domingo, 7 de agosto de 2022
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“La Regasificadora del Pacífico quebraría a Ecopetrol”

En entrevista con Más Colombia, Óscar Vanegas, ingeniero de petróleos y docente de la UIS, asegura que Colombia no necesita importar gas y que la Regasificadora perjudica la industria nacional gasífera.

Industria_Regasificadora_Entrevista

¿Cuál es la función de una regasificadora?

Para transportar el gas es necesario licuarlo, es decir, pasarlo a estado líquido. Cuando llega a su destino, se requiere un procedimiento para devolverlo de ese estado líquido o licuado a su estado natural, que es gaseoso. Para eso se usan las plantas regasificadoras.

¿En qué consiste el proyecto de la Regasificadora del Pacífico?



Es un proyecto del Gobierno que busca importar gas por Buenaventura, con el finde asegurar el acceso a este recurso en el futuro. Podríamos decir que es similar al funcionamiento delas termoeléctricas. Recordemos que los usuarios de energía eléctrica pagamos en los recibos un cargo de sostenibilidad para que, cuando las hidroeléctricas disminuyan su nivel de producción por el Fenómeno del Niño, se puedan poner en funcionamiento las termo y suplir el déficit de energía. Estas termoeléctricas no están prendidas todo el tiempo, solo se activan cuando son requeridas, y esto es lo que el Gobierno pretende replicar con la Regasificadora. La idea es montar esta infraestructura, que funciona a partir de gas importado, para ponerla en funcionamiento únicamente cuando el país no pueda suministrar este recurso.

Según la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), las reservas de gas en Colombia podrían acabarse en ocho años. ¿El país necesita importar gas?

No, porque las cifras de la UPME solo incluyen las reservas probadas y certificadas por organismos internacionales. No se refieren al gas que nos queda.

¿Qué características tienen estas reservas probadas y certificadas?

Primero, que ya están desarrolladas: cuentan con pozos perforados, líneas de flujo, baterías para el tratamiento de gas y gasoductos. Y, segundo, que ya existen contratos de comercialización sobre ellas. Con esto, cuando la UPME habla de gas hasta el 2028, se refiere a las reservas que tienen una confiabilidad mínima del 95%,pues ya han sido desarrolladas y su gas ya ha sido vendido. Este no es el único gas que queda en el país; bajo tierra queda un montón de gas remanente.

¿Qué es el gas remanente?

Miremos este ejemplo: Los yacimientos del Piedemonte Llanero producen diariamente 1.350 millones de pies cúbicos. De ese número, solo 450 millones son enviados a las plantas de tratamiento y los 900 millones restantes son reinyectados en los yacimientos, porque no hay suficientes compradores. Con esto, es claro que la demanda nacional de gas se suple fácilmente. De hecho, es tan alto el potencial de producción de gas en el país que sobra un 85-90%, que es reinyectado. Este es el gas remanente. La pregunta es por qué este gas no se contempla en las proyecciones.

¿El fracking y los yacimientos costa afuera (Offshore) ya descubiertos aumentarían el potencial de abastecimiento de gas?

Sí. Los yacimientos costa afuera aportarían casi el mismo porcentaje de gas que la suma de todas las reservas que están actualmente en funcionamiento. Las reservas desarrolladas en este momento arrojan una disponibilidad de 3.3 terapies cúbicos de gas y desarrollar las reservas costa afuera aportaría 3.9 terapies cúbicos adicionales. El fracking, si se avala, también aumentaría en gran proporción el abastecimiento de gas.

¿Qué efectos económicos tendría construir la Regasificadora del Pacífico?

Lo primero, para seguir en lo que iba, es que este proyecto competiría y quebraría el fracking, porque el precio del gas importado es mucho más bajo que el precio del gas nacional. Por esta misma razón, quebraría a Ecopetrol y a todas las empresas nacionales que exploren y produzcan gas. Lo segundo es que es inoficioso montar ahora una regasificadora para que opere solo cuando el país no tenga cómo abastecerse de gas. En unos 20 o 25 años, esa planta ya va a ser obsoleta. Y lo peor es que el dinero, alrededor de 700 millones de dólares, saldrá del bolsillo de los colombianos, pues el Gobierno va a financiar el proyecto con un cargo adicional en los recibos de gas.