Disminuir impuestos a las empresas: ¿globo al aire o la carta del gobierno para aprobar sus reformas sociales?
Reducir los impuestos a las empresas mediante una nueva reforma tributaria, el anunció del presidente Petro que ha sido contradicho por su propio ministro de Hacienda. ¿Entrará ese proyecto dentro de la agenda prioritaria del Gobierno? ¿Será un globo al aire o la carta del gobierno para aprobar sus reformas sociales?
Ya son varios los pronunciamiento del Gobierno sobre una posible nueva reforma tributaria que redujera los impuestos a las empresas. No obstante, los anuncios han sido contradictorios y no es claro su panorama. ¿Será un globo al aire o tendrá alguna relación con las reformas sociales que impulsará el gobierno en el congreso?
Discrepancias sobre los impuestos a las empresas
Según la oficina de prensa de la presidencia de la República “El propósito de esa revisión a la reforma tributaria es fortalecer la empresa y eso implica, dijo, sin desfinanciar el Estado y sin pensar en mayores tributos, en bajar la tasa de renta corporativa que pagan las empresas, y subirla a personas naturales de mayores ingresos, de tal manera que la empresa se libere para poder competir y ser más productiva”.
El presidente Petro explicó que una propuesta podría ser bajar de 35% a 20% el impuesto de renta corporativa, y a cambio aumentar ese gravamen a las rentas de personas naturales de mayores ingresos.
Todas estas conversaciones, según el mandatario, se pueden iniciar ahora una vez superado el debate del salario mínimo, como mesas de concertación informales entre empresarios, trabajadores y Gobierno.
A contramano, el ministro de Hacienda señaló que se trataba de disminuir la tasa del impuesto nominal para las personas jurídicas del 35% al 25% y ese faltante trasladárselo a las personas naturales.
Según el ministro cada punto porcentual que se baje en los impuestos a las empresas significa $2 billones, por lo que se trata de bajarla paulatinamente uno o dos puntos por año y separar los bienes productivos que deben estar a cargo de las empresas y los improductivos de las personas.
Esta propuesta que no fue aprobada en la anterior reforma tributaria debería ir al Congreso y esa podría ser la base de un gran acuerdo.
La propuesta del ministro corrigió la del presidente ya que no se trataría de bajar hasta el 20% sino al 30%, y no en forma inmediata sino en el curso de varios años.
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No hay prioridad para la reforma tributaria
Frente al nerviosismo que genera el solo anuncio de otra reforma tributaria, parecería que la idea no está dentro de las prioridades de la agenda gubernamental. El mismo ministro del Interior Luis Fernando Velazco explicó que “tenemos que sacar adelante las reformas sociales. Debemos trabajar por “la reforma de la salud y la pensional.
El jefe de la cartera del interior también señaló que la reforma de la salud ya salió de Cámara y pasó a Senado, la pensional ya fue anunciada en la plenaria del Senado. La reforma laboral ya comenzó a ser votada en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes y vienen una serie de proyectos de acuerdos comerciales que le interesan al país.
Y concluyó diciendo que también hay proyectos de corte ambiental que son importantes para el Gobierno Nacional, como el no al fracking. “Además, continuamos con el debate de la estatutaria de la jurisdicción agraria. También el Presidente nos ha pedido hacer un gran acuerdo de reforma de la justicia. Vienen muchos retos interesantes”.
El acuerdo nacional para aprobar las reformas sociales
A pesar de no estar la reforma tributaria en la lista de prioridades, no se puede perder de vista que esta propuesta de disminución de la renta empresarial podría ser un componente fundamental del Acuerdo Nacional planteado por el gobierno, por lo que podría entrar dentro de una eventual negociación con varios sectores políticos.
Velazco señaló: “El Presidente ya le puso carne al acuerdo nacional, por ejemplo soltó una propuesta interesante, que debe debatirse, y es un esquema tributario donde el esfuerzo mayor lo hagan las personas naturales y no las empresas. Es interesante, pero quiero aclarar que esto no quiere decir que el proyecto vaya a llegar ahora mismo al Congreso”.
Dentro de esos ires y venires de los anuncios del gobierno, muchas veces contradictorios y lanzados para ver cómo los recibe la opinión, el 25 de enero el ministro Bonilla anunció que en la agenda legislativa tendrían prioridad otros proyectos y que se crearía una comisión de expertos para asesorar al gobierno en la construcción de una propuesta en este sentido.
Esta comisión apenas va a comenzar a funcionar y seguramente no tendrá resultados antes de mitad de año. Además, sus propuestas deberían ser concertadas con el sector privado lo que toma un tiempo adicional por lo que podría estar lista para el último año de gobierno.
En ese escenario, no suena muy rentable que en su recta final el gobierno se la juegue por una reforma impopular, con alto costo político y con un Congreso pensando más en el futuro.
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Reforma tributaria: Globo al aire o carta para aprobar las reformas?
Petro presentó su propuesta como una forma de aumentar la producción y la rentabilidad de las empresas, pero nada en ese sentido aparece ni en el Plan de Desarrollo ni en el documento CONPES de Reindustrialización.
Tampoco aparece un camino institucional claro para concertarla, pues Petro propone “mesas informales de concertación entre trabajadores, empresarios y Gobierno Nacional”.
No se han presentado estudios que la respalden y los que existen revelan que la tasa efectiva de tributación está muy por debajo de la nominal. De acuerdo con Villabona y Quimbay (2017) la tarifa efectiva del impuesto de renta de las empresas es al menos 10 puntos porcentuales inferior a la tarifa nominal en todos los sectores económicos del país.
En este sentido, según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, la Tarifa Efectiva de Tributación Corporativa en Colombia alcanzó el 23% en 2021.
Además, si se tiene en cuenta el tamaño de las empresas, de acuerdo con el Ministerio de Hacienda, la tarifa efectiva de tributación en 2022 es del 23.8% para las grandes empresas, del 28.9% para las medianas y del 31.3% para las pequeñas.
Tampoco se ha analizado el impacto fiscal de una tarifa progresiva en la tributación de las empresas, progresividad que, según Cedetrabajo en estudio de 2022 podría representar un aumento en el recaudo de más de $20 billones.
Pareciera que no estaba prevista la nueva reforma tributaria, pero como ha sido costumbre en todos los gobiernos, los intentos por aumentar los impuestos a los colombianos nunca cesan, y aún más sin pueden ser la carta de salvación de las reformas sociales.