Caída en la demanda y endurecimiento de condiciones marcan el panorama del crédito en Colombia
El crédito en Colombia cerró 2024 con baja demanda, políticas más estrictas en los bancos y un aumento en la carga financiera para los hogares colombianos.
El crédito en Colombia atravesó una fase de moderación durante el cuarto trimestre de 2024. De acuerdo con la encuesta del Banco de la República, se observó una caída generalizada en la demanda de crédito en todas las modalidades —consumo, vivienda, microcrédito y comercial—, a excepción de la última, que mostró estabilidad.
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Demanda de crédito: percepción de enfriamiento
Los establecimientos de crédito (EC), incluyendo bancos, compañías de financiamiento (CFC) y cooperativas financieras, señalaron una reducción en la demanda por nuevos créditos, especialmente en consumo, que registró la mayor contracción. En el caso de vivienda y microcrédito, la caída fue moderada, pero también se ubicaron en terreno negativo. Solo la cartera comercial mantuvo un nivel estable de percepción de demanda.
Por tipo de entidad, los bancos reportaron retrocesos en todas las modalidades. Las cooperativas mostraron un leve repunte en el crédito comercial, pero continuaron en zona negativa. Las CFC, por su parte, registraron un aumento en la demanda de consumo, tendencia que se mantiene desde septiembre de 2023.
Cuando se analiza por tamaño de empresa, los bancos evidenciaron una reducción en la demanda para micro, pequeñas y medianas empresas, mientras que la demanda de las grandes firmas se mantuvo estable. Las cooperativas también reportaron una caída, especialmente en el segmento de microempresas. En general, la demanda de crédito empresarial sigue débil en todos los frentes, lo que refleja un panorama complejo para el crédito en Colombia.
Oferta de crédito: contrastes por tipo de entidad
La percepción de oferta también mostró un panorama mixto. Los bancos reportaron aumentos en la oferta de crédito en todas las modalidades, excepto microcrédito. En las CFC, hubo un repunte en las carteras de consumo y comercial, mientras que la vivienda se mantuvo estable. Las cooperativas, en contraste, mostraron un retroceso general, con especial caída en vivienda y microcrédito.
Frente a un posible exceso de recursos, el destino más probable señalado por todas las entidades continúa siendo el crédito de consumo, seguido por préstamos a pymes, vivienda y empresas del mercado interno. Esta preferencia se sustenta en la rentabilidad, el conocimiento del mercado y la percepción de menor riesgo, elementos claves que inciden directamente en el comportamiento del crédito en Colombia.

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Acceso al crédito: mejora selectiva
El acceso al crédito por sectores económicos presentó diferencias relevantes. En los bancos, el agropecuario fue el único sector que mejoró, mientras que construcción y minería/petróleo continuaron en terreno negativo. Las CFC reportaron mejoras en todos los sectores, con avances notorios en agro, comunicaciones y minería. Las cooperativas mostraron una fuerte recuperación en comercio y comunicaciones, aunque agro y minería retrocedieron.
En cuanto al tamaño de empresa, los bancos restringieron el acceso, sobre todo a pequeñas empresas. Las CFC mejoraron sus condiciones, excepto para firmas medianas, y las cooperativas facilitaron el acceso solo a microempresas.
Políticas de crédito en Colombia: banca más restrictiva
Durante el trimestre, los bancos adoptaron una postura más restrictiva en las carteras de consumo, comercial y microcrédito. Solo la vivienda se mantuvo estable en exigencias. Esto se traduce en mayores requisitos para los solicitantes, motivados por el aumento del riesgo percibido.
Aun así, las expectativas para el primer trimestre de 2025 son más optimistas, previendo condiciones menos estrictas para la asignación de créditos en todas las modalidades. Se anticipa que más bancos mantendrán o incluso reducirán sus exigencias.
Los principales criterios para evaluar a nuevos clientes siguen siendo el flujo de caja proyectado y el historial crediticio, tanto para bancos como para CFC y cooperativas, lo que revela una tendencia más cautelosa pero estructurada en el manejo del crédito en Colombia.

Obstáculos y quejas: tasas altas y poca capacidad de pago
La capacidad de pago de los clientes es el principal obstáculo para expandir el crédito. También se mencionan la falta de información financiera, el sobreendeudamiento y las condiciones macroeconómicas. Las quejas más frecuentes de los usuarios están relacionadas con las altas tasas de interés, seguido por los largos procesos de aprobación y montos insuficientes asignados.
Modificaciones y reestructuraciones: al alza
En el cuarto trimestre de 2024, el 88 % de los bancos, el 66,7 % de las CFC y el 100 % de las cooperativas realizaron modificaciones de crédito. La medida más usada fue la extensión del plazo, seguida por los periodos de gracia y el diferimiento del pago de intereses.
En cuanto a las reestructuraciones, las cifras son similares: el 84 % de los bancos, el 66,7 % de las CFC y el 100 % de las cooperativas implementaron esta medida, nuevamente predominando la extensión del plazo como principal mecanismo. Las personas naturales fueron las principales beneficiadas en el caso de bancos y cooperativas, mientras que en las CFC el foco fue el sector comercio.
Este panorama refleja la importancia de políticas flexibles para mantener la estabilidad del crédito en Colombia, especialmente en contextos económicos inciertos.

Carga financiera de los hogares: comportamiento mixto
El indicador de carga financiera —que relaciona las cuotas de los créditos con los ingresos del hogar— mostró una reducción para los bancos (40 %) y CFC (49,7 %), mientras que para las cooperativas aumentó a 45,9 %, manteniendo la tendencia al alza observada desde septiembre de 2023.
Microcrédito: debilidad persistente en entidades no vigiladas
Las entidades no vigiladas por la SFC, que atienden principalmente a zonas rurales y poblaciones vulnerables, registraron una caída generalizada en la demanda, excepto entre personas naturales. La oferta se mantuvo estable, con diferencias entre sectores.
Los factores más importantes para otorgar microcréditos son el conocimiento previo del cliente y su historial crediticio. Las principales causas de rechazo son el sobreendeudamiento, la mala historia crediticia y la baja capacidad de pago.
El microcrédito urbano representó el 55 % de los desembolsos del trimestre, mientras que el crédito rural apenas alcanzó el 18,7 %. El crecimiento de castigos de cartera (hasta 0,45 % en noviembre) se concentró en créditos pequeños con mora de más de 180 días, usualmente en los sectores agropecuario y comercio.