¡Preocupante! Colombia enfrenta una crisis por cerca de 200 cocodrilos en peligro de extinción y falta de alimento
Una crisis administrativa tiene en riesgo a cientos de cocodrilos en peligro de extinción que forman parte de uno de los programas científicos más importantes de conservación en Colombia.

El programa de conservación del caimán llanero en Colombia atraviesa una crisis administrativa que mantiene a casi 200 ejemplares sin alimentación ni atención veterinaria regular. Investigadores y especialistas alertaron que la situación pone en riesgo años de trabajo científico para recuperar poblaciones de cocodrilos en peligro de extinción en la Orinoquía.
El conflicto involucra a la Universidad Nacional de Colombia, al Ministerio de Ambiente y a corporaciones ambientales vinculadas al Programa Nacional para la Conservación del cocodrilo del Orinoco, considerado una de las especies más amenazadas del continente.
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Además de preocupación por los cocodrilos en peligro de extinción, denuncian falta de alimentación y hacinamiento
De acuerdo con documentos revisados en una investigación que realizó el sitio web de noticias ambientales Mongabay Latam, los animales permanecen en instalaciones del Parque Agroecológico Merecure y de la Universidad de los Llanos, en Villavicencio. Allí permanecen ejemplares de alta diversidad genética que forman parte de estrategias de reproducción y liberación de cocodrilos en peligro de extinción.
Investigadores denunciaron que entre noviembre de 2025 y abril de 2026 no hubo suministro continuo de alimento ni visitas veterinarias autorizadas por parte de la Universidad Nacional. También reportaron la pérdida de más de 1.200 huevos que no fueron recolectados para continuar el programa de reproducción de cocodrilos.
Además, se detectaron otros problemas:
- Hacinamiento de ejemplares adultos.
- Suspensión de monitoreos veterinarios.
- Falta de recolección de huevos.
- Demoras administrativas entre instituciones.
- Ausencia de decisiones sobre el futuro del programa.
Veterinarios vinculados a la Estación de Biología Tropical Roberto Franco señalaron que en 2026 no recibieron autorización para atender animales fuera de la estación. Según especialistas, el estrés y la falta de reorganización por tamaños aumentaron las agresiones entre los reptiles.
Las advertencias de investigadores: muertes del caimán llanero
La crisis ya dejó al menos dos muertes reportadas. Una ocurrió en el Parque Merecure y otra en la estación Roberto Franco, donde un ejemplar fue atacado por otros animales. Investigadores sostienen que estos hechos reflejan el deterioro del manejo de los cocodrilos en peligro de extinción.
El veterinario Germán Preciado aseguró que desde diciembre de 2025 no se autorizan visitas técnicas para revisar a los animales alojados en Merecure y Unillanos. Además, afirmó que solo existe un contrato de alimentación para los ejemplares ubicados dentro de la estación de la Universidad Nacional.
La decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional, Lucy Gabriela Delgado, negó responsabilidad directa sobre la manutención de los animales y sostuvo que el papel de la institución es técnico y científico. También afirmó que corresponde a las autoridades ambientales definir el destino de los ejemplares del cocodrilo del Orinoco.
Sin embargo, investigadores advirtieron que la falta de coordinación institucional puede afectar la recuperación de una de las especies de cocodrilos en peligro más importantes de Suramérica.
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Un programa científico que sí mostraba resultados
El programa ProCaimán funciona desde 1998 y fue creado para evitar la desaparición del caimán llanero, especie clasificada en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Durante los últimos años, investigadores desarrollaron estudios genéticos para identificar ejemplares aptos para liberación en vida silvestre. Entre 2016 y 2024 fueron liberados más de 40 individuos en zonas de la Orinoquía colombiana.
La investigadora Ana María Saldarriaga explicó que el trabajo permitió seleccionar animales con perfiles genéticos adecuados para fortalecer poblaciones naturales del cocodrilo del Orinoco. Parte de esas liberaciones incluyó monitoreo satelital y estudios científicos publicados en revistas especializadas.
Especialistas consideran que los avances demostraban resultados en la recuperación de cocodrilos en peligro de extinción, especialmente en áreas cercanas al río Tomo y la cuenca del Orinoco.
Conflictos administrativos frenan la conservación
La Universidad Nacional mantiene investigaciones internas sobre presuntas irregularidades en inventarios y traslados de animales. La decanatura sostiene que existen inconsistencias en registros y salvoconductos utilizados durante años por el programa.
Investigadores señalados rechazaron esas acusaciones y aseguraron que todos los ejemplares poseen microchips de identificación y registros verificables. También insistieron en que los conflictos administrativos no justifican mantener sin manejo adecuado a los cocodrilos en peligro de extinción.
Mientras las entidades no definen responsabilidades, expertos advierten que el deterioro del programa amenaza décadas de investigación sobre el caimán llanero y compromete el futuro del cocodrilo del Orinoco en Colombia.