Jeans: de una prenda de trabajo a un básico infaltable

Eran estéticamente sencillos, pero tenían una gran virtud: la resistencia necesaria para intensas jornadas de trabajo en altamar y en el campo.
Levi Strauss, un sobrante de lona y un gran invento
Oscar Levi Strauss fue un sastre alemán y judío devenido en empresario, responsable de la existencia de los jeans hombre. Nació en 1829 y falleció en 1902.
En el año 1847 abandonó su ciudad natal con destino a Nueva York. Seis años después, con menos de 18 años, se estableció en la ciudad norteamericana de San Francisco, donde estableció su primer negocio, una mercería en la que vendía insumos para el tejido y la costura.
Pero poco a poco el comercio fue creciendo y transformándose. Levi Strauss le incorporó primero la venta de telas de lona, que se empleaba para confeccionar los toldos de las carretas y las tiendas de campaña del ejército, hasta que los militares devolvieron un pedido quejándose de su mala calidad.
El hasta entonces pequeño comerciante se encontró con un gran sobrante de lona, gracias al cual ideó los jeans Levi’s hombre.
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El hombre se detuvo a observar los pantalones que vestían los buscadores de oro y los vaqueros, y le llamó la atención la cantidad de veces que debían reponerlos.
Investigando, descubrió que se debía al desgaste y deterioro propios del trabajo, así como a la poca resistencia que ofrecían las telas hasta el momento empleadas. Y tuvo la brillante idea de confeccionar jeans denimlab hombre con la lona resistente rechazada por el Ejército.
Los primeros modelos de jeans
Los primeros diseños de Levi Strauss, en el año 1850, fueron jeans anchos hombre. Duros, ásperos y muy poco estéticos, pero lo necesariamente resistentes para ejercer labores manuales. Y dotados de muchos bolsillos ideales para conservar muestras de oro y para guardar las herramientas y útiles de los vaqueros. El éxito fue rotundo y la producción no daba abasto para saciar la demanda.
Si bien la resistencia de los vaqueros era su mayor ventaja, el peso que esa cualidad implicaba comenzó a ser su principal desventaja. Porque además de incómodo, hacía que se abrieran los bolsillos.
Entonces, hacia 1860 Oscar Levi Strauss reemplazó la rígida lona por la sarga de Nimes, un género similar pero más delgado y liviano, al que tiñó del azul índigo típico de los jeans para hombres hasta el día de hoy.
Ese tinte azulado y nada uniforme sería el color de los vaqueros por el resto de la historia, logrado con una técnica azarosa. Levi Strauss sumergía un montón de prendas en un abrevadero, las removía durante unos días y luego las secaba al sol. Este era un proceso innovador que luego se replicaría también en los modelos de jean negro hombre.
Los remaches y la patente Levi’s
Años después, Levi Strauss encontró una solución para que los bolsillos no se abrieran y para evitar que los pantalones se descosieran en la entrepierna. Le incorporó al jean Levi’s hombre los remaches de cobre inventados por su colega y luego socio Jacob Davis. Los aplicó en la base de la bragueta y en la costura de los bolsillos.
Jacob y Oscar aunaron sus ideas, se asociaron y obtuvieron la patente de aquel producto en 1873. El primer lanzamiento patentado fueron los jeans Levi’s 501 hombre, los cuales fueron sufriendo modificaciones necesarias.
El remache de la bragueta de los vaqueros que usaban los mineros se calentaba al exponerse al fuego. Y como no usaban ropa interior, la temperatura llegaba a quemar sus partes íntimas. Debieron eliminarlos de aquella zona y colocarlos en otras menos sensibles, pero los problemas continuaron con los jeans Levi’s hombre originales.
En el año 1935, los modelos se volvieron masivos. Fueron consumidos incluso por niños y niñas en edad escolar, que dañaban los bancos con los remaches de los bolsillos traseros. Por esta razón, fueron suprimidos.
Un objeto de la moda y una insignia de la rebeldía
La popularidad de los jeans Levi’s hombre originales llegó a la pantalla del cine, al ser lucidos por actores como John Wayne y Gary Cooper en las películas de vaqueros. Inmediatamente, los consumidores los adoptaron para la vida diaria. Y el furor no tardó en traspasar la barrera del género; actrices como Ginger Rogers los impusieron en la moda femenina.
Para entonces, los fabricantes diseñaban modelos más ajustados, semejantes al jean skinny hombre de la actualidad, pero aún sin elasticidad. Los vaqueros eran ya objetos de deseo de los consumidores. Protagonistas de una nueva moda y una atracción para los diseñadores.
Levi’s sumó mejoras como una costura doble y anaranjada que identificaba a la marca. Presillas para sostener el cinturón y botones en lugar de cremalleras. El jeans Levi’s 501 para hombre cautivaba a jóvenes y adultos de la época. Y en la década del 50 se impusieron como insignia de la juventud rebelde. Elegidos por estrellas del rock, hippies y manifestantes en contra de la guerra.
Entre 1960 y 1970, usar un jean denimlab hombre era una forma de apoyar a la clase trabajadora. Y, en el caso de las mujeres, de mostrar la igualdad de género. Entre los 70 y los 80 los diseñadores de alta costura comenzaron a crear jeans con improntas propias que inundaban las pasarelas. Y la publicidad los posicionó como una prenda atrevida y sensual.
Desde los 90, todas las marcas lanzan sus colecciones de denimlab jeans hombre y mujer y los diseños se multiplicaron. Los hay amplios y ajustados. Negros, de colores, plenos, lavados con arena y nevados. Modernos y vintage. De tiro alto, medio y bajo.
Lo cierto es que hoy todos ellos tienen al menos un denimlab jean skinny hombre negro en el placar. Y todas ellas un vaquero para todo tipo de ocasión.