Ser periodista
Victoria E. González M.
Comunicadora social y periodista de la Universidad Externado de Colombia y PhD en Ciencias Sociales del Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES) de la ciudad de Buenos Aires. Decana de la Facultad de Comunicación Social – Periodismo.
El 9 de febrero se conmemora en Colombia el día del periodista como homenaje a Manuel del Socorro Rodríguez. Aunque muchos no estén de acuerdo con la fecha, esta es quizá la más conocida en el gremio y la más celebrada de lejos. Pero antes que plantear una discusión sobre la fecha, creo que resulta más importante la reflexión acerca de nuestro oficio y nuestra responsabilidad, principalmente en momentos tan complejos como los que estamos viviendo.
Inicialmente me interesa, desde mi papel de docente formadora de periodistas, preguntar: ¿Cómo estamos formando estos jóvenes que luego pasan a las salas de redacción de los medios? ¿Estamos desplazando la formación humanista, la ética y la responsabilidad para priorizar las habilidades técnicas en nuestros y nuestras estudiantes? ¿Qué pasa en ese interregno que transcurre entre la formación de los jóvenes en las aulas y su paso a la vida laboral en la que deben afrontar problemas como la precariedad o las presiones políticas y económicas de los grandes conglomerados? ¿Ya dejamos de hablar de la objetividad del periodista, o seguimos defendiendo esa utopía?
Desde el papel de los medios también amerita hacer varias preguntas: ¿Están garantizando que sus audiencias tengan clara la diferencia que hay entre opinión e información? ¿Están desempeñando su papel de mediadores entre los grandes poderes y sus audiencias, o solamente están del lado de poderes económicos y políticos? ¿Están guardando el debido equilibrio en la información? ¿Están respetando a sus fuentes? ¿Cuando se trata de cubrir hechos de violencia, respetan el dolor de las víctimas? ¿Ya superaron el síndrome de la chiva? ¿Tienen clara la diferencia entre periodismo y relaciones públicas? ¿Quieren likes y vistas o quieren información y profundidad?
Son muchos, muchos los interrogantes que debemos plantearnos no solo en una fecha como el 9 de febrero, sino cada día en el ejercicio de nuestra profesión y, tristemente, son pocas las respuestas serias y concisas a esos interrogantes.
Feliz día, colegas.