Colombia y Estados Unidos firman dos instrumentos para el sector minero-energético colombiano: buscarán proyectos en seis meses
Un texto cubre minerales críticos y el otro, cooperación nuclear civil. Fueron firmados el 8 de septiembre y Washington detalló seis meses para identificar y financiar proyectos.
Colombia y Estados Unidos firmaron el 8 de septiembre de 2026 en Barranquilla dos instrumentos sobre minerales críticos y energía nuclear civil, según la hoja informativa del Departamento de Estado de esa fecha.
La Cancillería de Colombia, entidad que dirige las relaciones exteriores, precisó el 8 de septiembre que los textos establecen «un marco de cooperación no vinculante», respetuoso de la legislación y la soberanía colombianas.
La hoja estadounidense del 8 de septiembre detalla financiación, mecanismos de precios y revisión de ventas de activos mineros; el comunicado colombiano de la misma fecha enfatiza intercambio técnico, inversión, capacidades regulatorias y proyectos estratégicos.
El nombre «Acuerdos de Barranquilla», usado en la cobertura pública, no aparece en la hoja del Departamento de Estado ni en los dos comunicados de la Cancillería publicados el 8 de septiembre; por tanto, no es el título oficial de los instrumentos.
¿Qué firmaron exactamente Colombia y Estados Unidos?
Firmaron dos instrumentos distintos: un Acuerdo Marco sobre minerales críticos y tierras raras, y un Memorando de Entendimiento sobre cooperación nuclear civil, según el comunicado de la Cancillería sobre el recibimiento y la hoja informativa del Departamento de Estado, ambos del 8 de septiembre de 2026.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el canciller colombiano, Omar Bula, suscribieron los textos en Barranquilla, según la hoja informativa del Departamento de Estado del 8 de septiembre.
Tendencias:
➜ California subirá su salario mínimo a US$17,40 en 2027: el cambio también eleva a US$72.384 el umbral para ciertos empleados
➜ ¿Le faltan semanas para pensionarse? Tres fallos de 2026 aclaran cuándo deben contarlas aunque el empleador no haya pagado
➜ FOMAG alerta por patrones anómalos en incapacidades: qué pasa con más de 340.000 docentes
| Instrumento | Qué crea | Compromisos concretos | Qué dice cada gobierno sobre su alcance |
|---|---|---|---|
| Acuerdo Marco sobre minerales críticos y tierras raras | Según el Departamento de Estado, un esquema para cadenas de suministro resilientes, diversificadas y justas. | Washington detalla búsqueda y financiación conjunta de proyectos en seis meses, apoyo público y privado, pisos de precio, revisión de ventas de activos, reciclaje y conocimiento geológico. | Washington destaca financiación y protección del mercado; Bogotá resalta valor agregado, inversión y estándares ambientales, sociales y de gobernanza, y define el marco como no vinculante. |
| Memorando de Entendimiento sobre cooperación nuclear civil | Según el Departamento de Estado, un marco bilateral sujeto a obligaciones de no proliferación y controles internacionales. | Washington detalla capacidad regulatoria, alianzas industriales, intercambios científicos y académicos, tecnologías nucleares, combustible, equipos, servicios y aplicaciones no eléctricas. | Washington dice que Colombia considera desplegar energía nuclear; Bogotá lo presenta como diálogo técnico, gradual y responsable sobre posibles aplicaciones, dentro de un marco no vinculante. |
¿Esto obliga a Colombia a algo?
Ni siquiera los tres comunicados coinciden en cómo llamarlos: el Departamento de Estado habla de «dos arreglos», el comunicado de la Cancillería sobre cooperación dice «dos Memorandos de Entendimiento» y el del recibimiento dice «un Memorando de Entendimiento y un Acuerdo Marco».
No crea obligaciones jurídicas exigibles: la Cancillería dijo el 8 de septiembre que los instrumentos establecen «un marco de cooperación no vinculante, respetuoso de la legislación nacional y de la soberanía del Estado colombiano». Según esa caracterización oficial, describen intenciones de trabajo conjunto, no mandatos ejecutables.
La hoja del Departamento de Estado del 8 de septiembre usa un lenguaje más operativo al enumerar apoyo financiero, permisos, precios, controles e intercambios, mientras el comunicado de la Cancillería de esa fecha fija el límite jurídico y soberano de la cooperación.
¿Qué dice el acuerdo sobre minerales y tierras raras?
El Departamento de Estado señaló el 8 de septiembre que los dos gobiernos buscarán identificar y financiar conjuntamente proyectos de minería y procesamiento dentro de los seis meses posteriores a la firma. El plazo vence el 8 de marzo de 2027, pero no garantiza minas abiertas ni dinero desembolsado.
La hoja estadounidense del 8 de septiembre enumera garantías, préstamos, capital, compras anticipadas, seguros y facilitación regulatoria como vías para movilizar apoyo público y privado.
