Pausas activas: cómo ayudar a prevenir enfermedades laborales con una simple rutina
Cada año, empresas y entidades públicas pierden millones a causa de enfermedades laborales prevenibles que resultan altamente costosas, o bien por el tratamiento que requieren, o bien por las incapacidades que generan. Afortunadamente, los expertos en salud y seguridad en el trabajo han encontrado una solución sencilla y gratuita que puede prevenir muchas de estas enfermedades: las pausas activas.

¿Qué son las pausas activas y por qué son tan importantes?
Las pausas activas en el trabajo consisten en realizar pequeños recesos estratégicos y ejercicios a lo largo de la jornada. Estas incluyen cambios de postura, ejercicios de estiramiento y articulares, y técnicas de descanso mental y visual. Son una respuesta directa a la fatiga y las molestias musculares generadas por el trabajo continuo, los movimientos repetitivos y las posturas prolongadas.
Según Luz Marina Paredes, subdirectora de proyectos de Ergosourcing y terapeuta física especialista en salud y seguridad en el trabajo, las pausas activas son un componente central de cualquier sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo efectivo.
Para Paredes, estos “momentos saludables en el trabajo” no solo contribuyen al descanso ocular y la regulación del estrés, sino a “prevenir desórdenes musculoesqueléticos (DME), como la tendinitis, el síndrome del túnel carpiano o la epicondilitis, mejorar la postura, incrementar la circulación sanguínea, aumentar la flexibilidad muscular y mejorar la movilidad articular, lo que disminuye la inflamación y la tensión”.
Así mismo, las pausas activas pueden mejorar el ambiente en el lugar de trabajo y fortalecer los lazos entre colegas . “Estas actividades fomentan la responsabilidad personal sobre la salud y, si se realizan en grupo, pueden convertirse en espacios de interacción que promueven la armonía y afianzan las relaciones interpersonales”, explica Paredes.
Sin embargo, la experta señala que, si bien las pausas activas son un componente clave de la prevención, por sí solas no son suficientes para prevenir enfermedades. Para esto, es necesaria una intervención integral que modifique los sistemas de trabajo. Según indica, esto puede incluir una modulación profunda de los tiempos de exposición al riesgo, un rediseño del puesto de trabajo o incluso “la modificación parcial o total de las máquinas o los implementos de trabajo”.

¿Cómo realizar pausas activas en el trabajo?
Según Luz Marina Paredes, se recomienda realizar estas micro-paradas antes, durante y después de la jornada laboral. Además, idealmente, estas deben realizarse en un espacio diferente al puesto de trabajo y calibrarse según la capacidad física de cada persona, las enfermedades que esta pueda tener y las partes del cuerpo que más se sobrecarguen en el desempeño de sus funciones.
De acuerdo con la experta, lo ideal es que las empresas les provean a sus colaboradores contenidos diseñados por fisioterapeutas o profesionales en ejercicio físico y deporte, como las que proporciona Ergosourcing. Sin embargo, en términos generales, los trabajadores pueden tener en cuenta lo siguiente:
- Frecuencia: realizar ejercicios de relajamiento y estiramiento antes, durante y después de la jornada de trabajo. Se recomienda que, a lo largo del día, se realicen pausas activas cada dos o tres horas.
- Enfoque personalizado: concentrarse en mover, relajar y estirar las partes del cuerpo más usadas o fatigadas. En el caso de una persona que trabaje en una oficina, estas pueden ser las muñecas o el cuello, mientras que alguien que trabaje en cargue y descargue de elementos pesados podría priorizar la espalda, los brazos y las piernas.
- Técnica correcta: realizar movimientos articulares, ejercicios de relajación y estiramientos con una duración de entre 15 y 20 segundos, por lo menos tres veces, siempre adaptándose a la capacidad física individual. Estos deben priorizar las partes del cuerpo más expuestas al riesgo, pero lo ideal es poder ejercitarlas todas. Así mismo, se pueden alternar las partes del cuerpo ejercitadas para no sobrecargarlas.
- Cambio de postura: además de los estiramientos y los movimientos articulares, es muy importante cambiar de postura. Por esa razón, se recomienda pararse de la estación de trabajo, caminar y procurar no asumir la misma postura durante periodos prolongados.
- Descanso visual: cambiar de enfoque, mirar por la ventana, procurar no exponerse al brillo de pantallas durante unos minutos y parpadear de forma consciente.
- Pausas mentales: realizar actividades que no estén relacionadas con el trabajo, pero que impliquen cierto ejercicio mental. Se recomienda hacer sudokus o crucigramas, resolver adivinanzas y contar chistes, pero también charlar con otras personas acerca de cuestiones que no tengan que ver con el contenido del trabajo.
- Escuchar al cuerpo: si hay molestias o restricciones, evitar el ejercicio y consultar a un médico.

Enfermedades laborales en Colombia
Según Fasecolda, la Federación de Aseguradores Colombianos, en 2024, el 39,7% de todas las incapacidades laborales parciales o permanentes en Colombia se debieron a enfermedades laborales.
Esto quiere decir que, si las empresas fortalecen sus programas de gestión de seguridad y salud en el trabajo y promueven la actividad física y las pausas activas entre sus colaboradores, se podría reducir considerablemente la incidencia de enfermedades prevenibles en la fuerza laboral del país.
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