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sábado, 17 de enero de 2026
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La oblea, desde la Edad Media hasta la tradición colombiana

La tradicional oblea que se puede encontrar en muchas plazas de Colombia ha tenido que sobrevivir a la geografía y a los tiempos para llegar a nuestras manos que, con frutas picadas y dulces, logran seducir a grandes y chicos.

oblea desde la edad media hasta la tradicion colombiana

Desde tiempos inmemoriales, la oblea ha tejido su historia a través de los siglos, viajando desde la Edad Media hasta convertirse en un rico y sencillo postre en tierras colombianas. 


Este delgado disco comestible, originario de la cocina europea medieval, ha experimentado una evolución culinaria fascinante antes de conquistar los paladares colombianos.

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La preparación de este disco, también conocido como wafer, se logra con la mezcla de ingredientes como harina, agua, leche o, incluso, vino que junto con huevos, azúcar o miel dan forma a una de las masas más apetecidas en el mundo.

oblea

Dicha preparación y uso de los ingredientes dependen de la cultura y el lugar en donde se desarrolle. 

Por ejemplo, en Alemania la oblea es una galleta de pan ácimo con azúcar.

Una de las empresas que produce esta galleta en Alemania también elabora otras formas que adoptan un nombre diferente según su plegado.


A partir de la masa de oblea, la empresa Grossmann también elabora conos de helado, galletas para cóctel, abanicos lisos, ondulados o grabados, barquillos, copas, gofres e incluso obleas con impresión de ositos.

Las primeras obleas fueron deleitadas por europeos de la Edad Media

Los primeros registros de la oblea datan de la Edad Media, cuando las obleas se consolidaron como una parte esencial de la gastronomía europea. 

En este período, al igual que las primeras pizza en la Antigua Grecia, se empleaban como base para servir otros alimentos, y se cubría con otra igual para guardar el relleno con ingredientes dulces y salados. 

La corte francesa del Renacimiento contribuyó a su popularidad y las convirtió en un refinado  manjar.

De base para servir alimentos al uso eucarístico

Con el tiempo, la oblea adquirió un significado religioso, especialmente en la tradición cristiana, cuyos altos representantes la convirtió en un elemento esencial en la celebración de la Eucaristía, donde la oblea sin levadura representa el cuerpo de Cristo.

Esta tradición del catolicismo se ha trasladado hasta nuestros días.

Europa Central hace de la oblea una tradición y celebración

En Europa Central, países como Polonia adoptaron las obleas en sus festividades y celebraciones. Servidas con rellenos que van desde miel hasta nueces y frutas, las obleas se convirtieron en símbolos de celebración y convivialidad.


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El arequipe, la crema y la fruta: la tradicional oblea de Colombiana

La oblea cruzó océanos y continentes para encontrar su camino hacia Colombia, en donde se fusionó con la riqueza de la gastronomía local y su biodiversidad. 

En tierras colombianas, las obleas se reinventaron con nuevos sabores y texturas. Los sabores tradicionales son las rellenas con arequipe, trozos de queso o dulces de frutas, entre los que se destaca el dulce de mora.

oblea con dulce de mora

Esta singularidad de preparación, convirtió a la oblea en una delicia popular y una fuente de ingresos para familias de bajos recursos como para la industria de los alimentos, por lo que es muy popular encontrarse una rica oblea en ferias, festivales y eventos culturales.

Uno de los máximos representantes de la oblea en Colombia es Floridablanca, municipio del que se oye decir que tiene “las mejores obleas”. 

Esta oblea santandereana es de mayor grosor que las otras obleas que se comen en el país. Sus combinaciones han atraído a los turistas, quienes buscan probar la famosa oblea de Floridablanca.

Rellenos que enamoran de la oblea en Colombia

El clásico de todos los tiempos es el de arequipe, sin embargo, los expertos y aprendices de la oblea en Colombia han llevado a esta sencilla galleta a otro nivel de sabor.

En las calles de ciudades como Bogotá y municipios de Cundinamarca y Santander, entre otros, es común encontrar envases de vidrio que guardan diversos sabores de varios colores.


Al arequipe, la base infaltable de la oblea, se le suele agregar ingredientes como crema de leche, queso, coco, dulces de frutas como el dulce de mora, de fresa, mango, maracuyá, así como también frutas picadas.

OBLEAS arequipes

Además, la base de arequipe también puede tener un sabor propio como es el caso del arequipe de café, de feijoa y de mora, entre otros.

Por su particularidad y versatilidad, la oblea en Colombia es uno de los manjares que se adapta a las preferencias de sabor de cada persona, respeta las diferencias y representa uno de los dichos más comunes: “entre gustos no hay disgustos”.