Van 10 semanas de paro en la Universidad Nacional: esto se sabe sobre la posible cancelación del semestre
La situación en la Universidad Nacional es incierta ante la continuidad del paro, las preocupaciones por la posible cancelación del semestre y la lejana solución del debate por la elección del rector.
Comenzó la décima semana de paro en la Universidad Nacional y, con esta, revive el fantasma de la cancelación del semestre en un contexto que agudiza el ya complejo debate sobre la gobernanza de la institución.
La situación no es para menos si se considera que el calendario académico consta de 16 semanas de clases y evaluaciones, de las cuales 10 han sido en un paro que continúa.
Por eso, ha escalado la presión para encontrar salidas que eviten la cancelación del semestre académico y conduzcan a sortear la coyuntura que desencadenó las manifestaciones: la elección del profesor José Ismael Peña Reyes como rector.
A continuación, le contamos los distintos elementos en juego.
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Preocupaciones por la cancelación del semestre en la Universidad Nacional
La semana pasada, la Asamblea Triestamentaria, en la que participan estudiantes, docentes y trabajadores, decidió continuar con el paro indefinido que ahora completará dos meses y medio. También se escucharon algunas voces que pidieron retomar las clases a la par que se debate sobre el futuro de la Universidad, con miras a evitar la cancelación del semestre.
Por otra parte, el 21 de mayo se realizó una accidentada sesión del Consejo Académico de la Universidad Nacional. Si bien las determinaciones del Consejo no se han hecho públicas, se conoció la decisión de alargar el periodo académico 2024-1 en 9 semanas, justamente las que cumplía la protesta la semana pasada.
Esta medida resultaba urgente, pues el calendario académico original de la sede Bogotá estipula que las clases deben terminar el 1 de junio y que hay plazo hasta el 7 de junio para reportar el 100% de calificaciones al SIA.
Aunque la decisión parecía alejar el fantasma de la cancelación del semestre, la llegada de la semana 10 de paro vuelve a ensombrecer el panorama y plantea las siguientes preguntas:
- Con la continuación del paro, ¿se llegará a un punto de no retorno en cuanto a la cancelación del semestre?
- ¿Qué pasa con la decisión de extender el semestre tras la continuidad del paro, que ya superó esas 9 semanas?
- Si se mantiene la decisión de alargar el calendario académico para que el semestre pueda concluir, ¿a partir de cuándo se contarán las 9 semanas o las que se establezcan?
- Con los tiempos actuales, ¿será posible concluir dos semestres este año o será necesario extender el calendario académico anual más allá de diciembre?
Estas preguntas no solo han revivido al fantasma de la cancelación del semestre sino que han avivado otras preocupaciones sobre situaciones de diferente índole que están ancladas a la continuidad del periodo académico y cuya cancelación resulta costosa, no solo en términos contractuales o de dinero, sino también de reputación y de cumplimiento de los compromisos adquiridos. Algunas de ellas son:
- Los programas internacionales de intercambio.
- El programa Sígueme.
- Los contratos de los docentes ocasionales.
Con este panorama, fuentes cercanas a las altas esferas de la Universidad Nacional nos han informado que hay sectores que están promoviendo acciones para garantizar que se puedan retomar las actividades académicas mientras avanzan las jornadas de protesta. Es decir, reiniciar las clases en medio del paro.
Sin embargo, esta posibilidad no parece compaginar con las decisiones de la Asamblea Trisestamentaria, que decidió continuar con el paro indefinido, es decir, con la anormalidad académica.

Lo anterior se complica aún más al considerar que los hechos que desencadenaron esta crisis están lejos de resolverse y, por el contrario, parecen complejizarse cada vez más.
La lejana solución al debate por la elección del rector de la Universidad Nacional
Según el calendario de la Universidad Nacional, el día de hoy se debe reunir el Consejo Superior Universitario (CSU), en cuya sesión se debe posesionar la nueva representante estudiantil, Laura Vianey Quevedo Álvarez.
Esta reunión se realizaría luego de conocerse una comunicación del Ministerio de Educación en la que se niega la solicitud de inscripción del profesor José Ismael Peña cómo Rector y representante legal por considerar que faltó allegar el acta de posesión.
Dicho pronunciamiento enreda más la compleja situación en torno a la rectoría de la Universidad Nacional, que no logra resolver la situación de gobernanza que ha propiciado el paro convocado por la Asamblea Triestamentaria.
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Aunque el descontento en la Universidad Nacional obedece a muchas razones, el factor que desencadenó las jornadas de los últimos meses fue el nombramiento por parte del CSU del profesor Peña Reyes como rector de esta institución, desconociendo los resultados de la consulta a estudiantes y docentes, en la que resultó ganador con un amplio margen el profesor Leopoldo Múnera.
Esta situación se ha complejizado porque sectores de la comunidad universitaria desconocen la decisión del CSU que eligió a Peña Reyes como rector de la Universidad para el período 2024-2027, pese a que este se posesionó el pasado 2 de mayo en la Notaría 14 de Bogotá, en compañía de 7 testigos particulares.
Estos sectores han calificado dicha elección como ilegal y han interpuesto diferentes acciones judiciales con el propósito de impedir que el profesor Peña ejerza como rector. De hecho, el 23 de mayo se conoció que el Consejo de Estado admitió una demanda de Nulidad Electoral contra dicha elección presentada por el representante del Pacto Histórico, Erik Velasco.
No obstante, la Procuraduría Segunda Delegada para la Vigilancia de la Función Pública anunció el 10 mayo que “corroboró que el procedimiento empleado para la designación de Peña Reyes fue ajustado a las normas que rigen el CSU y a la autonomía universitaria”.
El papel del Gobierno en la crisis ha generado controversia
Las actuaciones del Gobierno Nacional en el marco de esta crisis también son objeto de discusión, pues ha realizado una serie de acciones que han sido consideradas por algunos sectores como vulneraciones graves al principio de autonomía universitaria y por otros como un apoyo a las protestas.
Entre esas acciones, se incluye la negativa a firmar el acta de elección del profesor Peña Reyes como rector de la Universidad Nacional por parte de la ministra de Educación, Aurora Vergara Figueroa, en su calidad de presidenta del CSU.
También se encuentra la orden que dio el ministro Ad Hoc, Juan David Correa, de nombrar un rector encargado mientras se resuelve la situación. Al respecto, la Asamblea Triestamentaria manifestó que dicho rector encargado se debe escoger de una lista distinta a la de los candidatos incluidos en la consulta, lo que descartaría tanto al profesor Peña como al profesor Múnera.
La compleja situación que atraviesa la Universidad Nacional parece agudizarse día a día, lo que aleja las posibilidades de encontrar salidas que permitan conjurar un paro que cumple 10 semanas y que hace temer por una posible cancelación de semestre.