¿Una erupción volcánica como la de Islandia es posible en Colombia? el Servicio Geológico responde
Ante la emergencia ocasionada por la erupción volcánica en la península de Reykjanes en Islandia, el Servicio Geológico Colombiano señaló grandes diferencias entre el volcán nórdico y los colombianos.
El 18 de diciembre, una erupción volcánica en la península de Reykjanes, Islandia, marcó el cuarto evento geológico de ese tipo en esa área desde 2021.
Esta erupción, la más grande hasta ahora, desencadenó una fisura de 3,5 km en la superficie. Pero, ¿podría algo así ocurrir en Colombia?
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A través de su cuenta de X, antes Twitter, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) explicó que este tipo de erupción, conocida como fisural, se origina a través de grietas en la superficie por las que emerge magma a altas temperaturas.

A diferencia de otras erupciones, estas suelen ser menos explosivas y generan menor emisión de ceniza, lo que reduce su riesgo.
Por su parte, las condiciones geológicas en Colombia presentan diferencias significativas, en comparación con las del país nórdico.
Mientras en Islandia la separación entre la placa Norteamericana y la Euroasiática facilita el ascenso fluido del magma, en Colombia, la placa Nazca se entierra bajo la placa Suramericana, lo que crea un entorno de compresión que afecta la geoquímica de la lava y su comportamiento.
En Colombia, la mayoría de los volcanes tienden a manifestar erupciones explosivas o violentas. Estos eventos implican la expulsión de material volcánico a altas velocidades y en grandes extensiones, con inmensas emisiones de ceniza, detalló el SGC.
Este tipo de explosiones, diferentes a la erupción volcánica en la península de Reykjanes, se traduce en un riesgo volcánico significativamente mayor para el país.
Grandes emisiones de ceniza caracterizan las erupciones volcánicas en Colombia
De acuerdo con el SGC, las erupciones volcánicas en nuestro país representan un riesgo mucho mayor al del volcán en Reykjanes.
Estas erupciones son resultado de la acumulación de presión, debida al material más viscoso y a la liberación repentina de gases atrapados en el magma.
Esto genera explosiones violentas que pueden lanzar rocas, cenizas y flujos piroclásticos a grandes distancias, representando un riesgo grave para las poblaciones cercanas.
La historia volcánica de Colombia ha sido testigo de erupciones notorias y muy violentas, como las del volcán Nevado del Ruiz en 1985, que provocaron flujos piroclásticos mortales y desencadenaron una avalancha de lodo que dejó enterrado al antiguo municipio de Armero junto con 28 mil personas.
La narración del suceso reside en el centro de información digital de la Alcaldía de Manizales, “los lahares, conformados por agua, hielo, material pirocástico incandescente, arena, lodo y otras rocas, avanzaron a una velocidad promedio de 60 kms por hora destruyendo todo a su paso”.
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“Uno de ellos, el que descendió por el río Lagunillas, arrasó con la población de Armero, sobreviviendo apenas la cuarta parte de sus habitantes; otro bajó por el río Chinchiná causando la muerte a cerca de 1.800 personas y destruyendo cerca de 400 viviendas”
El documental Fire of love narra la historia de una pareja de vulcanólogos, Katia y Maurice, quienes agruparon la gran clasificación de volcanes en dos: los rojos y los grises. El de Reykjanes es un ejemplo de los primeros, mientras que el Nevado del Ruiz representa a los segundos.
Los volcanes grises son de los más peligrosos y mortales que existen debido a que se crean grandes columnas de ceniza y escombros de roca que se elevan a grandes alturas, lo que dificulta la visión y un eventual control de la situación.
Erupción en Islandia: Volcán en Reykjanes desata caos y evacuaciones
Una violenta erupción volcánica sacudió la península de Reykjanes, al suroccidente de Islandia, desencadenando una serie de evacuaciones y cierres de instalaciones importantes en la zona.
Tras semanas de actividad sísmica creciente, el volcán finalmente estalló, obligando a unas 4.000 personas a evacuar la ciudad pesquera de Grindavik, mientras el famoso balneario geotérmico de Blue Lagoon fue cerrado por precaución.
La erupción, que se inició al norte de la ciudad a las 10:17 p. m. hora local, fue rápidamente confirmada por la Oficina Meteorológica de Islandia.
Imágenes y videos compartidos en redes sociales mostraron el brote de lava apenas una hora después de los primeros sismos.
El volcán, situado a unos 4 km al noreste de Grindavik, ha generado una grieta de aproximadamente 3,5 km de longitud.
La lava fluye a una velocidad sin precedentes, entre 100 y 200 metros cúbicos por segundo, siendo este un fenómeno mucho más intenso en comparación con las erupciones anteriores en la misma región.
Las consecuencias no se limitan a la península: el gas emanado podría afectar a la capital, Reikiavik, en las próximas horas, advirtieron las autoridades.
El humo y la ceniza ya se perciben a 30 km del epicentro, generando preocupación entre la población.
Las autoridades policiales han urgido a la población a mantenerse alejada de la zona de peligro.
Vidir Reynisson, de la Defensa Civil, describió la erupción como «un evento bastante grande», con la lava flujo en múltiples direcciones desde la grieta del volcán.
El ministro de Asuntos Exteriores, Bjarni Benediktsson, aseguró que los vuelos hacia y desde Islandia no se ven interrumpidos, manteniendo los corredores aéreos abiertos a nivel internacional.
Según la cadena BBC hasta las “las 08.00 GMT no había constancia de heridos”.