Turismo de salud: «Las oportunidades son innumerables»
¿En qué consiste el Turismo de Salud y desde hace cuánto tiempo recibe Colombia pacientes extranjeros?
El Turismo de Salud es el viaje que hace un ciudadano a otra ciudad o país para recibir servicios básicos de salud, atención especializada, estética o terapias alternativas. Como se evidencia en el libro Turismo y medicina en Colombia, publicado en mayo de este año por la Facultad de Ciencias Sociales, Humanidades y Artes de la UNAB, desde el período colonial se reconoce el tráfico de pacientes hacia provincias o reinos en busca de mejorar su salud. Ejemplo de ello es la búsqueda del «agua de Dios» para calmar con hidroterapia la lepra, la cual se masificó en el siglo XIX y XX. En la actualidad, el turismo de salud está asociado a los clústeres de salud constituidos en las principales ciudades-capitales de Colombia, con el liderazgo de las Cámaras de Comercio.
Según ProColombia, el departamento de Santander, y en particular Bucaramanga, es uno de los destinos preferidos por no residentes en el país que desean someterse a tratamientos médicos o cirugías. ¿A qué se debe esto?
El área metropolitana de Bucaramanga cuenta con un clúster de salud, liderado por clínicas
internacionales que lideran las dos Zonas Francas de Salud creadas para consolidar los emprendimientos de los médicos especialistas de la región.
¿De dónde son los pacientes y de cuántas personas estamos hablando al año?
Al contrastar los estudios regionales sobre turismo médico de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), se evidencia que la mayoría de pacientes extranjeros atendidos en Bucaramanga proviene de las Antillas, los países limítrofes, Centroamérica y familias colombianas residentes en Norteamérica. El número de pacientes varía dependiendo de la clínica y la información se mantiene en reserva, pero hasta 2019 se registró un número cercano a los 1.200 pacientes extranjeros, el cual decayó catastróficamente con el cierre de fronteras a causa de la pandemia.
Con la pandemia, las clínicas y los hospitales han estado saturados, y el tráfico aéreo ha sido golpeado. ¿Cómo han afectado estos factores el turismo de salud, en el caso por ejemplo de Bucaramanga?
La reducción ha sido del 30%, aproximadamente.
¿Quién cubre los gastos de los procedimientos médicos que se les practican a los extranjeros en el país?
La mayoría de los pacientes extranjeros llega a cada país cobijado por una póliza de seguro médico adquirida en su país de origen. Las dificultades están asociadas a las complicaciones o efectos secundarios que no cubren estos seguros. Esto conlleva a que el sistema de salud del país receptor deba asumir la atención humanitaria de los pacientes que son abandonados o que no cuentan con recursos propios para ser tratados y poder retornar a sus países de origen.
En su concepto, ¿el Turismo de Salud es un «negocio» rentable?
El Turismo de Salud se ha convertido en una oportunidad para el desarrollo local y la consolidación de un ecosistema de servicios de salud en cada área metropolitana del país, especialmente a través de las clínicas internacionales. Estas fueron creadas y construidas pensando en una oferta de atención médica de alta calidad internacional, con precios atractivos para viajeros extranjeros. El negocio es rentable y sostenible para los empresarios hospitalarios y beneficia a otros subsectores del turismo. La mayoría de los pacientes viaja con acompañantes o familiares, quienes aprovechan la estadía para recorrer la región, consumir y comprar souvenirs durante las etapas de preparación o recuperación del paciente.
¿Cuál es el impacto económico del turismo de salud en Bucaramanga y el país?
Los impactos son múltiples y sistémicos para toda la economía regional. El más importante de ellos ha sido la construcción de infraestructura en las nuevas clínicas. También ha generado una mayor y mejor oferta de servicios y tratamientos médicos para los pacientes internacionales, los cuales son liderados por médicos especialistas que se asocian a estos establecimientos. Estos servicios, además, son aprovechados por los nacionales a través de las empresas prestadoras de salud.
En este tipo de turismo, ¿cómo se posiciona Colombia frente a otros países de la región?
El posicionamiento de Colombia es creciente, lo cual ha hecho que cada clúster regional se especialice en servicios específicos. En el caso de Bucaramanga, hay una alta especialización en servicios cardiovasculares, oftalmológicos y oncológicos, que se diferencian en calidad y precio de los ofrecidos en otras ciudades de Colombia y en países vecinos.
¿Cómo manejan las clínicas y los hospitales la tensión entre atender a pacientes extranjeros y nacionales?
Los pacientes nacionales y extranjeros son atendidos con los mismos recursos y capacidad instalada dentro de las clínicas. La principal diferencia está en los servicios y beneficios que cubren las pólizas internacionales, comparadas con los limitados servicios dispuestos en el sistema de seguridad social de Colombia, así como en la atención humanitaria para los migrantes sin recursos.
¿Cómo funcionan las Zonas Francas en Salud y cómo han incidido en el desarrollo del sector?
En el caso de Bucaramanga, desde 2007 existen dos Zonas Francas asociadas a instituciones hospitalarias preexistentes en la región, que son la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV) y Foscal. Su organización y administración interna goza de las prerrogativas tributarias y de facilidad en los trámites que son propias de las Zonas Francas Internacionales. El principal aporte ha sido el incremento de la formalización laboral del personal de la salud y el incremento de los servicios logísticos conexos. Esto también incluye la creación de empresas turísticas dedicadas a la gestión y al acompañamiento de los viajeros que llegan al país para recibir atención en salud.
¿Qué oportunidades abre el Turismo de Salud para el desarrollo de la medicina y de la salud en Colombia?
Las oportunidades son innumerables. Según los estudios realizados, la principal es la consolidación de las clínicas como centros de formación y especialización de profesionales de las ciencias de la salud. En la actualidad, hay una relación formativa y de prácticas entre universidades y zonas francas, pero es necesario que las clínicas se constituyan como centros de profesionalización e investigación, donde los estudiantes nacionales e internacionales se especialicen en el mismo espacio de práctica e innovación donde laboran.