Colombia paga una de las deudas más caras del mundo por el deterioro de su política fiscal | Más Colombia
domingo, 1 de marzo de 2026
Inicio  »  Economía  »  Colombia paga una de las deudas más caras del mundo por el deterioro de su política fiscal

Colombia paga una de las deudas más caras del mundo por el deterioro de su política fiscal

Colombia paga una de las deudas más caras del mundo por la falta de confianza en su política fiscal. El Gobierno recurre a complejos mecanismos financieros para aliviar la carga a corto plazo.

Colombia paga una de las deudas más caras del mundo por el deterioro de su política fiscal

 

Colombia enfrenta una de las deudas más caras del mundo: los bonos soberanos a 10 años se colocan con tasas cercanas al 12,7%, solo superadas por Líbano, Turquía, Nigeria, Brasil y Rusia. El riesgo país alcanzó 194 puntos (en CDS), mientras que el servicio de la deuda ya consume 31% de los ingresos públicos


Aunque el Gobierno ha ejecutado operaciones financieras sofisticadas, los mercados interpretan las señales de la política fiscal, tales como la suspensión de la regla fiscal, como un debilitamiento del compromiso con la sostenibilidad.

Le puede interesar: Nueva regla fiscal: un alto al crecimiento de la deuda nacional

Pérdida de confianza en la política fiscal

La regla fiscal fue diseñada en 2011 como un marco que limita el déficit estructural del Gobierno central, con el fin de asegurar una trayectoria sostenible de la deuda pública. Sin embargo, su suspensión temporal en 2025, bajo el argumento de “flexibilizar el gasto para mantener la inversión social”, desató una tormenta en los mercados.

Las agencias calificadoras, encabezadas por Moody’s y Fitch Ratings, interpretaron la medida como un debilitamiento institucional. Moody’s rebajó la calificación crediticia de Colombia a Baa3, el último peldaño del grado de inversión, alertando que “la decisión confirma que el deterioro fiscal observado en 2024 se repetirá en 2025”. Fitch, por su parte, señaló que “la suspensión de la regla fiscal y las amplias desviaciones presupuestarias han afectado la credibilidad de la política fiscal”.

El impacto fue inmediato: aumentó la prima de riesgo país, los inversionistas exigieron mayores tasas de interés y el costo de financiamiento del Estado se encareció a niveles históricamente altos. Colombia, que antes competía con Chile y Perú en estabilidad macroeconómica, hoy paga tasas similares a países con mayor riesgo político, como Rusia o Turquía.

Moody’s y Fitch Ratings
.

Leer más: Colombia tendría hueco fiscal de hasta 10 billones con flexibilización de la Regla Fiscal y deuda verde

Deuda soberana de Colombia

La Dirección de Crédito Público realizó dos operaciones estratégicas de gran escala entre agosto y septiembre de 2025, con resultados favorables en los mercados internacionales.


La primera fue una recompra de bonos en dólares mediante un mecanismo de Total Return Swap (TRS), en alianza con bancos globales como Citi, BBVA, BNP Paribas y J.P. Morgan. Esta operación permitió reducir el saldo de la deuda aprovechando los descuentos de mercado, sin desembolsar recursos inmediatos. Se estima que el monto total podría alcanzar los USD $10.000 millones, lo que mejoraría el perfil de vencimientos para 2026 y 2027.

La segunda, una emisión récord de bonos en euros por EUR $4.100 millones, superó las expectativas. La demanda alcanzó EUR $25.400 millones, la cifra más alta en la historia de un país emergente en este mercado. El Ministerio de Hacienda celebró la operación como una “muestra de confianza internacional en la gestión técnica de la deuda”.

No obstante, los analistas advierten que el éxito de estas operaciones no compensa el daño institucional de la suspensión de la regla fiscal. “El mercado reconoce la capacidad técnica del equipo económico, pero desconfía de la política”, explicó Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo. “Colombia está pagando intereses más altos de lo que debería, dada su calificación crediticia”.

Costos del financiamiento y riesgo país en ascenso

El deterioro en la confianza ha elevado la percepción de riesgo a niveles que superan incluso los reflejados por las calificadoras. De acuerdo con el Banco de la República, la deuda externa total alcanzó US$207.000 millones, equivalente al 49% del PIB, mientras que el total de la deuda pública y privada asciende al 63% del PIB.

El costo de los nuevos créditos también refleja la pérdida de credibilidad. La tasa promedio de la nueva deuda pública externa fue del 7,8% en el primer semestre de 2025, y las emisiones internas de TES en septiembre registraron tasas de dos dígitos:

  • TES 2029: 11,30%
  • TES 2033: 12,49%
  • TES 2046: 13,19%

El riesgo país, medido por los Credit Default Swaps (CDS) a cinco años, subió a 194 puntos básicos, por encima de Brasil (153) y muy lejos de Chile (51). En paralelo, el pago de intereses ya consume 31% de los ingresos públicos, lo que equivale a 86 billones de pesos, el 4,7% del PIB.

La pérdida de credibilidad fiscal no solo encarece la deuda, sino que también limita la política monetaria. Con un riesgo percibido más alto, el Banco de la República podría ser más cauteloso para reducir tasas.


Según Corficolombiana, las operaciones recientes “generan valor financiero al reducir el saldo de la deuda y mejorar el perfil de tasas, pero sin un ajuste estructural en el gasto público, el alivio será temporal”.

La cancelación de la Línea de Crédito Flexible
.

La cancelación de la Línea de Crédito Flexible

El deterioro de la confianza también afectó la relación con los organismos multilaterales. El 30 de septiembre de 2025, Colombia canceló su Línea de Crédito Flexible (LCF) con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras la suspensión de su acceso en abril.

El acuerdo, por USD $8.100 millones, había sido aprobado en 2024 como un respaldo precautorio ante choques externos. Sin embargo, el FMI decidió suspender el acceso a los recursos tras detectar un “deterioro en la disciplina fiscal” durante la revisión del Artículo IV. Aunque el país mantiene reservas internacionales por USD $65.500 millones, la cancelación envía una señal negativa sobre la relación con los organismos internacionales y refuerza la percepción de aislamiento financiero.

Siga leyendo: Con Duque endeudamiento sin regla fiscal. Con Petro más deuda y también sin regla fiscal

El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, defendió la decisión afirmando que “la fortaleza de las reservas y la diversificación de fuentes de financiamiento hacen innecesaria la LCF”.