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jueves, 8 de enero de 2026
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Subfacturación en las importaciones de hilos de coser de fibras sintéticas está afectando fuertemente las finanzas públicas

La subfacturación que se viene dando en las importaciones de hilos de coser de fibras sintéticas amenaza al sector textil y agrava la crisis fiscal de Colombia. ACOPI exige medidas urgentes y umbrales realistas.
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La subfacturación en las importaciones de hilos de coser de fibras sintéticas discontinuas ha emergido como un problema crítico que socava las finanzas públicas de Colombia, especialmente en un momento de crecientes dificultades fiscales. 

A pesar de la contundente evidencia y las solicitudes del sector privado, la inacción gubernamental y la falta de alineación interinstitucional persisten, lo que permite que esta práctica fraudulenta continúe afectando la producción nacional y el empleo.

ACOPI Bogotá Cundinamarca, en representación de las micro, pequeñas y medianas empresas del sector textil y confección, ha liderado la solicitud para establecer umbrales de precios que contrarresten la subfacturación sistemática. 

En concreto, ha propuesto un umbral ajustado al alza, entre USD $2.50 y $2.70 por kilogramo bruto, basándose en la evidencia documental y el análisis del comercio exterior, lo que contrasta marcadamente con la propuesta del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) de USD $1.30/kg bruto.

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Subfacturación en las importaciones de hilos de coser de fibras sintéticas

El mercado colombiano de hilos de coser de fibras sintéticas discontinuas ha experimentado una transformación preocupante, con una entrada masiva de productos importados a precios artificialmente bajos. 

ACOPI Bogotá Cundinamarca ha documentado extensivamente cómo empresas específicas importan estos productos a precios significativamente por debajo de los valores internacionales de mercado. Esta tendencia decreciente en el precio implícito por kilogramo de las importaciones en Colombia sugiere prácticas sistemáticas de subfacturación y posibles casos de contrabando técnico.

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Para la subpartida arancelaria 5508101000 («hilo de coser de fibras sintéticas discontinuas, acondicionado para la venta al por menor»), el precio implícito por kilogramo importado disminuyó de USD $3.08 en 2021 a USD $1.05 en 2023, aunque se recuperó levemente a USD $1.54 en 20249

De manera similar, para la subpartida 5508109000 («los demás hilos de coser de fibras sintéticas discontinuas»), el precio implícito pasó de USD $2.09 en 2021 a USD $1.58 en 2023, recuperándose a USD $2.77 en 2024. Esta variabilidad es un claro indicio de subfacturación, y el porcentaje de mercancía subfacturada ha aumentado del 45.64% en 2022 a un alarmante 77.3% en 2024.

En el primer trimestre de 2025, esta tendencia al alza en la subfacturación continuó, lo que subraya la urgencia de medidas correctivas. El problema no es solo una competencia de precios, sino una distorsión estructural del mercado que coloca a los productores nacionales en una desventaja competitiva insostenible.

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Actores y disparidades de precios

El análisis detallado de los datos de las importaciones en Colombia revela una marcada disparidad en los precios declarados por las empresas. Por ejemplo, en 2022, el 38.7% de las importaciones de la subpartida 5508101000 fue realizado por dos empresas (Elephant Import & Export SAS e IEXPOR SAS) que facturaron por debajo de USD $0.7 por kilogramo, mientras que otras empresas importaron el 35.6% del total a un precio implícito promedio de USD $4.39. 

En 2023, el 50.8% de las importaciones de la misma subpartida fue realizada por Grafory SAS, Inter Comercy SAS y Representaciones Damb SAS, con precios por debajo de USD $0.26. Nuevos actores con precios extremadamente bajos continuaron en 2024 y 2025, evidenciando la persistencia del problema.

Para la subpartida 5508109000, en 2022, IEXPOR SAS representó el 40.8% de las importaciones con un precio por kilogramo de USD $0.39, en contraste con empresas que importaron a un valor promedio de USD $4.14. En 2023, seis empresas explicaron el 63% de las importaciones con un valor promedio FOB de USD $0.36, mientras que otras importaron a un precio implícito promedio FOB de USD $3.36.

Un umbral insuficiente y un riesgo para el mercado

El MinCIT ha propuesto un umbral de USD $1.3/kg bruto, pero el sector productivo lo considera «manifiestamente insuficiente» y propone un rango de USD $2.5 a $2.7/kg bruto. Esta contrapropuesta se sustenta en facturas de importación legítimas y cotizaciones de proveedores que reflejan costos de adquisición significativamente superiores al umbral propuesto por el MinCIT.

La marcada diferencia entre el umbral gubernamental y los precios de importación legítima (USD $2.61-$2.98/kg) y las cotizaciones de proveedores (USD $2.82-$3.19/kg) revela una brecha significativa en la valoración de los productos. 

El umbral propuesto por el gobierno se acerca más a los precios subfacturados (que en algunos casos llegan a USD $0.15/kg) que a los precios reales del mercado, lo que sugiere que la metodología utilizada podría estar influenciada por los mismos datos fraudulentos que se pretenden combatir. Una política basada en un umbral tan bajo no solo sería ineficaz, sino que podría, de manera inadvertida, legitimar el comercio ilícito.

Cuando los precios de importación legítimos se sitúan alrededor de USD $2.5-$3.0/kg y algunos importadores declaran precios tan bajos como USD $0.15/kg, el margen de beneficio para la subfacturación es enorme, creando un poderoso incentivo económico para las actividades fraudulentas. Un umbral más alto y realista, como el propuesto por ACOPI, reduciría significativamente la rentabilidad de la subfacturación, combatiendo el problema de manera más efectiva.

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Inacción gubernamental y recomendaciones

La situación actual, donde el MinCIT recomienda una medida pero la DIAN sugiere un cambio metodológico, pone de manifiesto una falta de alineación interinstitucional. Una política eficaz requiere un enfoque cohesivo donde los diferentes organismos gubernamentales trabajen de manera concertada, y la resolución rápida de estas diferencias metodológicas es crucial para proteger de inmediato la industria.

ACOPI ha formulado recomendaciones estratégicas, incluyendo la adopción inmediata del rango de umbral propuesto (USD $2.5-$2.7/kg bruto), el establecimiento de un mecanismo de revisión y actualización anual para todos los umbrales de precios, el fortalecimiento de la fiscalización aduanera y las medidas anticontrabando, y la colaboración continua entre el gobierno y la industria.

Es imperativo que el Gobierno actúe con contundencia para ajustar y emitir los umbrales de precios de importación en Colombia, eliminando este grave fenómeno que socava las finanzas públicas y distorsiona la competencia en el mercado nacional. 

La inacción no solo perpetúa el fraude aduanero, sino que también pone en riesgo la sostenibilidad del aparato industrial colombiano.

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