¿Las reservas internacionales son un instrumento efectivo en la lucha contra el cambio climático?
Financiar la lucha contra el cambio climático debería ser una preocupación global y las reservas internacionales están en el ojo del huracán. Mientras los países ricos son los que más contaminan, los pobres son los que más sufren las consecuencias de la crisis climática.
Vienen creciendo las voces que hablan de acudir a las reservas internacionales para financiar las medidas que el mundo debe adoptar. Dentro de estas reservas, se viene hablando de las posibilidades asociadas a los Derechos Especiales Giro (DEG), pero la realidad es compleja.
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Los DEG son activos que fortalecen las reservas internacionales de los países y que se crearon en 1969 para complementar las reservas oficiales de los países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI). Hasta ahora, se han asignado 660.700 millones de DEG, equivalentes a USD $943.000 millones.
En agosto de 2021 se hizo la emisión más grande de la historia, por un monto de 456.000 millones de DEG, equivalentes a USD$650.000 millones.
Fortalecimiento de las reservas internacionales
La asignación de Derechos Especiales de Giro era esperada por muchos gobiernos debido a las dificultades económicas causadas por la pandemia.
Se esperaba que el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) brindara resiliencia al aumentar la liquidez y fortalecer las reservas internacionales de los países que, en últimas, son el respaldo de su deuda y la garantía de mantener los flujos comerciales.
Sin embargo, surgieron interrogantes entre los economistas sobre la forma correcta de utilizar estos recursos, a quién corresponden y si son responsabilidad de los gobiernos o de los bancos centrales.
En el caso de Colombia, el país recibió una asignación de DEG por un valor de USD $2.750 millones, lo que elevó su total en 2021 a USD $3.687,3 millones en DEG.
Para acceder a estos recursos, el Ministerio de Hacienda cambió los Títulos de Tesorería (TES) de corto plazo por otros de mediano plazo, lo cual redujo las necesidades de financiamiento para 2021 y 2022.
El Ministerio transfirió al Banco de la República un monto equivalente a la asignación en DEG y el Ministerio tendrá que pagar los TES al Banco de la República al vencimiento.
Es importante destacar que los Derechos Especiales de Giro no fueron un regalo ni un apoyo directo al gobierno central. Fueron adquiridos a través de deuda pública, pero con la particularidad de que la deuda está con el propio banco central y no con otros acreedores.
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El Banco de la República retuvo los DEG en su unidad de cuenta con el FMI y solo se vendieron recursos líquidos disponibles. Esta transacción no afectó los activos totales del Banco de la República ni la base monetaria.
¿Cómo se pueden usar las reservas internacionales?
En otros países, como Ecuador y Paraguay, se han implementado diferentes mecanismos para utilizar los DEG. En Ecuador se solicitó la transferencia de los DEG a la cuenta del Ministerio de Finanzas en el Banco Central. Por su parte, en Paraguay se promulgó una ley que permite el uso de los DEG como activos del tesoro público bajo la responsabilidad del Ministerio de Hacienda.
Los Derechos Especiales de Giro pertenecen a los países miembros del FMI y, aunque son administrados por los bancos centrales, el verdadero dueño de los DEG es el país. Los gobiernos pueden gastar directamente los DEG, pero esto requiere una decisión política y los ajustes institucionales necesarios.
En el caso de Colombia, los DEG se usaron para financiar la reactivación del presupuesto general de la nación en 2022 y reducir el déficit fiscal.
En resumen, los DEG pueden ser guardados como reservas internacionales o utilizados para incorporarlos en el Presupuesto General de la Nación, a la cual se asignan.
Además, la emisión de nuevos DEG supone un acuerdo internacional en el seno del FMI, así como también un visto bueno del gobierno de Estados Unidos, país que posee el 16,7% de los votos de dicho organismo. Para una definición de este tipo se requiere de al menos el 85% de los votos.
No tiene viabilidad la emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG)
En la actualidad, ningún gobierno está planteando seriamente la emisión de nuevos DEG y menos aún en vísperas de elecciones en Estados Unidos, pues el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, está enfrentando serias dificultades en el Congreso de ese país.
Si se emitieran DEG sería un proceso largo y complejo, ya que todos los países tienen sus prioridades que tendrían que concertar entre ellos.
El apoyo del presidente Biden a la idea de emitir Derechos Especiales de Giro no ha implicado que Estados Unidos lleve la propuesta al FMI. Por su parte, el apoyo del presidente Emmanuel Macron es meramente simbólico, pues Francia tiene muy pocos votos en el FMI.
Una propuesta de este tipo ha implicado olvidar del compromiso de financiar la adaptación y mitigación al cambio climático con al menos USD $100 mil millones de dólares, adoptado en el seno de la Conferencia de las Partes (COP), de los países que históricamente han sido los mayores emisores de CO2 del mundo.
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