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miércoles, 1 de abril de 2026
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Magnicidios en Colombia: la trágica historia que se repite con Miguel Uribe

Los magnicidios en Colombia son más que páginas tristes en los libros de historia. Colombia amaneció con la dolorosa noticia de la muerte del Senador y precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay.
magnicidios en Colombia

La muerte del precandidato a la presidencia, Miguel Uribe Turbay, ocurrió anoche en el norte de la capital, luego de dos meses en los que luchó por su vida, tras el atentado del que fue víctima.

El ataque ocurrió cuando el dirigente se encontraba en un mitin político en la localidad de Fontibón. Fue perpetrado por un menor de edad que le disparó en repetidas ocasiones, conmocionando a un país hastiado de la violencia política.


El crimen ha generado una oleada de condenas nacionales e internacionales. Autoridades locales y el Gobierno Nacional han prometido una investigación “a fondo” para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables. Hasta el momento son seis las personas capturadas por el atentado.

La muerte de Miguel Uribe revive una herida que Colombia no logra cerrar: la violencia política que ha segado la vida de figuras clave en momentos decisivos de la historia.

Jorge Eliécer Gaitán
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Jorge Eliécer Gaitán: el Bogotazo y el inicio de una era de violencia

El 9 de abril de 1948, Jorge Eliécer Gaitán, líder liberal y candidato presidencial con amplio respaldo popular, fue asesinado en Bogotá por Juan Roa Sierra. Las circunstancias del magnicidio nunca fueron aclaradas del todo.

Su muerte provocó el “Bogotazo”, una revuelta popular que dejó cientos de muertos y marcó el inicio de un prolongado periodo de violencia bipartidista. El asesinato de Gaitán se convirtió en un símbolo de las oportunidades democráticas frustradas en el país.

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Guillermo Cano Isaza: un ataque a la libertad de prensa

El 17 de diciembre de 1986, Guillermo Cano, director del diario El Espectador, fue asesinado en Bogotá por sicarios del cartel de Medellín. Cano había denunciado con valentía las estructuras criminales del narcotráfico y su penetración en la política.

Su asesinato fue un golpe directo a la libertad de prensa y evidenció el riesgo mortal que enfrentaban periodistas comprometidos con la verdad en plena expansión del poder de los carteles.

Jaime Pardo Leal: el exterminio de la Unión Patriótica

El 11 de octubre de 1987, Jaime Pardo Leal, presidente de la Unión Patriótica (UP) y candidato presidencial, fue asesinado en la vía La Mesa–Bogotá por sicarios. Su muerte formó parte del exterminio sistemático contra la UP, que dejó miles de víctimas.

Pardo Leal había denunciado amenazas constantes y la persecución contra su partido, lo que convirtió su asesinato en uno de los crímenes más representativos de esa ola de violencia política.

Luis Carlos Galán
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Luis Carlos Galán: un país indignado

La noche del 18 de agosto de 1989, durante un mitin en Soacha, Cundinamarca, Luis Carlos Galán Sarmiento, candidato presidencial por el Nuevo Liberalismo, fue asesinado por sicarios vinculados al narcotráfico y a sectores políticos corruptos.

Galán, símbolo de la lucha contra el narcotráfico, representaba la esperanza de un cambio profundo. Su asesinato generó un rechazo masivo y se convirtió en uno de los episodios más recordados de la historia política reciente.

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Bernardo Jaramillo Ossa: otra víctima de la UP

El 22 de marzo de 1990, Bernardo Jaramillo Ossa, candidato presidencial de la Unión Patriótica, fue asesinado en el aeropuerto El Dorado de Bogotá por un joven sicario vinculado al narcotráfico.

Jaramillo había asumido la bandera de la paz y la reconciliación, pero, como muchos de sus compañeros, fue víctima de la violencia que buscó exterminar a la UP como proyecto político.

Carlos Pizarro Leongómez: la esperanza truncada del M-19

Apenas un mes después, el 26 de abril de 1990, Carlos Pizarro, candidato presidencial por la Alianza Democrática M-19 y excomandante guerrillero, fue asesinado en un avión de Avianca que cubría la ruta Bogotá–Barranquilla.

Pizarro, desmovilizado y en plena campaña electoral, representaba un experimento inédito de transición de las armas a la política. Su muerte truncó una apuesta de reconciliación que generaba expectativa en amplios sectores.

Álvaro Gómez Hurtado (1919-1995)
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Álvaro Gómez Hurtado: el misterio sin resolver

El 2 de noviembre de 1995, Álvaro Gómez Hurtado, dirigente conservador, excandidato presidencial, periodista y constituyente, fue asesinado en Bogotá cuando salía de la Universidad Sergio Arboleda.

Su muerte ha estado rodeada de múltiples teorías sobre sus autores intelectuales, y aún hoy, tres décadas después, no existe un consenso claro sobre la verdad detrás del crimen.

Una herida que no cierra

Los magnicidios en Colombia son heridas abiertas que han marcado el rumbo político, han limitado los cambios sociales y han debilitado la confianza ciudadana en las instituciones. La muerte de Miguel Uribe no solo enluta a su familia, amigos y seguidores, sino que recuerda que la violencia política sigue presente en Colombia, amenazando los intentos de construir un país en paz.


Cada asesinato de un líder político ha dejado una herida profunda en la democracia colombiana. Sin embargo, también han generado oleadas de movilización ciudadana y llamados urgentes a fortalecer la seguridad, garantizar la participación política y proteger a quienes se atreven a proponer cambios. La historia demuestra que, sin justicia y sin verdad, el ciclo de violencia puede repetirse.

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