Cargo: CEO y mensajero | Más Colombia
sábado, 9 de mayo de 2026
Inicio  »  Columnistas  »  Cargo: CEO y mensajero

Cargo: CEO y mensajero

Marta Isabel González, Columnista

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

¿Alguna vez has intentado darle un nombre al cargo que tienes en tu negocio? Yo no, pero como vivo rodeada de emprendedores hoy vi a muchos con pendientes supremamente diversos y que además había que hacer al mismo tiempo. Me quedé pensando en el reto que es ser TODO, ¡TODO! Desde gerente hasta mensajero, pasando por comercial, instalador de mobiliario, contador, diseñador de espacios, de logos, de empaques, de piezas gráficas, jefe de mercadeo, financiero, abogado, investigador de mercados, jefe de I+D, director de comunicaciones internas y externas, autocoach y paro aquí porque se me va el espacio que tengo para escribir, pero no porque haya terminado de nombrar las funciones que tenemos como emprendedores.


Emprender es un aprendizaje constante. Todos los días aparecen nuevos retos; a veces sabemos cómo manejarlos y otras veces no tenemos ni la menor idea de por dónde empezar a resolverlos, pero no hay opción, hay que hacerlo aunque sea a punta de ensayo y error. No todo el mundo es capaz de medírsele a este reto, y eso no quiere decir que otros retos sean menos o más difíciles que el de ser emprendedor, pero no todos tenemos la capacidad de rendir en tantos ámbitos y tan diferentes. Ese estar saltando de tarea en tarea hace que adquiramos la capacidad de valorar y admirar cualquier tipo de trabajo: cuando somos nosotros quienes hacemos todo, nos damos cuenta de que nada es fácil, descubrimos que para ser un buen mensajero hay que tener capacidad de planeación porque, si no, no rinde ni la ruta ni la gasolina; cuando hacemos de meseros entendemos que memorizar pedidos distintos de mesas distintas y entregarle a cada persona exactamente lo que pidió requiere una increíble memoria y que atener a cierto tipo de personas necesita de una altísimo nivel de autocontrol para no perder la decencia.

Generalmente mis columnas son para darnos consejos a los emprendedores, pero la de hoy es para felicitarnos, para recordarnos que aunque no seamos ejecutivos de reconocidas empresas tenemos trabajos tanto o más difíciles que el de muchos gerentes; que ser CEOs y mensajeros nos hace mejores personas porque nos obliga a ponernos en los zapatos de otros; que hemos recorrido un camino duro, largo y muchas veces solitario pero que vale la pena; que podemos estar orgullosos de lo que somos y de lo que hacemos, porque a final de cuentas, aunque creemos que estamos trabajando para nosotros, también estamos haciendo país, y eso no lo hace cualquiera. ¡Qué orgullo ser emprendedora!