¿Huevos criollos o industriales? ¿Categoría A o B? esto es lo que debe saber a la hora de comprar huevos
Los huevos son una fuente completa de nutrientes, pero su calidad depende de varios factores. Le contamos cuál es la diferencia entre los huevos criollos e industriales y qué tipo de huevos puede encontrar en el mercado.
Uno de los alimentos más consumidos por los colombianos es el huevo. Se trata de una fuente completa de nutrientes que benefician nuestra salud de múltiples maneras.
La clara y la yema proporcionan proteínas de alto valor biológico con todos los aminoácidos esenciales para el organismo. Además, la yema contiene grasas saludables, vitaminas del grupo B, A y D, minerales como fósforo, zinc, hierro y selenio, así como carotenoides que protegen la salud ocular.
Los huevos son altamente saciantes y extremadamente versátiles en la cocina, ya que pueden prepararse de diferentes maneras, tanto en platos salados como dulces, lo que los convierte en un ingrediente indispensable en la alimentación diaria.
Si le preocupa el origen de los alimentos que lleva a la mesa, aquí le contamos qué tipos de huevos puede encontrar en el mercado y qué hay detrás de la producción de cada uno.
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Diferencias entre los huevos criollos y los huevos industriales
Seguramente ha escuchado que los huevos de campo no se comparan con las muchas variantes industriales que ofrece el mercado colombiano. Pues bien, son varios los aspectos que diferencian los huevos industriales de los huevos criollos. Desde la producción, hasta la forma de alimentar las gallinas, los huevos criollos ofrecen mejor calidad al consumidor.
Para empezar, la producción de los huevos criollos es completamente diferente de la producción de alimentos industriales. Mientras que las gallinas industriales pueden llegar a producir hasta dos huevos al día, las criollas, que disfrutan de una crianza más natural en el campo, suelen producir entre 3 y 5 huevos a la semana.
Esta diferencia en la productividad se atribuye al hecho de que las gallinas industriales son estimuladas con químicos para aumentar su producción, mientras que las criollas siguen un ciclo más natural de puesta.
Desde luego, la crianza de las gallinas ponedoras de huevos es distinta cuando éstas conviven libremente en el campo colombiano. Las gallinas criollas se alimentan con una dieta más variada, que incluye maíz, pasto, vegetales y lombrices. Por otro lado, las gallinas industriales se basan en alimentos procesados convencionales.
En general, las condiciones de crianza son diferentes: las criollas disfrutan de libertad en el campo, mientras que las industriales pasan la mayor parte de su vida estabuladas, lo que puede afectar su bienestar y calidad de vida.
Pero, ¿y el sabor?
¿Qué pasa con el sabor del producto? ¿Son más ricos los huevos criollos? Debido a una dieta más diversa y a una crianza más natural, los huevos criollos suelen tener un sabor más rico y una textura más consistente.
Además, contienen más proteínas y son preferidos por aquellos con necesidades nutricionales específicas. Por el contrario, los huevos industriales pueden presentar un sabor más uniforme y menos distintivo. Además de tener un contenido nutricional potencialmente menor debido a la alimentación menos variada de las gallinas.
Aunque los huevos criollos tienden a tener un precio más alto que los industriales debido a su producción más laboriosa y natural, ofrecen mejor calidad al consumidor, de modo que se han convertido en una opción popular.
Recientemente, la demanda por los huevos criollos está en aumento, especialmente entre consumidores conscientes de la calidad y el bienestar animal. A pesar de su precio más elevado, muchos consumidores están dispuestos a pagar más por los huevos criollos debido a su percepción de mayor calidad y valor nutricional.
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¿Qué pasa con el precio?
En términos generales, los huevos criollos superan en costos a los huevos industriales. En promedio, el incremento ronda el 30%, de modo que mientras la unidad de un huevo industrial puede estar en $700 colombianos, un huevo criollo puede costar alrededor de $1.000.
Desde luego, el costo de los huevos varía dependiendo del tamaño y del lugar en el que se comercializan, pero en general, los huevos industriales son más asequibles y por lo tanto, la opción predilecta de aquellos que deben cuidar más el bolsillo al comprar productos de la canasta familiar.

Tipos de huevos y su clasificación
El primer paso para entender qué tipos de huevos hay en el mercado y cuál es la mejor elección para usted, es conocer su clasificación. Según la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (FENAVI), los huevos pueden ser clasificados en cinco categorías distintas: B, A, AA, AAA y Yumbo, en función de su peso, siendo el último el de mayor peso y dimensión.
Esta clasificación resulta fundamental para las empresas productoras de huevos, ya que determina la calidad y el valor comercial del producto final. El proceso de clasificación se vuelve crítico, ya que garantiza que los huevos cumplan con los estándares establecidos y se ajusten a las necesidades y preferencias del mercado.
La producción y distribución de huevos es un proceso meticuloso que implica estándares estrictos para garantizar la calidad y la seguridad alimentaria. En este sentido, la Ley establece dos categorías principales de huevos: los frescos y los de segunda calidad.
Los huevos frescos, identificados como de “Categoría A”, son aptos para el consumo humano y deben cumplir una serie de requisitos rigurosos. Desde la integridad de la cáscara hasta la consistencia de la clara y la visibilidad de la yema, cada aspecto se evalúa minuciosamente para garantizar su idoneidad. Además, estos huevos se clasifican según su peso, lo que permite una distribución precisa para satisfacer las necesidades del mercado.
Por otro lado, los huevos que no cumplen con los estándares establecidos para la “Categoría A” son designados como de “Categoría B” o “huevos de segunda calidad”. Estos huevos, aunque no son aptos para el consumo directo, juegan un papel crucial en la industria de ovoproductos, donde se procesan para su uso en la industria alimentaria o no alimentaria.
Es importante destacar que tanto los huevos frescos como los de segunda calidad deben ser manejados con cuidado y no someterse a tratamientos de conservación que comprometan su integridad o seguridad. La clasificación adecuada y el cumplimiento de los estándares de calidad no solo garantizan la satisfacción del consumidor, sino que también promueven la salud pública y la confianza en el suministro de alimentos.