domingo, 7 de agosto de 2022
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¿Cómo tributan las personas naturales en América Latina?

Frente a la insuficiencia de los sistemas tributarios latinoamericanos para movilizar recursos y reducir la desigualdad, se requiere fortalecer los impuestos de renta y patrimonio para las personas naturales, afirmó la CEPAL.

Impuestos

De acuerdo con el informe Panorama Fiscal. Los desafíos de la Política Fiscal en la recuperación transformadora pos-COVID-2019, publicado este año por la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (CEPAL), para movilizar recursos y reducir la desigualdad “es fundamental considerar los impuestos a las personas naturales, que deben ser pagados según su capacidad económica”. Por considerar que es difícil medir la capacidad económica, el Informe recurre a tres indicadores: renta, consumo y patrimonio. Y, a cada uno de estos, les atribuye un impuesto: Impuesto a la renta, Impuesto al Valor Agregado (IVA) e Impuesto al patrimonio o riqueza, respectivamente. 

Impuesto a la renta de personas naturales y de empresas



“Para que los países de América Latina se encaminen hacia sistemas tributarios progresivos es imprescindible fortalecer los impuestos directos, en particular el impuesto sobre la renta de las personas físicas o naturales”. El informe explicó que este impuesto en la Unión Europea produce una reducción del coeficiente de Gini —medida de desigualdad— del 11,6% y en América Latina una del 2,1%, por lo que se trata de un parámetro importante en la redistribución. 

De acuerdo con las cifras de la CEPAL, en 2019 se recaudó en América Latina el equivalente al 1,8% del PIB por concepto de impuesto a la renta de personas naturales, mientras que en la OCDE este porcentaje ascendió al 8,1%. 

Las cifras de la OCDE señalan que, en 2019, los países que tuvieron mayor recaudo por el impuesto de renta a las personas naturales fueron Dinamarca, con 24,3% del PIB; Islandia, con 14,7% y Nueva Zelanda, con 12,8%. Los países que menos recaudaron con este impuesto fueron México, con 3,4%; Chile, con 1,5%, y Colombia, con 1,2%. En cuanto al impuesto de renta para las empresas, la situación es distinta. Mientras Colombia, Chile y México tienen la tasa más alta, del 24,2%, 21,3% y 19,1%, respectivamente, Francia, Italia y Estados Unidos cuentan con las más bajas, del 4,9%, 4,6% y 3,9%.

Impuesto a personas naturales

Impuesto al patrimonio de personas naturales

Existen varios tipos de impuestos al patrimonio. Según el informe de la CEPAL, estos pueden clasificarse en ordinarios y extraordinarios. Mientras que los primeros se aplican con una periodicidad anual, los segundos se aplican ocasionalmente, cuando el Estado requiere recursos extraordinarios para enfrentar una crisis. Dentro de los impuestos ordinarios se encuentran los impuestos a la tenencia de la propiedad, como aquellos que gravan el patrimonio neto, los bienes inmuebles o los carros, y los impuestos a la transferencia de la propiedad, como los que gravan las transacciones, la herencia o las enajenaciones.

De acuerdo con las cifras de la CEPAL, mientras el recaudo proveniente del total de los impuestos a la propiedad en América Latina fue del 0,8% del PIB en 2018, en los países de la OCDE fue del 1,9% del PIB, un poco más del doble. 

  1. Sobre los impuestos a la tenencia de la propiedad: 

El impuesto al patrimonio neto grava, por lo general, la diferencia entre los activos y los pasivos de las personas naturales. Actualmente, este es aplicado en tres países de América Latina: Argentina, Colombia y Uruguay. Y, además de Colombia, se implementa en tres países pertenecientes a la OCDE: España, Noruega y Suiza. Según los datos de la CEPAL, en 2018 Argentina, Colombia y Uruguay recaudaron en promedio 0,1% del PIB por concepto de este impuesto. Comparativamente, los países de la OCDE —sin contar a Colombia, que es miembro de esta organización desde el año 2020— recaudaron 0,2%. 

En cuanto al impuesto que grava los bienes inmuebles o Impuesto predial, el informe señaló que se aplica en todos los países de la región, salvo El Salvador, y usualmente a nivel de municipios. Con este se financia buena parte de los servicios públicos. Aunque tiene una importancia considerable en el recaudo, pues representa para América Latina el 0,4% del PIB y para los países de la OCDE el 1.1%, es usualmente criticado por gravar el valor del inmueble bruto, sin considerar las deudas vinculadas a este. 

“También tienen un uso bastante extendido los impuestos a la tenencia de automóviles, que se aplican en 13 de los 17 países analizados, con recaudaciones que oscilan entre un mínimo del 0,01% del PIB, en Nicaragua, y un máximo del 0,61% del PIB, en el Brasil y Colombia. Este impuesto también se usa mayoritariamente como un instrumento de recaudación de los gobiernos locales, como ocurre en 9 de los 13 países”, determinó el informe.

  1. Sobre los impuestos a la transferencia de la propiedad: 

Según el informe, los impuestos a las herencias y donaciones aplican en 5 de los 17 países de América Latina. Su recaudo es bajo, salvo en Brasil, donde representaron para 2018 el 0,12% del PIB. Con los impuestos a las transferencias de bienes inmuebles ocurre distinto. 11 de los 17 países de la región lo implementan y su recaudo, en 2018, osciló entre el 0,01% del PIB, para el caso de Paraguay, y el 0,17% del PIB, para el de Brasil. Finalmente, señaló el informe, 9 países aplican algún tipo de impuesto a las transacciones financieras. Sus recaudaciones, en 2018, se movieron entre valores cercanos al 0%, en el caso de la República Dominicana, y un 1,61%, en el caso de Argentina. 

El informe no reporta cifras para el caso de Colombia en lo que respecta a los impuestos a las herencias y a las transferencias de inmuebles. En cuanto a los impuestos a las transacciones financieras, las cifras de la CEPAL indicaron que con estas se recaudó 0,78% del PIB en 2018. 

Según la CEPAL, los impuestos a la propiedad —especialmente el impuesto al patrimonio neto, que se calcula descontando las deudas— pueden mejorar la equidad de los sistemas tributarios, pues permiten gravar a las personas naturales según su capacidad de pago. Adicionalmente, suponen un avance importante en términos de progresividad fiscal, pues el patrimonio o riqueza se distribuye de forma más desigual que los otros dos indicadores (consumo e ingreso). 

Puede consultar el informe completo en este enlace.