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viernes, 2 de enero de 2026
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Desconéctese

Diego Torres, Columnista, Más Colombia

Diego Torres

Doctor en Física de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro del Consejo Superior Universitario de la UNAL.

Usted puede creer que vivimos los tiempos más oscuros de nuestra historia. Una impresión que es reforzada por las noticias saturadas de líderes más interesados en generar ruido en las redes sociales que en crear soluciones y bienestar para la sociedad.

Nuestros grupos de WhatsApp están dominados por los mismos temas llenos de un oscuro pesimismo, y hasta pareciera que nuestros amigos más cercanos han sido contaminados por “el lado oscuro de la fuerza”. Para hacer las cosas peor, hemos perdido la libertad de tener opiniones libres ante una posible andanada de ataques de los adalides de verdades incuestionables.


Vivimos ansiosos y estamos hartos de escuchar a los mismos con las mismas, fanáticos que no quieren cambiar ni de opinión ni tema de conversación. Los medios digitales que nos prometieron hace unas décadas una verdadera lucha contra la desinformación son ahora la principal fuente de noticias falsas y fatiga digital. Estamos exhaustos.

Es tiempo de desconectarnos de las redes sociales y decirnos unas cuantas verdades simples para reconocer que en realidad estamos viviendo los mejores momentos de la historia de la humanidad. No debemos privarnos del placer de vivir una vida que está esperando por nosotros sin pedirnos nada a cambio, y sin manejo de datos personales.

Aquí van cinco simples consejos para que recuperemos y disfrutemos de estos años maravillosos, antes de que nuestras pantallas digitales nos digan lo que debemos y no debemos creer y temer.

Primero, no responda de forma inmediata. Los mensajes digitales han creado la falsa sensación de que deben ser respondidos de inmediato. Esto nos pone en el peor de los escenarios, primero porque la urgencia hace que nos equivoquemos, y segundo porque esa misma urgencia hace que tengamos una tensión innecesaria. Si usted cree que su argumento es mejor por responder rápidamente, pues le puedo decir que en muchas ocasiones el silencio es el más poderoso de los gritos.

Segundo, desconéctese. La vida laboral y la privada deben estar separadas por una barrera infranqueable. No hay necesidad de llevar los problemas del trabajo a la vida personal, y es menos necesario el responder durante horas no laborales. Disfrute el placer de ser dos personas totalmente diferentes en su vida privada y su vida profesional. Deje los problemas de su trabajo justo afuera de la puerta de la casa.


Tercero, siempre privilegie el tener reuniones cara a cara por encima de las reuniones digitales. Tanto en su trabajo como en su vida personal tenga espacios para tener reuniones presenciales. Disfrute el placer de usar sus cinco sentidos en una conversación, dele al chisme y haga bromas utilizando no solamente su voz o su rostro, ríase de usted mismo mientras deja desconcertados a los demás. La presencialidad siempre será más poderosa que la virtualidad en todo.

Cuarto, reduzca el número de redes sociales. Alguna vez alguien me decía que si no me parecía horroroso los comentarios que las personas escribían en las redes sociales, a lo que yo respondí que en realidad había descubierto que creerle a los comentarios de las redes sociales era como convencerse de que uno era un gran empresario porque ganaba partidas de monopolio. La verdad es que a pesar de que son necesarias, las redes sociales no son la verdad, y es bueno tenerlas pero limitar tanto su cantidad como la credibilidad que le damos a las mismas.

Quinto, aléjese un poco de las noticias. Paradójicamente, las noticias realmente importantes terminan llegando por otros medios. La razón es muy simple, el modelo de negocios de los noticieros está basado en ser leídos frecuentemente, y no en tener noticias de calidad. Pero las noticias importantes terminan llegando gracias a los filtros de aquellos que viven “pegados a los noticieros” de manera obsesiva.

Dese la oportunidad de desconectarse. Visite a sus amigos. Borre algunas apps. Ignore las noticias. Descubre que su tranquilidad aumenta y el mundo seguirá girando a pesar de los apocalípticos vaticinios del final del mundo por dejar de ver un video en una red social.

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