¿Hay riesgo de apagón en 2024? claves para entender los desafíos de la energía eléctrica en Colombia
¿Qué le preocupa más, un apagón eléctrico o que le suba el recibo de la energía? Estos son dos temores que aumentan a medida que se acerca el fenómeno de El Niño. La energía eléctrica en Colombia se genera principalmente con agua, por eso las sequías afectan tanto el servicio.
Varias voces han alertado sobre la posibilidad de un apagón por el riesgo financiero que tienen las comercializadoras de energía eléctrica en Colombia. A eso se suma el miedo a una sequía.
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El Gobierno dio un parte de tranquilidad y habló de algunas medidas para evitar que el servicio se interrumpa. Más Colombia le explica en qué consiste el problema.
¿Cómo funciona el servicio de energía eléctrica en Colombia?
La matriz de generación de energía eléctrica en Colombia es la sexta más limpia del mundo, según Acolgen. El 68,3% de la capacidad instalada actualmente es de fuentes hidráulicas, el 30,7% es de termoeléctricas y el otro 1%, de fuentes renovables alternativas.
La capacidad instalada no significa que la energía que se consume efectivamente provenga en dichas proporciones de esas fuentes. Durante el 2022, el 83,66% de la energía eléctrica consumida en Colombia fue hidráulica, el 14,6% provino de la térmica y el 1,74% restante fue de fuentes alternativas, según Corficolombiana.
El servicio de energía eléctrica en Colombia está conformado por cuatro agentes: el primer paso son los generadores, que producen la energía a partir de las hidroeléctricas, las termoeléctricas y las energías alternativas. Luego están los transmisores, que transportan la energía desde las centrales eléctricas hasta las subestaciones de transformación.
El tercer eslabón son los distribuidores, que se encargan de llevar la energía eléctrica hasta el consumidor final. El cuarto agente son las comercializadoras, que compran la energía eléctrica en el mercado mayorista y se la venden a los usuarios finales. Es a estas comercializadoras a las que se les paga la factura.
Las comercializadoras contratan la energía eléctrica en Colombia de dos maneras: a través de contratos a largo plazo o a precio de bolsa. En la actualidad, aproximadamente el 80% se tranza en contratos y el 20% se compra a precio de bolsa, según Acolgen.
¿Hay amenaza de apagón en Colombia?
En días pasados el Contralor General encargado, Carlos Mario Zuluaga, dijo que para inicios del 2024 Colombia puede “tener un problema serio de abastecimiento energético y un apagón financiero que puede también terminar siendo un apagón real de energía”.
En su declaración, Zuluaga menciona los dos riesgos para que se dé un apagón: el desabastecimiento y los problemas financieros.
El tema del desabastecimiento de energía eléctrica en Colombia está asociado a la sequía por el fenómeno de El Niño, que se espera dure desde diciembre hasta marzo del próximo año, según el IDEAM.
Sin embargo, por ahora eso no parece ser un problema, pues a octubre de 2023 los embalses de Colombia se encuentran en 73% de su capacidad en promedio, lo que da reservas para la sequía.
De acuerdo con Natalia Gutierrez, presidenta de Acolgen, “tenemos energía para superar el fenómeno de El Niño. Los balances de la UPME demuestran que entre la oferta y la demanda tenemos un 9% de colchón. Si no pasa nada extraordinario, Colombia pasaría el fenómeno de El Niño de una manera tranquila”.
En el mismo sentido se pronunció el ministro de Minas, Andres Camacho, quien aseguró que “no va a haber desabastecimiento en la generación de energía. Tenemos la garantía, que nos dan los comités técnicos, de que no va a haber desabastecimiento por el fenómeno de El Niño”.
Sin embargo, el Ministro reconoció que sí hay problemas financieros, lo cual lleva al segundo punto.
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Los riesgos financieros de las comercializadoras de energía eléctrica en Colombia
Durante la pandemia, el Gobierno de Iván Duque creó la “opción tarifaria”, un mecanismo por el cual las comercializadoras pudieron realizar aumentos graduales en las tarifas.
En octubre de 2023, 14 ex ministros de Minas enviaron una carta al Gobierno de Petro para alertar que “17 comercializadores que atienden casi el 40% de la demanda comercial del país se encuentran en serias dificultades financieras”. La deuda ya supera los COP $5 billones.
Para enfrentar ese problema, el Gobierno aprobó una línea de crédito en Findeter por $1 billón de pesos para darles liquidez a las comercializadoras. El ministro Camacho explicó que esa es una medida de choque para el corto plazo que les da flujo de caja a las comercializadoras.
El ministro de Minas también habló de tomar medidas en el largo plazo para no cargarle todos los riesgos del servicio de energía eléctrica en Colombia a los usuarios.
Una de las posibilidades que ha planteado el Ministro es modificar la Ley 142 de 1994, de los servicios públicos domiciliarios, y la Ley 143, que establece el régimen de energía eléctrica en Colombia.
¿Subirán los recibos de energía eléctrica en Colombia?
El Ministro Camacho ha sostenido que no subirán las tarifas de energía para suplir la deuda que hay con las comercializadoras. Según él, el objetivo es buscar soluciones que no le carguen toda la deuda a los consumidores.
“Tenemos que buscar mecanismos en los que las comercializadoras puedan extender y renegociar las deudas”, dijo.
Sin embargo, hay presiones que pueden jalar las tarifas al alza. Natalia Gutierrez, directora de Acolgen, explica que varias de empresas públicas comercializadoras, que tienen participación del Gobierno en sus juntas, “tomaron malas decisiones y no se protegieron para el fenómeno de El Niño”.
Eso significa que no hicieron suficientes contratos a largo plazo, por lo cual tendrán que comprar a precio de bolsa.
Otro hecho que puede presionar la subida de la tarifa de la energía eléctrica en Colombia es el alto precio del gas y el carbón. Esto se debe a que las reducciones en la generación de las hidroeléctricas se suplen con las termoeléctricas, que funcionan con esos combustibles fósiles que están caros.
El superintendente de Servicios Públicos, Dagoberto Quiroga, sostiene que uno de los problemas de la tarifa es que, por una regulación de 1995, las generadoras pueden fijar los precios según su libre percepción de riesgos.
La generación tiene un peso del 34% en la tarifa, así que ahí puede haber un resquicio para que los recibos suban más de lo justificado.