¿En qué estado están los parques de barrio? Un nuevo índice creado por arquitecta de la UNAL permite saberlo con precisión
¿Cómo están realmente los parques de barrio en Colombia? Un índice desarrollado por una arquitecta de la UNAL busca responder esa pregunta con datos, criterios técnicos y una propuesta replicable en todo el país. Le contamos.
Una nueva herramienta permite conocer con precisión el estado de los parques de barrio en Colombia, sobre todo en un entorno donde muchos municipios desconocen cuántos existen o en qué condiciones se encuentran. Se trata del Índice de Condición del Espacio Público (ICEP), desarrollado por la arquitecta Tania Giraldo Ospina como parte de su tesis doctoral en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sede Manizales.
Este índice ofrece una medición objetiva sobre los parques de barrio, permitiendo clasificar su calidad en una escala de 0 a 5. La creación del ICEP surge de una necesidad detectada en distintas alcaldías: la ausencia de información clara sobre el espacio público y la toma de decisiones basada en criterios subjetivos.

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¿Cómo se evalúan los parques de barrio?
El ICEP analiza los parques de barrio desde cuatro dimensiones elementales: accesibilidad, confort, sostenibilidad y seguridad. Estas dimensiones se valoran mediante variables específicas que incluyen elementos como rampas, barandas, señalización, canecas y zonas verdes. Cada uno se califica según su estado funcional, permitiendo obtener un diagnóstico técnico.
- Accesibilidad: incluye rampas para personas con movilidad reducida y caminos sin obstáculos.
- Confort: evalúa mobiliario, espacios de descanso y condiciones de limpieza.
- Sostenibilidad: contempla mantenimiento de zonas verdes, uso de materiales adecuados y drenaje.
- Seguridad: considera iluminación, visibilidad, integridad de juegos infantiles y cercas.
El índice se desarrolló con sumas ponderadas en hojas de cálculo, permitiendo aplicar un sistema cuantitativo replicable y económico. Este enfoque también facilita establecer comparaciones entre distintos parques de barrio, lo que mejora la gestión del espacio público.
Aplicación y resultados en Manizales
Para validar su utilidad, el ICEP se aplicó en 10 parques de barrio de Manizales. Los criterios de selección fueron acceso libre, uso recreativo, ubicación en zonas residenciales y extensión menor a una hectárea. Los barrios incluidos en el piloto fueron Altos de Capri, Nogales, Prado, Villa Café, La Cumbre, Chipre, Guamal, Villa Hermosa, Sancancio y La Carola.
Los resultados mostraron deficiencias estructurales y de mantenimiento:
- Rampas mal diseñadas o inutilizables.
- Módulos de juego deteriorados.
- Zonas verdes descuidadas o secas.
- Señalización ausente o ilegible.
Estos hallazgos permiten priorizar inversiones basadas en evidencia y evitar decisiones arbitrarias. La implementación de este índice en más municipios facilitaría identificar carencias similares en otros parques de barrio del país.

Por otro lado, el Índice de Calidad de Espacio Público (ICEP) fue ajustado y validado mediante el método Delphi, con participación de expertos en urbanismo. Esta revisión permitió afinar los criterios técnicos y consolidar la versión 3.0 del índice, con el objetivo de evaluar de manera clara y consistente los parques de barrio.
La herramienta busca establecer un lenguaje común entre administraciones locales, profesionales del sector y ciudadanía para identificar el estado real de los parques y tomar decisiones informadas.
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Uso práctico más allá de Manizales
Aunque el ICEP fue desarrollado inicialmente en Manizales, puede aplicarse en otros municipios, incluso con recursos limitados. El índice permite llevar control sobre los elementos físicos del parque, priorizar intervenciones, facilitar auditoría ciudadana y comparar condiciones entre diferentes zonas urbanas.
Uno de sus aportes importantes es que las propias comunidades pueden usarlo para evaluar sus parques de barrio, identificar necesidades y exigir mejoras con base en datos verificables, promoviendo así una gestión más participativa del espacio público.
Asimismo, se sugiere que los municipios integren el ICEP a sus sistemas de información geográfica y planes de desarrollo, lo que facilitaría una distribución más equitativa de recursos, especialmente en sectores históricamente marginados.

Próximos pasos: incorporar lo social
Actualmente enfocado en lo físico y funcional, el ICEP podría ampliarse para incluir aspectos como la percepción ciudadana y el uso social de los parques de barrio. Esto permitiría diagnósticos más completos y conectados con las experiencias reales de los usuarios.
Ahora bien, donde los recursos son escasos, contar con herramientas técnicas como el ICEP puede marcar la diferencia en cómo se planifican y mejoran los espacios públicos locales.