Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo: el BID de frente contra el crimen organizado
Dieciocho países de América Latina y el Caribe han dado un paso significativo hacia la prevención del crimen organizado con el lanzamiento de la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo. Aquí le contamos cuáles son los pilares estratégicos de esta iniciativa.
La Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo, respaldada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca fortalecer la cooperación regional para enfrentar desafíos de seguridad, justicia y desarrollo en la región, actuando mediante el diálogo, el intercambio de experiencias y la movilización de recursos.

El fenómeno del crimen organizado afecta de manera creciente a las comunidades de América Latina y el Caribe, que a su vez construye una amenaza directa para el bienestar social, económico y político de la región. En este contexto, la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo representa una plataforma regional sin precedentes que busca enfrentar este problema con acciones concretas y estrategias conjuntas.
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El propósito de la alianza es proteger a las poblaciones vulnerables, fortalecer las instituciones de seguridad y justicia, y reducir los mercados y flujos financieros ilegales. Al trabajar de manera coordinada con gobiernos, organizaciones multilaterales y actores de la sociedad civil, la iniciativa enfatiza el compromiso conjunto para erradicar la violencia y el crimen en el continente.
Pilares estratégicos de la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo
La Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo operará en torno a tres pilares fundamentales que abordan tanto las causas como las consecuencias de la delincuencia en la región:
- Protección a las poblaciones vulnerables: el reclutamiento de jóvenes y otros factores de riesgo relacionados con la violencia criminal son una preocupación central. Esta iniciativa busca mitigar estos factores, para reducir los efectos negativos de la violencia y ofrecer alternativas de desarrollo a las comunidades más afectadas.
- Fortalecimiento de las instituciones de seguridad y justicia: la Alianza tiene como objetivo aumentar la capacidad de respuesta de los sistemas institucionales en áreas básicas relacionadas con la lucha contra el crimen. Esto incluye el fortalecimiento de sus capacidades para enfrentar las actividades de grupos criminales organizados de manera eficiente y oportuna.
- Reducción de mercados y flujos financieros ilegales: combatir las finanzas detrás del crimen es esencial para frenar su expansión. A través de políticas basadas en evidencia y la colaboración internacional, la Alianza trabajará para erradicar estos flujos financieros, que son una fuente vital para el crimen organizado en la región.

Compromiso multisectorial y participación internacional
La Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo no solo involucra a los dieciocho países mencionados (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, entre otros), sino que también incluye la participación de organizaciones multilaterales y actores internacionales. Entre estos se destacan la Organización de Estados Americanos (OEA), INTERPOL, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y otras instituciones como el Banco Mundial.
Este enfoque multisectorial fortalece la colaboración regional y global, demostrando un compromiso robusto y una visión compartida para enfrentar el crimen de manera integral.
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Desarrollo, estrategia y coordinación para el futuro de la seguridad regional
La Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo será dirigida por un comité directivo y contará con la participación de grupos técnicos conformados por más de veinte países que trabajarán en iniciativas específicas. Estas incluyen la reducción de la violencia en comunidades en riesgo, la implementación de tecnología para el fortalecimiento de sistemas de seguridad y el desmantelamiento de mercados ilícitos mediante cooperación internacional.
Además, el BID será la Secretaría Técnica de la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo, actuando como facilitador estratégico para la movilización de recursos y el fortalecimiento de intervenciones a nivel regional. Por su parte, el programa One Safe Caribbean, lanzado como parte del programa BID ONE Caribbean 2024-2028, será clave para el funcionamiento en el Caribe, el cual permitirá una implementación más eficiente y coordinada en ese territorio.
Ecuador, como primera presidencia temporal de la Alianza, liderará las acciones iniciales y coordinará esfuerzos para garantizar que la implementación de esta plataforma sea efectiva y sostenible a largo plazo.
Un compromiso que va más allá de las fronteras
El lanzamiento de la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo es una muestra clara de la necesidad de una acción regional coordinada para enfrentar desafíos compartidos. El crimen organizado no reconoce fronteras, por lo que su combate requiere estrategias conjuntas, cooperación y un compromiso claro entre gobiernos y organizaciones internacionales.

Esta plataforma no solo representa una oportunidad para frenar la expansión de actividades criminales, sino también para construir sociedades más seguras, inclusivas y desarrolladas en América Latina y el Caribe. La Alianza es una esperanza para millones de ciudadanos afectados por el flagelo del crimen y una herramienta estratégica que busca mejorar el bienestar de las comunidades más vulnerables.
Ahora bien, la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo se presenta como el primer paso en un camino de diálogo, cooperación y acción efectiva para transformar la realidad de la región.