Precio del petróleo se dispara y al menos 85 países ya sienten el aumento de la gasolina
El precio del petróleo se disparó con la guerra en Medio Oriente. El riesgo inflacionario global ya empuja a liberar reservas estratégicas mientras Washington explora opciones energéticas con Moscú.
El precio del petróleo registró una fuerte subida en los mercados internacionales tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta. Al menos 85 países han reportado incrementos en los precios de la gasolina, mientras analistas advierten que el impacto podría extenderse a la inflación y al costo de los alimentos.
El conflicto comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos estratégicos en Irán en la denominada Operación Furia Épica. La ofensiva desencadenó una rápida escalada militar en la región del Golfo Pérsico y generó tensiones en una de las zonas más sensibles para el suministro energético mundial.
La respuesta iraní incluyó ataques contra activos estadounidenses e israelíes en la región y el cierre del estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio de hidrocarburos. Desde entonces, la circulación de buques petroleros se ha reducido drásticamente.
El impacto fue inmediato en los mercados. El precio del petróleo Brent alcanzó niveles cercanos a los USD $118 y $119 por barril, lo que representa aumentos superiores al 30% en cuestión de días. El Fondo Monetario Internacional ha advertido que la seguridad energética mundial se encuentra bajo presión y que los mercados atraviesan una fase de volatilidad extrema.

El estrecho de Ormuz y el impacto en el precio del petróleo
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos del comercio energético global. Por esta vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Tras la escalada militar, la navegación en la zona se ha vuelto extremadamente peligrosa. En las últimas semanas se han reportado incidentes con proyectiles contra embarcaciones civiles y una creciente amenaza de ataques con drones y misiles desde las costas iraníes.
El Comando Central de Estados Unidos informó que destruyó dieciséis embarcaciones iraníes que presuntamente estaban destinadas a la colocación de minas marinas en la zona.
La reducción del tráfico marítimo ha tenido efectos directos en la producción. Países productores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak han tenido que recortar en conjunto 6,7 millones de barriles diarios, ya que no cuentan con capacidad suficiente para almacenar el petróleo que normalmente exportan por esta ruta.
La interrupción de este flujo energético ha presionado el precio del petróleo, que se mantiene en niveles significativamente superiores a los registrados antes del inicio del conflicto.

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El aumento de la gasolina se extiende por el mundo
El aumento del precio del petróleo comenzó a trasladarse rápidamente a los consumidores. Desde finales de febrero, al menos 85 países han reportado incrementos en los precios de la gasolina, con especial impacto en Asia.
Vietnam registra uno de los mayores aumentos, con un incremento cercano al 50%, pasando de USD $0,75 por litro a finales de febrero a más de USD $1,13 en la segunda semana de marzo. Laos ha registrado una subida cercana al 33%, mientras Camboya ha experimentado aumentos cercanos al 19%.
En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina regular subió de USD $2,94 a $3,58 por galón, y en algunos estados como California el combustible ya supera los USD $5 por galón.
Asia es particularmente vulnerable a esta crisis energética debido a su dependencia del petróleo proveniente del Golfo. Japón importa cerca del 95% de su petróleo de esta región, mientras Corea del Sur depende de ese suministro para aproximadamente el 70% de su consumo energético.
Ante el rápido aumento de los combustibles, el gobierno surcoreano introdujo por primera vez en tres décadas un tope máximo a los precios de la gasolina y el diésel.
Ante la magnitud del choque energético, varios países y organismos internacionales evalúan liberar reservas estratégicas de petróleo como medida de emergencia para estabilizar el suministro global y contener el aumento de precios provocado por el cierre del estrecho de Ormuz. La Agencia Internacional de la Energía analiza una liberación coordinada que podría convertirse en la mayor de su historia, mientras Japón ya ordenó preparar sus instalaciones de almacenamiento para un posible uso de estas reservas.
En Europa, el presidente francés Emmanuel Macron planteó ante los ministros de finanzas del G7 liberar entre el 20% y el 30% de las reservas estratégicas de emergencia.
El alza del petróleo amenaza con encarecer los alimentos
El aumento del precio del petróleo no solo afecta el transporte o los combustibles. También tiene consecuencias directas en el costo de los alimentos.
La energía es uno de los insumos clave de la agricultura moderna. El gas natural, por ejemplo, es fundamental para la producción de fertilizantes utilizados en la agricultura intensiva.
En Europa, el precio del gas natural alcanzó los USD $800 por cada 1.000 metros cúbicos, su nivel más alto en tres años. La empresa estatal Qatar Energy suspendió su producción de gas natural licuado y de productos petroquímicos tras ataques con drones a sus instalaciones.
La interrupción de la producción de fertilizantes y el aumento de los costos de transporte pueden trasladarse rápidamente a los precios de los alimentos. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, cada aumento del 10% en el precio del petróleo puede elevar la inflación global 0,4% aproximadamente.
Esto ha llevado a varios analistas a advertir sobre el riesgo de un escenario de estanflación, caracterizado por inflación alta y crecimiento económico débil.

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La gravedad de la crisis obliga a movimientos diplomáticos
La magnitud de la crisis energética ha obligado a intensificar los contactos diplomáticos entre las principales potencias.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin para discutir la situación en Oriente Medio y el impacto del conflicto en los mercados energéticos.
Rusia, uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo, advirtió que el cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría provocar interrupciones significativas en el suministro energético global en cuestión de semanas.
En este contexto, la administración estadounidense también evalúa la posibilidad de aliviar parcialmente las sanciones al petróleo ruso con el objetivo de aumentar la oferta en el mercado internacional y contener el aumento del precio del petróleo.
Mientras continúe la escalada militar en la región del Golfo, los mercados energéticos seguirán bajo presión y el precio del petróleo continuará siendo uno de los factores determinantes para la estabilidad económica global.
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