculos para hacer propuestas serias de control de la evasión es la imperfección de las fuentes de información, como lo señaló el Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel sobre Financiación Climática en noviembre de 2022.
En su estudio, Finance for climate action: Scaling up investment for climate and development, se explicó que hacen falta más y mejores estadísticas públicas sobre los beneficios de las empresas, la riqueza y los tipos impositivos efectivos de los distintos grupos socioeconómicos, incluidos y especialmente los de la parte superior de la distribución.
Según el estudio, antes de 2013, los hogares poseían el equivalente al 10% del PIB mundial en paraísos fiscales en todo el mundo, la mayor parte de la cual no se declaraba a las autoridades fiscales y pertenecía a personas con un elevado patrimonio neto.
Hoy en día sigue existiendo el equivalente al 10% del PIB mundial en riqueza financiera de los hogares en paraísos fiscales, pero solo un 25% de la misma elude la tributación.
Según el EU Tax Observatory, sigue existiendo evasión de impuestos en paraísos fiscales, debido a dos problemas principales.
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En primer lugar, sigue siendo posible poseer activos financieros que escapan a la declaración, ya sea por incumplimiento de las instituciones financieras extraterritoriales o por limitaciones en el diseño del intercambio automático de información bancaria.
En segundo lugar, no todos los activos están cubiertos por el intercambio automático de informaciones bancaria.
Investigaciones recientes ponen de relieve cómo algunas personas que en un pasado ocultaban activos financieros en bancos extraterritoriales han explotado estas lagunas, trasladando sus tenencias a activos no vigilados, sobre todo bienes inmuebles.
La realidad, según el informe de EU Tax Observatory, es que un gran volumen de beneficios empresariales se desplaza a paraísos fiscales sin que las políticas aplicadas hasta el momento hayan tenido un efecto apreciable.
Solo en 2022, el 35% de los beneficios de empresas multinacionales conseguidos fuera de su país de sede fueron a parar a paraísos fiscales, lo que equivalía a USD $1 billion.
Las pérdidas de ingresos fiscales causadas por este desplazamiento son significativas, el equivalente a casi el 10% de los impuestos de sociedades recaudados en todo el mundo.
Del total, las multinacionales estadounidenses son responsables de cerca del 40% del desplazamiento mundial de beneficios, y los países de Europa continental resultan los más afectados por esta evasión de impuestos. A pesar de las ambiciosas iniciativas políticas, el traslado de beneficios muestra pocos signos de disminuir.
Marco Inclusivo BEPS de la OCDE
En 2015, la OCDE puso en marcha el Programa de Erosión de la Base Imponible y Traslado de Beneficios (BEPS en inglés).
En 2017, Estados Unidos introdujo medidas para reducir el traslado de beneficios por parte de las empresas multinacionales estadounidenses, al tiempo que reducía su tipo del impuesto de sociedades del 35% al 21%.
Sin embargo, 7 años después del inicio del proceso BEPS y 5 años después de la ley estadounidense, el traslado mundial de beneficios parece haber cambiado solo marginalmente.
La pérdida mundial de ingresos fiscales debida a este desplazamiento parece haberse estancado en torno al 10% del recaudo por el impuesto de sociedades.
Establecer una política mundial para el control de la evasión por parte de los grandísimos capitales sigue siendo una tarea pendiente.