Reformas hasta para el nido de la perra
Diva Criado
Abogada y periodista, Master en Gestión Pública de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Coordinadora de la Sección de derechos humanos, redactora y editora de la Agencia de Noticias La Independent de España.
Como ciudadana, aguzo los sentidos a las reformas orquestadas por el gobierno Petro. Varias cuestiones motivan serios interrogantes: ¿Hacia dónde van esas ideas reformistas? ¿Es una estrategia político-social, encaminada a efectuar cambios reales en el sistema socioeconómico que beneficie a los ciudadanos y al país? ¿o es un embeleco injustificable de perspectivas individualistas?
Las reformas están lejos de representar un avance en la política social. Lo que estamos viendo es que presentan serios retrocesos. Reformas de tal magnitud requieren de un profundo análisis, de una planificación de tareas exitosa, que evite que se cometan errores del pasado.
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La propuesta de modificar el sistema de salud no es más que un espejismo. Convertir la salud en un sistema con menos intermediación del sector privado para que el Estado controle la economía y la prestación del servicio sin duda generará más burocracia, más gasto, malos manejos, más corrupción.
Si el gobierno considera que el actual sistema no es equitativo, porque hay municipios que carecen de puestos de salud en su zona rural, resuelva el problema por otra vía. Es urgente. Cómo es posible que personas del sur del Cesar y de Norte de Santander tengan que desplazarse a Bucaramanga para que las atiendan.
La reforma, sin duda, se ahogará en arenas movedizas, como sucedió con el Seguro Social y después con la Caja Nacional de Previsión (CAJANAL), rezagada gracias a la creación de las EPS hace dos décadas. Era inquietante ver las fantasmagóricas imágenes de edificios de referencia en todo el país, abandonados, con gigantescos espacios, atiborrados de mobiliario hospitalario y costosos equipos médicos esparcidos por doquier.
En contra de las corrientes de opinión, pienso que si bien las EPS tienen un largo historial de corrupción, se pueden mejorar si las entidades controladoras hacen bien su trabajo.
Con la reforma laboral, uno percibe que teóricamente tiene buenas intenciones, pero no mide el impacto que causa a los pequeños emprendedores, ocasionando el efecto contrario y desincentivando la contratación. La reforma a las pensiones hay que mirarla con lupa.
Sobre la política de transición energética, el gobierno anunció en su discurso inicial planes de retirada y no explotación. Su intención, impulsar la sostenibilidad y reducir la dependencia del petróleo y del carbón, sin planificación o alguna propuesta de energías sustitutas. Expertos sostienen que esta política puede tener implicaciones nefastas en términos de valor social para el desarrollo sostenible del país.
Su enfoque se centra en la no explotación de nuevos pozos petroleros y en la medición del desarrollo sostenible. El enfoque parece favorable a simple vista, pero se olvidó un pequeño detalle: el contexto en el que se desarrolla Colombia y sus altos niveles de desigualdad, pobreza, informalidad y desempleo.
En menos de un año, 31 reformas de lo más variopintas han sido presentadas por el Presidente del cambio. Del 16 de enero a esta parte, unas se han caído, otras siguen en el debate. Hasta ahora, ninguna de ellas ha llegado a buen puerto, al menos en este período. El 20 de junio terminan oficialmente las sesiones ordinarias y la primera legislatura de este Congreso.
A propósito, qué nombre le van a poner al Ministerio de la Cultura.
¡Ahí les dejo!