lunes, 6 de febrero de 2023
Inicio  »  Columnistas  »  ¿Planeación o miedo?

¿Planeación o miedo?

Marta Isabel González, Columnista, Más Colombia

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

Aunque no digo que sea lo correcto, desde que empecé mi negocio he sido mucho más de hacer que de planear. Así como se me van ocurriendo las cosas las voy haciendo, y eso lo he aplicado desde el lanzamiento de nuevos productos hasta el manejo de las redes sociales. Mi método es la intuición porque siempre sentí que todos los montones de formatos de planeación me quitaban libertad y creatividad. 


Hace unas semanas, decidí que voy a cambiar en gran medida mi negocio. A pesar de haber tenido excelentes asesorías con personas que realmente saben mucho y de haber recibido la mejor energía de las personas a las que les he contado, sentía que faltaba algo para poder dar este paso no con tranquilidad, pero por lo menos con las cosas más claras. 

También de esta columnista: El valor de hacer

Entonces me di cuenta de que, a medida que los negocios cambian, también cambia la forma en la que se manejan. Me enfrenté a la antítesis de lo que siempre he hecho: el plan de negocios, y me di cuenta de que no es en realidad la antítesis sino un complemento, una ayuda. Y, aunque no he seguido al pie de la letra ninguno de los formatos que he encontrado, sí he tomado cosas de todos que me han servido para diseñar el mío.

Para más Noticias como esta síguenos en: TwitterFacebookInstagramYoutube

En Colombia casi todos los negocios empiezan como el mío: haciendo sobre la marcha y olvidando la planeación y el lado “formal”. Y, aunque doy fe de que puede funcionar, creo que a veces dejamos de hacerlo por miedo a enfrentarnos con temas que no conocemos bien, pero creo que si lo no los usamos como camisas de fuerza, sino como herramientas que no tenemos que usar sino que podemos usar, pueden cambiar nuestra perspectiva y empezar a reportar muchos beneficios.


Más de esta columnista: No todos los extranjeros son iguales