El mismo documento estadounidense pide permisos más ágiles y pisos de precio, mínimos destinados a proteger el mercado. También plantea revisar por seguridad nacional la venta de activos de minerales críticos, invertir en reciclaje y cooperar en conocimiento geológico.
La Cancillería señaló el 8 de septiembre que la cooperación busca conocimiento geológico, oportunidades de inversión, procesamiento con valor agregado, reciclaje, diversificación de cadenas y estándares ambientales, sociales y de gobernanza.
Conviene mirar la lista propia de Colombia. La Resolución 1006 de 2023 de la Agencia Nacional de Minería fijó los grupos de minerales de interés estratégico del país.
Son cobre, níquel, zinc, metales del grupo del platino, hierro, manganeso, carbón metalúrgico, fosfatos, magnesio, bauxita, oro, esmeraldas, materiales de construcción, arenas silíceas y silicio, caliza, yeso y cromo.
Las tierras raras no aparecen en esa lista. El texto estadounidense sí las nombra, así que los dos gobiernos no están partiendo del mismo inventario.
¿Colombia va a tener energía nuclear?
No hay una decisión oficial de construir una central nuclear. La hoja del Departamento de Estado del 8 de septiembre dice que Colombia «considera» desplegar energía nuclear, mientras la Cancillería describe el memorando como un diálogo técnico, gradual y responsable sobre posibles aplicaciones de esa tecnología.
Lo que sí existe hoy es un reactor de investigación. El registro de instalaciones nucleares del Ministerio de Minas y Energía muestra el reactor IAN R1, operado por el Servicio Geológico Colombiano, con licencia LO-MME-013-2025 vigente hasta el 23 de julio de 2030 y estado «instalación en operación».
Ese reactor no genera electricidad: sirve para investigación. Ninguna de las dos cosas —tener un reactor de investigación y tener una central— es lo mismo.
El Departamento de Estado indicó el 8 de septiembre que se explorarán reactores avanzados y reactores modulares pequeños, una de las tecnologías estadounidenses incluidas en el diálogo, además de combustible, equipos y servicios.
La misma hoja estadounidense incluye capacidad regulatoria, alianzas industriales e intercambios científicos y académicos. También menciona reactores de investigación; radioisótopos y medicina nuclear, dos aplicaciones no eléctricas incluidas en la cooperación; agricultura y gestión de residuos.
El Departamento de Estado añadió el 8 de septiembre que el marco se basa en las obligaciones del Tratado de No Proliferación y las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica, entidad que verifica los usos pacíficos de materiales nucleares.
¿Se habló del arancel del 12,5 %?
Los tres documentos oficiales del 8 de septiembre no anuncian una decisión sobre el arancel del 12,5 %. La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, autoridad comercial del Ejecutivo, informó en su aviso del 28 de julio que el gravamen rige desde el 24 de julio de 2026.
Según el aviso publicado en el Registro Federal el 28 de julio, Estados Unidos impuso el arancel a productos colombianos tras una investigación comercial relacionada con bienes producidos con trabajo forzoso.
Los tres documentos oficiales del 8 de septiembre tampoco anuncian una decisión sobre la evaluación estadounidense en materia de drogas. Por tanto, la firma de los instrumentos no puede presentarse como solución del arancel ni de ese otro asunto bilateral.
¿Qué se sabe y qué no se sabe todavía?
Se conocen los temas, las líneas de cooperación y el carácter no vinculante descrito por la Cancillería el 8 de septiembre. No se conocen los textos completos, los proyectos que serían seleccionados, su financiación efectiva ni una decisión colombiana de desplegar energía nuclear, según los tres resúmenes oficiales publicados ese día.
La hoja del Departamento de Estado fija seis meses para identificar y financiar conjuntamente proyectos mineros. Ese plazo no equivale a seis meses para abrir minas ni confirma que el capital ya esté disponible.
Los documentos oficiales del 8 de septiembre no identifican minerales, y tampoco informan reservas o volúmenes de producción colombianos. Por eso, esas cifras no pueden derivarse de los anuncios.
La hoja estadounidense y los dos comunicados colombianos del 8 de septiembre son resúmenes oficiales, pero ninguno publica el texto íntegro de los instrumentos. El alcance de cualquier paso posterior dependerá de decisiones que esos documentos aún no describen.
¿De dónde sale esta información?
La información procede de tres publicaciones oficiales del 8 de septiembre de 2026 sobre la firma y de un aviso comercial del 28 de julio. Las fuentes se agrupan por tema para distinguir los instrumentos minero y nuclear del contexto arancelario, que no cambió con esos documentos.
- Instrumentos sobre minerales y cooperación nuclear: hoja informativa del Departamento de Estado de Estados Unidos y comunicado de la Cancillería de Colombia sobre cooperación.
- Lugar, participantes y tipo de documentos: comunicado de la Cancillería de Colombia sobre el recibimiento y la firma.
- Contexto arancelario: aviso de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos en el Registro Federal.