Puntos salariales y garantías laborales de profesores universitarios: lo que está en juego con la modificación del Decreto 1279 de 2002
Empieza la discusión sobre los cambios que pretende el Gobierno en los puntos salariales y las garantías laborales de los profesores universitarios con el anuncio de la modificación del Decreto 1279 de 2002. Le explicamos las oportunidades y riesgos que esta reforma podría implicar.
El Gobierno Nacional inició el proceso de modificación del Decreto 1279 de 2002, que trata sobre los puntos salariales y las garantías laborales de los profesores universitarios.
Los cambios deberán conciliar dos expectativas que parecen antagónicas: La mejora de las condiciones salariales de los profesores universitarios y la estabilidad financiera de las universidades públicas del país. Identificamos al menos 10 oportunidades y riesgos de la reforma que se avecina.
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¿Cuáles son las oportunidades, principalmente sobre garantías laborales de los profesores universitarios?
La modificación del Decreto 1279 de 2002 abre la posibilidad de avanzar en las garantías laborales de los profesores universitarios que los sindicatos han venido reivindicando.
Una de las más sentidas es la posibilidad de ampliar el ámbito de aplicación del Decreto 1279 de 2002. Como lo explica Carmen Fonseca, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional y dirigente de ASPU, en los artículos 1 y 32 se define que el régimen de puntos salariales solo es aplicable a profesores universitarios empleados públicos, es decir, para los contratados como profesores de planta mediante concurso público de méritos.
Dicha disposición deja por fuera de dicho régimen salarial al 80% de los profesores universitarios del sector público, que se encuentran vinculados como profesores ocasionales, de cátedra u otras formas de contratación.
“Eso, insisto, es una de las principales razones por las cuales urge una modificación que signifique una reforma progresiva para que incluya a todos y todas los profesores de universidades públicas en Colombia”, señala la profesora Fonseca.
Otro aspecto en el que se podría mejorar con la propuesta de modificación del Decreto 1279 de 2002 es la posibilidad de nivelar el salario de los profesores concentrados en actividades de docencia con los que tienen mayor concentración en actividades de investigación.
Esto se debe a que el Decreto 1279 de 2002 ha privilegiado especialmente la producción de nuevo conocimiento. Si bien ello es positivo para incentivar la producción científica en el país, ha generado un desbalance en el salario de los profesores con mayor carga en docencia, quienes también cumplen una labor fundamental para la misión de las universidades públicas.
Igualmente, podría ser una oportunidad para mejorar el salario de profesores con una mayor carga laboral en actividades académico-administrativas o en extensión universitaria, quienes también podrían ver nivelado su salario.

Otro de los temas en los que parece haber consenso es en la necesidad de que se establezcan topes a los puntos salariales, para evitar que se sigan dando casos como los conocidos por la opinión pública que, si bien son pocos, le hacen daño a las finanzas de las universidades públicas y a la imagen de quienes laboran allí, que en su inmensa mayoría ganan salarios inferiores o iguales al costo de oportunidad.
De hecho, Fonseca explica que hay un 80% de profesores universitarios en condiciones de total precarización, puesto que son vinculados 16 semanas al semestre, esto es 32 semanas al año, o menos, incluso de 8 meses al año, lo que implica 4 meses de desempleo, sin asignación salarial ni seguridad social, etc.
La académica no se opone al establecimiento de topes, pero indica que es necesario que se protejan los derechos adquiridos y que se revisen las condiciones bajo las cuales en que se establecen dichos topes.
“Es posible que se considere en un futuro la implementación de topes salariales, que por supuesto habría que mirar cuáles son. No pueden estar por debajo de los salarios que ha establecido la Corte como máximos salarios para los servidores públicos, tipo presidente, magistrado de la Corte, etc.
Eso no es descabellado y no constituye una reforma regresiva, puesto que estaríamos hablando y estaría supeditado a que se modificara la aplicación del decreto para todos y todas”, afirma.

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¿Cuáles son los riesgos en medio de la discusión sobre los puntos salariales de los profesores universitarios?
Estas oportunidades deben balancearse en la discusión sobre la limitación —o incluso la eliminación— de los puntos salariales, en medio de la preocupación sobre la sostenibilidad financiera de las universidades públicas.
En medio de esa preocupación, surge la pregunta de si es posible una nivelación por arriba que eleve el salario de los docentes de los profesores con mayor carga en actividades de docencia, académico-administrativa o extensión universitaria.
Es que la centralidad de la discusión sobre la sostenibilidad financiera de las universidades públicas para la determinación del salario de los profesores universitarios genera temores sobre la posibilidad de que sus puntos salariales estén condicionados a la disponibilidad presupuestal de las universidades.
Así, surgen otras preguntas sobre la posibilidad de que:
- Se ralentice el ritmo de asignación de los puntos salariales.
- Se reduzca el valor del punto salarial.
- Se limiten las posibilidades de recibir puntos salariales.
Estos son temas que habrá que discutir en detalle, dada su importancia para el bienestar laboral y la garantía de los derechos de los profesores universitarios.
Así pues, desde Más Colombia continuaremos el seguimiento a la modificación del Decreto 1279 de 2002 con el ánimo de informar cómo se concilian esos dos propósitos: el de avanzar en la protección de los derechos salariales de todos los profesores universitarios y el de salvaguardar la estabilidad financiera de las universidades públicas.
Aunque no se anticipa sencilla, esta conciliación sí parece ocurrir en un llamado mayoritario por reformar el Decreto 1279 de 2002, el cual se debe dar en un ambiente amplio de discusión que incluya las voces de las personas interesadas.
Como lo expresa la profesora Fonseca, “la invitación al colectivo de profesores y profesoras universitarias es para que estudiemos el tema, lo abordemos, participemos activamente. Considero que debemos trabajar por esa reforma progresiva del decreto 1279 y no con prevención por esas posibles modificaciones al tope salarial, que desechemos la idea de una reforma progresiva, una reforma que incluya a todos y todas”.
