¿Seguirán los descensos de los embalses? La CAR advierte sobre el desafío que no da aguante
Los descensos de los embalses en Bogotá siguen generando preocupación ante la temporada seca de 2025, con niveles críticos en el sistema Chingaza y el Agregado Norte. Aquí le contamos cómo va este desafío.
La disminución en los niveles de los embalses del sistema Chingaza y otras fuentes hídricas es un tema prioritario para Bogotá y sus alrededores. Los descensos de los embalses reflejan un panorama preocupante que requiere acciones urgentes ante la inminente temporada seca.

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Los descensos de los embalses y su continua importancia en el abastecimiento de agua
El sistema Chingaza, compuesto por los embalses Chuza y San Rafael, provee cerca del 50 % del agua que consumen los habitantes de Bogotá. Sin embargo, desde noviembre de 2024, los niveles en los descensos de los embalses han registrado una disminución significativa. Según informes de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), los niveles en el sistema Chingaza han caído por debajo del 50 %, mientras que el Agregado Norte ronda un 56 %.
Esta situación, impulsada por la reducción de las precipitaciones, es una alerta sobre la necesidad de gestionar adecuadamente este recurso vital. A pesar de las lluvias en octubre y noviembre, el consumo elevado durante diciembre agotó rápidamente las reservas acumuladas, lo que ha exacerbado los descensos de los embalses.
Temporada seca: un escenario desafiante
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha advertido que los primeros meses de 2025 estarán marcados por condiciones típicas de la temporada seca, lo que implica la continuación de los descensos de los embalses. La falta de lluvias genera una presión adicional sobre los sistemas de abastecimiento hídrico, haciendo indispensable la adopción de medidas para garantizar el suministro.
Las autoridades han hecho un llamado a la prudencia y al consumo responsable del agua. Si bien la Alcaldía de Bogotá suspendió el racionamiento de agua del 23 de diciembre al 6 de enero, se insiste en la necesidad de ahorrar y usar eficientemente el recurso hídrico.

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Instauración de medidas urgentes para mitigar la crisis
Ante este panorama, la CAR ha instado a las empresas de servicios públicos a implementar planes de contingencia que permitan afrontar la temporada seca de manera efectiva. Las medidas para evitar en lo posibles los descensos de los embalses incluyen:
- Monitoreo constante: generar reportes diarios sobre los niveles de los embalses para evaluar la evolución de la situación.
- Promoción del ahorro: educar a la ciudadanía sobre prácticas responsables de consumo de agua, como reducir el tiempo en duchas o reutilizar agua cuando sea posible.
- Recolección de agua lluvia: en zonas donde aún se registran precipitaciones, se alienta a las comunidades a recolectar y almacenar agua para uso posterior.
La responsabilidad no solo recae en las autoridades y empresas prestadoras de servicios, sino también en la ciudadanía. La cooperación de todos es crucial para evitar problemas graves de abastecimiento en el futuro inmediato.
Perspectivas para 2025 en los descensos de los embalses
A medida que Bogotá se prepara para enfrentar la temporada seca, el futuro de los descensos de los embalses dependerá de cómo se gestionen las acciones a nivel local y regional. Los niveles actuales de los embalses requieren una vigilancia constante y una acción decidida para garantizar que la población tenga acceso al agua en los próximos meses.
El alcalde Carlos Fernando Galán ha enfatizado en la importancia del ahorro, y habló de que las medidas tomadas en 2024 han permitido suspender temporalmente el racionamiento. Sin embargo, ha advertido que el esfuerzo debe continuar.
Por su parte, Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR, ha reiterado en la necesidad de que todos los actores involucrados, desde las autoridades hasta la ciudadanía, trabajen en conjunto para preservar el recurso hídrico.

¡No olvide que…!
Los descensos de los embalses en Bogotá son un recordatorio urgente de la importancia de gestionar adecuadamente los recursos naturales. Ahora con cambios en el medioambiente y condiciones climáticas adversas, cada acción cuenta para garantizar el abastecimiento de agua.
La temporada seca que se avecina presenta desafíos significativos, pero también una oportunidad para reforzar la educación, la conciencia ambiental y las políticas sostenibles.