Alarma por baja cobertura de la vacuna del VPH en Colombia
La cobertura de la vacuna contra el VPH en Colombia no supera el 20%. Expertos alertan sobre el rezago y los riesgos para la salud pública.
Colombia hoy enfrenta una preocupante baja cobertura con la vacuna del VPH. Lo más paradójico es que el país fue uno de los primeros en América Latina en incluir esta inmunización en su esquema nacional de vacunación. Desde 2012, el Ministerio de Salud y Protección Social ofrece gratuitamente la vacuna para niñas entre los 9 y 17 años, y desde 2018 también para niños.
Su propósito es prevenir varios tipos de cáncer asociados al virus, en particular el de cuello uterino, que sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en Colombia, a pesar de tratarse de una enfermedad altamente prevenible. En 2013, Colombia alcanzó una de las coberturas más altas del mundo, la primera dosis de la vacuna llegó al 91,4 % de las niñas en la población objetivo, lo que posicionó al país como referente regional en inmunización contra el VPH.
¿Cómo se explica entonces que, al corte de mayo de 2025, apenas el 18 % de las niñas y el 14 % de los niños hayan sido vacunados? La cifra, reportada por la Academia Nacional de Medicina y la Liga Colombiana contra el Cáncer, revela un preocupante retroceso en la protección de la población infantil frente a un virus con consecuencias graves pero evitables.

El caso Carmen de Bolívar: el punto de quiebre en la confianza hacia la vacuna del VPH en Colombia
Buena parte de este retroceso tiene su origen en el caso ocurrido en El Carmen de Bolívar en 2014, cuando decenas de niñas vacunadas contra el VPH reportaron síntomas como desmayos, convulsiones y otros malestares.
Aunque las investigaciones científicas –incluyendo las del Instituto Nacional de Salud y la Organización Mundial de la Salud– descartaron cualquier vínculo causal entre la vacuna y los síntomas, el episodio fue cubierto de manera sensacionalista por varios medios de comunicación, sin el debido contexto científico ni contraste de fuentes.
El resultado fue un pánico colectivo que desató una ola de desconfianza pública, especialmente en regiones vulnerables, y que estigmatizó injustamente a la vacuna. La falta de una respuesta institucional oportuna y pedagógica frente a la desinformación profundizó la crisis en menos de dos años, Colombia pasó de tener una cobertura ejemplar a niveles inferiores al 20 % que hoy continúan a la baja.
Rechazo al conocimiento científico es un problema estructural del país
El caso de la vacuna del VPH no es un hecho aislado, sino el reflejo de una tendencia más profunda: la deslegitimación sistemática del conocimiento científico en Colombia. Como lo ha advertido la microbióloga Gloria Amparo Díaz Muñoz, una de las investigadoras colombianas que contribuyó al desarrollo de la vacuna contra el VPH, el país ha enfrentado una peligrosa mezcla de desinformación, cobertura mediática irresponsable y ausencia de políticas educativas robustas que fortalezcan el pensamiento científico.
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¿Qué es el VPH y por qué es tan importante vacunarse?
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una infección de transmisión sexual extremadamente común que afecta tanto a hombres como a mujeres. Existen más de 100 tipos de VPH, y aunque muchos son inofensivos y desaparecen por sí solos, algunos pueden provocar verrugas genitales y otros están directamente relacionados con varios tipos de cáncer.
Los más peligrosos, conocidos como VPH de alto riesgo, están vinculados al desarrollo de cáncer de cuello uterino, cáncer de pene, ano, vagina, vulva y orofaringe. En el caso de las mujeres, el VPH es responsable de casi el 100 % de los casos de cáncer cervicouterino, una enfermedad que puede prevenirse casi por completo con una vacunación oportuna y exámenes periódicos como la citología y la prueba de ADN para VPH.

Una estrategia de salud pública que aún no despega
Actualmente, el país intenta recuperar la confianza pública. Campañas de sensibilización, el respaldo de sociedades científicas y la inclusión de mensajes educativos en escuelas han contribuido a un lento aumento en la cobertura de la vacuna del VPH en Colombia. Según datos recientes del Ministerio de Salud, para 2024 la cobertura nacional aún se mantiene por debajo de los niveles óptimos recomendados por la OMS (más del 80 %), con fuertes disparidades territoriales y sociales.
Además, persisten desafíos estructurales: escaso acceso en zonas rurales, falta de continuidad en campañas de vacunación escolar, baja articulación entre los sectores de salud y educación, y un enfoque limitado en niños y adolescentes varones, a pesar de que también pueden desarrollar enfermedades relacionadas con el VPH y contribuir a su propagación.
La vacunación contra el VPH no solo es una medida de salud individual, sino una estrategia de salud pública con impacto en la equidad de género. Garantizar su acceso, especialmente en contextos vulnerables, es clave para reducir la carga de enfermedad y avanzar hacia la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública.
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